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Un espejo plagado de fotos, dibujos y recuerdos, casi tapando su superficie, era parte de la escenografía. El lugar: un cuarto de una joven bailarina, obsesionada por su figura, que guardaba como recuerdo el vestido de su cumpleaños de 15 pero que aseguraba que "no son mis medidas, la modista lo hizo mal". "Estás distinta, muy irritable" y "preferís el baile a estar con tus amigos" eran los reclamos que recibía a diario Luba.
La escena pertenece a la obra de teatro "Luba: un reflejo, un desprecio" que presentó el elenco estable de teatro del Centro Educativo Cultural de la Facultad Regional Santa Fe de la Universidad Tecnológica Nacional, en la Sala Mayor del Teatro Municipal. Con la idea original y dirección de puesta en escena de Fernando Díaz, la obra fue elaborada con la participación de profesionales y pacientes en recuperación de Aluba, una ONG especializada en prevención y tratamiento de trastornos alimentarios como la bulimia y la anorexia.
Se ofrecieron funciones para las escuelas de nuestra ciudad pero también hubo una función especial para el público en general. Además, mañana también será presentada en el Teatro Municipal 3 de Febrero de Paraná, Entre Ríos.
José Carreras, secretario de Cultura y Asuntos Institucionales de la Facultad Regional Santa Fe de la UTN, explicó a El Litoral en relación con esta obra de teatro sobre bulimia y anorexia que "ya encaramos otras obras: una dedicada al tema de la juventud y sus problemas y al de la droga. Ésta es la tercera obra que llevamos adelante con la idea de divulgar los problemas que tienen en este sentido, qué es lo que no hay que hacer y cuáles serían las eventuales soluciones".
Asimismo, destacó que "el grupo de teatro es de la facultad; tiene casi 30 integrantes y están creciendo. Estamos haciendo esta presentación gracias a la colaboración de la Municipalidad porque nos permitió hacer esta puesta en escena la Sala Mayor del Teatro Municipal, que cuenta con medios que otras salas no tienen".
La obra representa un programa de televisión que homenajea a esta galardonada bailarina, a través del testimonio de una de sus amigas, Aimé, quien cuenta cómo era ella, su pasión por el baile y su permanente obsesión por su figura, y el ejemplo que le dejó por su profesionalismo como bailarina. Sin embargo, admite que siente un vacío por su ausencia, tras "haber estado acorralada por esta enfermedad que le terminó por ganar".
La historia también muestra -primero en un video y posteriormente con la representación en el escenario- en donde se plantea la situación familiar que Luba vivía: peleas con su madre, muchas veces ausente por cuestiones laborales; reproches de sus amigas por no compartir salidas y otras actividades por el baile; discusiones con su ex novio por haberse peleado por preferir los ensayos y no su compañía.
"Me siento cada vez menos conforme con mi cuerpo y eso juega en contra de la danza", escribía Luba en su diario íntimo, y continuaba: "Me siento mal con los que me rodean; estoy contradictoria porque también quiero que me aconsejen, no sé cómo explicarlo. Mi cuerpo era la ropa de mi alma y me lo siento vacío. Me invade una angustia y un dolor inexplicable".
Tras quedarse dormida en su cama, la canción de Queen Who wants to live forever? (¿Quién quiere vivir para siempre?) sirvió para representar -a través del baile- cuando la enfermedad terminó por ganarle la vida.
En la presentación, Aimé había explicado sobre su amiga que "siempre fue muy profesional en lo que hacía. Desde sus comienzos ensayaba muchas horas, siempre hacía todo muy dinámicamente y con alegría. Así empezó a ganar reconocimiento. Ensayaba mucho y con mucha pasión en cada coreografía, composición y baile. Era muy alegre".
También había explicado que el apodo de su amiga había surgido de "un cuento que le contaba su mamá cuando era chica, donde había un hada que se llamaba Luba, y ella adoptó ese nombre. Además, ese hada salía a bailar todas las noches para poder encontrarse con su enamorado. Desde muy chica ella quiso ser bailarina".
La parte final de la obra de teatro consistió en la proyección de un video que mostraba "una coreografía muy atípica de Luba porque ahí quería expresar su recuperación de esta enfermedad que la estaba "saboreando', pero lamentablemente no pudo ser", explicaba Aimé.
Y agregaba: "Las imágenes que más me quedaron grabadas de Luba fueron su obsesión por estar constantemente bajando de peso, estar pendiente de este tema; y su angustia por encontrarse acorralada por esta enfermedad que le terminó por ganar. En lo personal me dejó un vacío pero también recuerdo sus virtudes: su sonrisa, siempre fue muy alegre y dinámica en todo lo que hacía. También me dejó su pasión por lo que realizaba y también su profesionalismo".
Por último, decía su amiga: "Le agradezco por haber sido una gran amiga y compañera, que estuvo cuando necesité esos empujones que uno precisa en la vida. Me gustaría verla realizar su última composición en cualquier nubecita donde esté. Siempre fuiste una mujer que dejó todo en el escenario, con alma y pasión".
La obra concluye con la canción "Un lunes en abril", interpretada por Erika Arce, que entre sus estrofas decía lo siguiente: "Comprendo que le temas al verano, siempre me preocupa como a vos; la histeria de llegar a enero para gustarle al mundo entero, para gustarle al chico escultural, ¿a quién queremos engañar? Si al final, nadie le escapa al tiempo; si al final sólo trasciende lo que sos; quién es feliz siempre tratando de mostrar. La vida no me va a esperar, la vida no me va a esperar...".
Y continuaba: "La modelo agradeciendo su belleza a un yogur y a vos que no te cierran tus medidas. Entiendo que te sientas aturdida, a veces me confundo como vos; el último bocado arruina la culpa que traes escondida y si ese chocolate te venció va a salir por donde entró".
Uno de cada 25 jóvenes de nuestro país sufre de bulimia o anorexia, según las cifras que maneja Aluba (en Internet: www.aluba.org). Por este motivo, insiste en que "es importante que tomemos conciencia de lo que estos porcentajes reflejan y que intentemos detectar qué pasa a nuestro alrededor, en nuestra familia y en la escuela, qué pasa con nuestros hijos y con los amigos de nuestros hijos".
Asimismo, la institución plantea que "cualquiera sea la restricción alimentaria que se adopte se ha dado el primer paso hacia el abismo. A la anorexia nerviosa y a la bulimia se llega siempre por el camino de la dieta. La presión social es muy grande, tanto que no hay reunión en la que no se toque el tema del peso, de los kilitos de más o de la dieta de moda. Toda la población en general está preocupada por la figura. El culto al cuerpo es el caldo de cultivo donde la enfermedad brota y se expande".
Aluba es un grupo de profesionales especializado en la prevención y tratamiento de trastornos alimentarios, que cuenta con una experiencia de mas de 20 años. Son considerados líderes en el tratamiento de bulimia y anorexia, ya que desde los inicios mismos de Aluba -en 1985- ha desarrollado cada área de trabajo con un equipo de profesionales y un objetivo en común: calidad, excelencia en el servicio y rigor científico.
Sus programas de tratamiento son difundidos y ampliamente reconocidos por la Academia Americana de Patología Alimentaria (USA), el Consejo Europeo de Patología Alimentaria y en congresos, simposios y eventos científicos de la especialidad a nivel mundial.
A partir de 1990 el modelo terapéutico y su implementación trascienden las fronteras. Se crearon dos centros en Montevideo (Uruguay), y en 1995 uno en Barcelona (España) .Todos cuentan con el asesoramiento y supervisión de esta institución.
Desde 1992, la terapéutica de Aluba fue incorporada por la Universidad de Buenos Aires en los cursos de posgrado, presenciales y a distancia, destinados a profesionales médicos y psicólogos. Esta experiencia, sumada al control de trece centros de atención terapéuticos que funcionan en las delegaciones que Aluba tiene en el interior del país lo categoriza como referente obligado en todo lo relacionado con los trastornos alimentarios de bulimia y anorexia. También permitió incentivar la creación de nuestro Departamento de Consultoría, que promueve la implementación y el desarrollo del modelo de los tratamientos terapéuticos de Aluba a nivel regional e internacional.
Alerta de Aluba
Aluba alertó a los padres, docentes y público en general sobre la existencia de sitios en Internet que promocionan la anorexia y la bulimia. No sólo sugieren a los jóvenes cómo ocultar la enfermedad a padres, amigos y médicos, sino que también incitan a conductas enfermas y peligrosas como métodos para no engordar. Los consejos que se publican en estos sitios pueden inducir hacia conductas enfermas a los jóvenes predispuestos y sobre todo, agravar el estado de los que ya tienen la patología.
También explica que la navegación por la web es un asunto delicado que requiere de la supervisión de los mayores. No sólo hay páginas que promueven la anorexia y la bulimia; también hay otras con contenidos perjudiciales para la educación y el crecimiento sano de nuestros jóvenes. Es recomendable que los padres aprendan y sepan lo que está sucediendo, para poder supervisar no sólo lo que sucede en casa sino también en los sitios de Internet. Sugiere que se pueden enviar consultas y comentarios a [email protected].
Adónde recurrir
Aluba tiene la delegación más cercana a Santa Fe en Paraná. Funciona en La Paz 361, a media cuadra del hospital de niños San Roque, de esa ciudad, de lunes a viernes, de 8 a 17. Además, los miércoles a las 14 se ofrecen charlas informativas abiertas a la comunidad. El teléfono es (0343) 422-3873.
Mariana Rivera