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Esta semana se suspendieron varias mesas de exámenes en las Facultades de la UNL al cumplirse la medida de fuerza dispuesta por la Conadu Histórica (Conaduh), que reclama al gobierno nacional la reapertura urgente de la discusión salarial.
La Federación considera insuficiente el incremento del 24% otorgado en abril y objeta sobre todo la modalidad de pago escalonada hasta diciembre. El pedido concreto es que se garantice la media canasta familiar para el cargo testigo y que se aplique el nomenclador para todas las categorías y dedicaciones.
Según la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Litoral (Adul), la decisión adoptada por el Congreso de Conaduh de suspender la primera mesa de julio tuvo buena acogida entre los docentes. Si bien las cifras varían de una facultad a otra, el secretario adjunto del gremio, Alberto Mullor consideró "alto" el acatamiento debido a que se logró "un promedio general de adhesión de entre el 70 y el 80%".
Los números que maneja la entidad dan cuenta de la total suspensión de las mesas de exámenes en la Facultad de Humanidades y Ciencias y en la Escuela Superior de Sanidad y una adhesión superior al 80% en Química, Arquitectura y Ciencias Agrarias. En la Facultad de Bioquímicas y en la de Ciencias Económicas no se tomaron finales en más del 50 % de las mesas, mientras que en Ciencias Jurídicas y Sociales (10%) la medida tuvo poca repercusión. Respecto de esta última unidad académica, Mullor manifestó que "dos o tres docentes de Derecho denunciaron haber recibido aprietes por parte de funcionarios de la Universidad para que se presentaran a tomar exámenes".
Por su parte, el relevamiento realizado por la secretaria Académica de UNL arrojó los siguientes datos: en la Facultad de Ciencias Agrarias, Humanidades y en la Escuela Superior de Sanidad sólo se constituyeron entre el 5 y el 10% de las mesas; en Arquitectura, Diseño y Urbanismo, el 60 %; en Derecho, el 95 % y en Ingeniería Química, alrededor del 30 %.
Las Facultades de Bioquímica y Ciencias Económicas, con un 60% y un 75% de mesas constituidas, terminan de tomar exámenes la semana entrante. La Facultad de Ciencias Veterinarias recién comienza la semana próxima y la estimación es que se constituirán entre el 80 y el 90% de las mesas mientras que en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas calculan que se conformarán entre el 35 y el 40%.
La decisión de suspender los exámenes es controvertida y generó antipatía entre algunos estudiantes. "No negamos que pueden sentirse perjudicados por la falta de exámenes. Reconocemos que es una medida dura pero es la única alternativa que tenemos ante esta situación de total indiferencia del gobierno nacional", sostuvo Mullor.
La Conaduh impulsó acciones que van desde movilizaciones y paros hasta la instalación de carpas frente al Ministerio de Educación, pero no obtuvieron la respuesta que esperaban. "La única alternativa que nos ha quedado es tomar esta medida. Y si la actitud del gobierno persiste hay peligro del no inicio de las actividades en el segundo cuatrimestre", advirtió.
Consultado sobre el malestar de algunos alumnos que se sienten perjudicados, el gremialista sostuvo que "es el gobierno el que está afectando los derechos de todos, de los estudiantes y nuestros, porque estamos peleando por mayor presupuesto universitario", sostuvo Mullor, tras aclarar que "el paro es en la primera mesa de julio y en aquellas que hay dos llamados, en el segundo, habrá exámenes".
No todos los estudiantes saben por qué los docentes están en pie de lucha y los que conocen el fundamento avalan el pedido salarial pero se quejan por la metodología implementada.
"Estoy con el reclamo; no con la medida. El reclamo docente es un tema histórico que lleva más de cuarenta años y no se han tomado las acciones de gobierno necesarias para que se solucione el problema. Pero la medida tiene que ser más consensuada con todos los que conforman la comunidad universitaria -estudiantes, docentes, graduados, no docentes- porque de esta forma lo único que se provoca es un choque entre docentes y alumnos y no nos conviene a ninguno. Ambas partes estamos dentro del sistema educativo y nos vemos afectados", sostuvo Alexis, un estudiante de tercer año de Ingeniería Ambiental.
Los profesores que decidieron no tomar exámenes en la primera mesa de julio alteraron los planes de los alumnos que ahora deberán rendir más materias en el próximo llamado o postergar su deseo de recibirse en la fecha prevista. "La mayoría de los docentes adhirieron al paro y a mí, particularmente, me afecta porque me retrasa recibirme. Eran tres turnos y me quedaban tres materias", comentó Cecilia, una estudiante de Terapia Ocupacional, quien consideró "válido el reclamo" pero perjudicial para los alumnos la medida de "levantar" una mesa de examen.
Un estudiante de música sostuvo que la decisión del gremio docente "es la medida que adopta este sistema: cortas la ruta, suspendes una mesa de examen y siempre perjudicando al otro, al que no tiene la culpa", sostuvo.
Maximiliano estudia Derecho y, aunque no tuvo problemas para rendir, opina que no tienen por qué "pagar los platos por el hecho de que los gobernantes no cumplen con sus funciones. No es nuestra culpa; podrían manifestarse de otra manera", sostuvo Maximiliano.
Algunos universitarios objetan la escasa visibilidad que tiene el paro y otros piden que haya más diálogo entre los actores que integran la vida universitaria. "Está bien lo que reclaman pero si hacen paro y no se movilizan, nadie se da cuenta y sólo perjudican a los alumnos", sostuvo una estudiante.
"Lo idea sería que entre todos los claustros se empiece una mesa de diálogo, algo que falta muchísimo. La única proclama que dan los docentes es si se adhieren o no al paro y la discusión va mucho más allá", agregó Alexis.
Algunos alumnos decidieron acompañar activamente al sector y hacer más visible la lucha. Es el caso del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería Química que organizó el pasado 2 de julio una jornada en defensa de la educación pública, por mayor presupuesto y su justa distribución.
De la redacción de El Litoral