Miembros de la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe dieron a conocer un texto escrito por el fallecido sacerdote Edgardo Juan Trucco, en el que hace alusión al Día de la Independencia.
El material fue escrito en junio de 2002, pocos días antes de la muerte del religioso, y su publicación estaba prevista en el boletín parroquial de julio de ese año.
A continuación se transcribe el citado documento: "Cuando uno piensa en julio, piensa en la patria. El 9 de Julio es convocante. Es una fecha emblemática. Pero no hay que reducir el sentido de la palabra patria. Es cierto, como decía en sus versos Francisco Luis Bernárdez, "la tierra es el lugar en que vivimos'. Pero es mucho más, sobre todo una cultura, los hombres y mujeres, los chicos, los jóvenes y los ancianos; los que aún están bien y, sobre todo, los que padecen más de la cuenta.
"Creo que como cristianos estamos convocados en esta hora, a reconstruir desde sus bases este país saqueado. El gran desafío es re-hacer. Hay vínculos rotos, hay posibilidades impedidas, hay proyectos dejados de lado y muchas cosas más que vemos a diario y que son, íojo!, las causantes del hambre, el dolor y la exclusión.
"Los intentos de ejercicios democráticos que la sociedad produce, en sí mismos son muy buenos. Más de una vez se traban con conciencia o sin ella, por pequeñeces superables si hay generosidad y humildad, ofrenda y no apropiación.
"Lo "típico' del cristianismo bien entendido es la gratuidad, la capacidad de hacer y dar con grandeza, la objetividad suficiente para hacer más importantes a las personas a las que intentamos servir que a nosotros mismos. Cuando reclamamos el pedestal, el busto de bronce, la placa que nos perpetúe, sonamos...
"La consigna de Jesús es: "Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha, entonces tu Padre del cielo te dará el premio' (Mt. 6, 2-4).
"Ése es el sentido de la presencia cristiana en el servicio al prójimo, en el re-hacer el país, en medio del mundo unidos a todos los que buscan el bien común".