Nosotros: NOS-15
DECORACIÓN
Cuestión de estilo
Ambientación. No hay una definición precisa para el concepto de estilo en decoración. Puede decirse que es una forma particular de ambientar un espacio, a través de pautas, composición, formas, colores, muebles e, incluso cierta arquitectura, vinculadas a un contexto socio-cultural. fuente: estiloambientacion.com.ar. + por Revista Nosotros.

La clasificación o definición de un estilo estuvo históricamente asociada a un conjunto de criterios estéticos que reflejaban el gusto y la moda de una época y un lugar en particular, básicamente en las residencias de la clase alta. En esa época los muebles y los demás elementos de decoración, incluyendo la vajilla, desde los platos de porcelana hasta las copas de cristal, estaban hechos a mano.

Las familias influyentes o quienes gobernaban establecían, mientras duraba su poder, un estilo en base a sus gustos arquitectónicos y a los elementos decorativos que mandaban a confeccionar para ellos mismos. Esa arquitectura y mobiliario en palacios y mansiones definían en sí el estilo, por supuesto, hasta que llegara otro grupo de poder y los reemplazara.

Con la revolución industrial surgieron las primeras máquinas que permitieron hacer objetos en serie y poner al alcance de todos muebles y elementos que hasta allí eran sólo para unos pocos. Desde entonces los estilos se sucedieron con mayor frecuencia y de manera menos obvia, hasta volver flexible el concepto de un estilo en particular.

En la actualidad los estilos están permanentemente mutando y reinterpretándose, principalmente por nuestra facilidad para viajar, que hace que una forma de decorar no esté confinada a una sola región. Los estilos ya no se aplican exclusivamente a un lugar o cultura, ya no responden a una época particular y no pueden ser definidos con tanta claridad.

Estilos actuales

Hoy los estilos son más que nada influencias, puntos de partida, referencias que cada uno hace propias y adapta a su entorno, sus gustos y su personalidad. En los hogares contemporáneos se destaca una decoración ecléctica; mezclas y fusiones. Los estilos se integran, no se excluyen mutuamente, sino que se adaptan y se asocian dando lugar a otros nuevos.

Así, el minimalismo se caracteriza por la extrema simplicidad de sus formas, ambientes amplios y despojados, líneas puras, formas geométricas básicas y colores neutros, buscando el equilibrio y armonía desde la mínima expresión.

El estilo Zen, por su parte, busca la armonía y el equilibrio a través de la simplicidad: pocos objetos, materiales naturales y presencia de aromas. Utiliza colores claros y tonalidades neutras. Los muebles dentro del estilo Zen deben seguir la máxima simplicidad en sus líneas. Muebles bajos, de líneas rectas que invitan al orden y, en su mayoría, conservan el color de la madera natural.

El estilo oriental está basado en una interpretación exótica y personal de esta cultura milenaria, con la simplicidad que aportan su sabiduría y filosofía. Propone colores, objetos, murales y adornos que remiten en todo momento (o copian) su estética y costumbres: contraste de texturas (piedra, madera, papel), objetos místicos (fuentes, velas, inciensos) y la presencia de la naturaleza (piedras, agua, flores) en un total equilibrio, propuestos a partir del concepto del yin y yang como balance de energías.

El estilo rústico, en cambio, se destaca por el uso de materiales nobles y naturales poco tratados, como la madera, el mimbre o la esterilla, aplicados tanto en objetos y utensilios como en paredes y pisos. También se da importancia a las artesanías y a las telas duras en colores claros. Puede ser un estilo sencillo o sofisticado, evitando los ambientes sobrecargados.

Por último, el shabby chic se destaca en objetos y muebles antiguos pero actualizados, quizá algo desgastados o con pátinas, pero que no luzcan como viejos. Shabby significa desaliñado, deteriorado, pero que luce a nuevo y aggiornado. De allí el término chic. Este estilo se apoya principalmente en accesorios y muebles, lámparas y arañas antiguas patinadas, con caireles y un toque romántico, muebles antiguos pintados o patinados -combinados con telas actuales- y muebles modernos, además de tapizados, almohadones y cortinas con flores.

Estilo Loft

Es frío, de superficies limpias y duras, colores sólidos, sin calidez aparente. Se utilizan el metal, el plástico y la goma. Formas geométricas puras y ángulos muy marcados. Es un estilo tranquilo y neutro. El espacio vacío constituye el elemento más importante.

Kitsch

Se destaca por el predominio del color y las formas, utilización de elementos antiestéticos y chillones. Las texturas también son muy variadas: alambre, pieles sintéticas, cristal, plástico y papel. Muebles de raras formas, cortinas de caireles y almohadones de pelo. En definitiva, cualquier tipo de estampado u objeto que sea llamativo y original.

Clásico

Se basa en la conservadora casa burguesa del siglo pasado. Lo forman materiales que dan calor y comodidad, además de estampados, plantas, murales, zócalos, cornisas, amplios cortinados y adornos delicados. Los colores son los granates, verdes, rojos oscuros y marrones; motivos de pájaros, flores, frutas y rayas, más que cuadrados.