Redacción de El Litoral
La extraordinaria atleta rusa Yelena Isinbayeva batió ayer por duodécima vez el récord del mundo de salto con garrocha, al superar 5 metros 03 centímetros, en el marco de la Golden League concretada ayer en el estadio olímpico de Roma.
Tras superar limpiamente el listón en su tercer intento en esa marca, la mejor atleta del mundo en la actualidad se levantó de un saldo de la colchoneta y corrió exultante en búsqueda de una bandera de Rusia, con la que se paseó emocionada por el histórico escenario de la capital italiana.
Yelena agradeció a la multitud que la aclamaba, pronunciando sus primeras palabras en italiano: "Estoy contentísima, muchas gracias a todos...". Además, en la ronda de prensa aseguró que su intención era batir el récord "justamente aquí, en Roma" y contó que sus buenas sensaciones sobre la pista la llevaron a intentar los 5,03 tras superar los 4,95, sin pasar por registros intermedios.
"Desde hace algo de tiempo pongo más intensidad en mis entrenamientos y en competiciones; de hecho, me siento más fuerte tanto mental como anímicamente. Y ahora me quedan tres citas antes de los Juegos Olímpicos de Beijing", añadió con serenidad.
De esta forma, a los 26 años, Isinbayeva superó su anterior plusmarca de 5,01 metros, dando un paso más en la hipotética carrera para emular desde la óptica femenina al incomparable ucraniano Sergei Bubka, quien se retiró de la actividad siendo el mejor garrochista de la historia, a tal punto que su récord mundial masculino aún permanece vigente.
En otra de las pruebas más esperadas de la cita, los 100 metros llanos, se impuso el portugués Francis Obikwelu, con 10 segundos 04 centésimas, en un contexto deslucido por dos salidas nulas previas y por la lesión de Asafa Powell en la ronda previa.
En los 400 metros llanos femeninos y masculinos prevalecieron los favoritos: los estadounidenses Alysson Felix y Jereny Wariner. En la prueba masculina tomó parte el sudafricano Oscar Pistorius, quien se llevó la segunda mayor ovación de la noche por su esfuerzo al competir con dos prótesis en las piernas y lograr su mejor marca de la temporada: 46 segundos 62 centésimas, la que dista de los 45,55 que necesita para participar en Beijing 2008.
En cuanto a la lucha por el millón de dólares destinados a los atletas que ganen su disciplina en las seis etapas de la Golden IAAF, solo quedan la saltadora de alto croata Blanka Vlasic y la corredora de 800 metros keniana Pamela Jelmino.
Un párrafo especial merecen también el cubano Daryon Robles, ganador de los 110 metros con vallas con 13 segundos 08 centésimas, y el panameño Irving Saladino, que hizo lo propio en salto en largo con 8 metros 30 centímetros.
En lo que respecta al resto de las competiciones concretadas en el espectacular jornada de ayer, proyectaron los siguientes podios.
La atleta china Song Hongjuan, que terminó en el decimocuarto puesto en la marcha de 20 km de los Juegos Olímpicos de Atenas-2004, fue suspendida por cuatro años tras dar positivo en febrero por eritropoyetina (EPO) en una competición cumplida en Beijing, anunció hoy la Federación de Atletismo local. Song Hongjuan, de 24 años, no participó de las selecciones para los Juegos Olímpicos 2008. De acuerdo con la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), que confirmó la información en su página web, a la atleta se le prohibió competir hasta el 25 de marzo de 2012.