La Cámara de Diputados de la Nación votó el proyecto de ratificación de las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias y el oficialismo llegó a los votos necesarios para aprobar el dictamen de mayoría, luego de modificar el esquema para que los pequeños y medianos productores que cosechen hasta 300 toneladas paguen el 30 por ciento, y desde ese nivel hasta 750, el 35 por ciento vigente al 11 de marzo.
La modificación del dictamen original incluyó la eliminación de cinco de los siete requisitos para obtener los reintegros y la extensión de la compensación por flete a localidades del norte de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, y la totalidad de La Pampa. Además, la mayoría decidió incluir en el debate a otras dos leyes complementarias: la de Arrendamientos y la de Emergencia Agropecuaria, incorporadas para su tratamiento en el recinto para traccionar el apoyo de algunos legisladores dubitativos. No obstante, se consideraba improbable que, tras el agotador debate de retenciones, estos proyectos puedan discutirse esta tarde.
El aval para flexibilizar la iniciativa fue otorgado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a los diputados del Frente Para la Victoria durante una reunión mantenida entre las 14.30 y las 16.30, cuando la chicharra que convocaba a la sesión en el Parlamento no paraba de sonar y los rumores sobre las dificultades de la bancada oficialista para lograr la media sanción ganaban los pasillos.
El bloque del Frente para la Victoria no oficializó estos cambios Äinspirados en una propuesta presentada por los economistas del Plan FénixÄ al comienzo de la sesión, sino cuando ya habían transcurrido tres horas y media de debate. Fuentes de la bancada señalaron a este diario que la estrategia apuntó a instalar los cambios cuando los demás bloques hubiesen definido su posicionamiento, para debilitarlos y quebrar las resistencias que pudieran existir dentro de la propia tropa y los diputados aliados.
Según el titular del bloque, Agustín Rossi, mediante el nuevo esquema, los productores de hasta 1.500 toneladas van a pagar retenciones del 35 por ciento por las primeras 750 toneladas, es decir, el nivel que existía antes de la resolución 125, mientras que por encima de ese nivel se aplicará la alícuota que indique el sistema de retenciones móviles. Esta decisión dejaría afuera del gravamen al 85 % de los pequeños y medianos productores.
El diputado santafesino precisó que los productores que comercialicen hasta 300 toneladas de soja abonarán una alícuota de retención del 30 por ciento, "es decir, cinco puntos menos que lo que pagaban el 10 de marzo" y los productores que vendan entre 300 y 750 toneladas, hasta una alícuota del 35 por ciento.
En tanto, con estas modificaciones, que se harán efectivas a través del sistema de compensaciones, para los productores que comercialicen "hasta 1.500 toneladas, las primeras 750 serán tomadas con una tasa del 35 por ciento de retención".
Rossi explicó, además, que se acordó ampliar la compensación por flete que alcanzará al norte de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, a varios partidos de Buenos Aires y a toda la provincia de La Pampa.
La sesión especial convocada por el Frente para la Victoria se inició cerca de las 19, con la presencia de 129 diputados en las bancas, 111 pertenecientes al bloque oficialista, 4 de la Concertación Plural, 3 del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y 4 de Encuentro Social y Popular. El oficialismo también logró el respaldo a la hora de reunir quórum del diputado de Movimiento Independiente, Eduardo Lorenzo Borocotó; de Diálogo por Buenos Aires, Miguel Bonasso, y 5 diputados del Frente Cívico de Santiago del Estero.
Así, concretó su objetivo con una veintena de aliados, debido a que los bloques opositores decidieron no prestar sus diputados para abrir el debate y esperaron que el Frente para la Victoria obtuviera el número 129, necesario para sesionar.
Con más de tres horas de demora Äel plenario estaba convocado para las 16Ä, los diputados iniciaron el debate del proyecto del Poder Ejecutivo, que ayer recibió dictamen en el plenario de comisiones de Agricultura y Presupuesto, en medio de fuertes cruces.
Fuentes parlamentarias señalaron que la demora se debió a la necesidad de ampliar consensos con los diputados del bloque oficialista y no descartan que la bancada pueda proponer modificaciones cuando la iniciativa del Poder Ejecutivo se debata en particular.
Al defender el proyecto en el recinto, el titular de la comisión de Agricultura, el cordobés Alberto Cantero Gutiérrez, afirmó que "con estas tres leyes venimos a dar certeza para reconstruir la producción en la Argentina. Si no tenemos movilidad en retenciones, vamos a someter a nuestros productores a la especulación de los grandes; por eso, cuando hablamos de retenciones móviles, sabemos cómo defenderlas, con argumentos políticos y económicos", expresó el cordobés.
Desde la oposición, que presentó su propio dictamen de minoría, el vicepresidente de la comisión de Agricultura, el radical Pedro Morini, pidió suspender la resolución 125 que estableció las retenciones móviles y "tomarse el tiempo con la responsabilidad que le compete a este Congreso".
En tanto, por la Coalición Cívica, Francisco Ferro anticipó que esa agrupación "va a votar en contra de la ratificación de la resolución 125" y reiteró el planteo impulsado por la oposición de suspender esa medida.
Mientras se desarrollaba el debate, en las inmediaciones del Congreso, un fuerte operativo de seguridad valló los accesos al edificio, lo que incluso obligó a cortar el tránsito, debido a la presencia de agrupaciones que marcharon a favor y en contra de la iniciativa que era discutida esta noche en la Cámara Baja.
Durante todo el día de ayer se especuló acerca de la posibilidad de enfrentamientos en los alrededores del Congreso de la Nación. Sin embargo, la tensión vivida finalmente se expresó dentro del Palacio, y el protagonista fue nada menos que Felipe Solá, personaje estelar y foco de la atención en el transcurso del conflicto.
Ya había pasado más de una hora de sesión cuando el diputado bonaerense se retiró de su banca con rumbo, aparentemente, desconocido. Pero no era así, sino que apuntó directamente contra un joven y le pegó tres trompadas. Finalmente, personal de seguridad de la Cámara los separó y el joven, que se presentó como empleado de Jefatura de Gabinete, se retiró del Congreso.
El enojo de Solá se debió a que el empleado de Alberto Fernández echó a la pareja del ex gobernador, María Elena, del palco de asesores del oficialismo. La excusa de "soy la mujer de Solá" no fue aceptada y con empujoncitos la sacaron del lugar. "Pero, ¿vos quién sos? Vos no me vas a venir a apretar", le gritó Solá. Entre los pocos testigos estaban un periodista radial y el diputado santacruceño Juan Acuña Kunz. Sonaron gritos de: "íTraidor!".
Una vez de regreso en su banca, se lo pudo ver al diputado discutiendo, en fuerte tono, con compañeros de su bancada, entre los que estaban Patricia Fadel, Patricia Vaca Narvaja, Edgardo Depetri y Diana Conti.
La bronca del diputado ya venía en aumento cuando se enteró de que lo habían ubicado en la lista de oradores recién para la madrugada. Mientras tanto, desde el palco donde se encontraban los productores rurales lo apoyaban: "No aflojes, Felipe, no aflojes".
De la redacción de El Litoral