Opinión: OPIN-01 Planificar el desarrollo

La actual gestión municipal puso a consideración pública su propuesta de Plan Urbano Santa Fe Ciudad. Con él pretende instalar un amplio debate en materia de desarrollo y crecimiento en un contexto de área metropolitana, y con el intercambio y el consenso como principales herramientas. No es menor la tarea que se propuso el gobierno local para una propuesta que incorpora como antecedentes otros lineamientos de gran magnitud, como el Plan Director generado hace más de cinco décadas, el Plan Estratégico alumbrado en los '90 y el Plan Urbano que elaboró la última gestión. Todos fueron concebidos con la idea de trascender a la gestión que le dio nombre, cualidad indispensable cuando se trata de una propuesta que involucra el futuro de una zona.

El plan aborda cuestiones de gestión de riesgo; sustentabilidad; inclusión social a través de políticas públicas muy ligadas al acceso a recursos elementales como salud, educación y recreación; la recuperación de los espacios públicos para el uso colectivo y un mayor protagonismo de la ciudadanía. Algunas propuestas vinculadas a estos grandes ejes ya se pusieron en marcha: obras de desagües para paliar los efectos de las precipitaciones, una revalorización de los espacios públicos para el aprovechamiento colectivo, la puesta en marcha del presupuesto participativo en el distrito de Alto Verde, sólo por mencionar algunas.

También se tuvieron en cuenta, en previsión de este plan, las conclusiones a las que arribó el equipo nucleado en el Procife luego de la trágica inundación de 2003. En este punto conviene destacar que es de suma importancia tener en cuenta el análisis que siguió a la catástrofe hídrica de cinco años atrás. Quedó expuesta por entonces la ausencia de una adecuada ocupación de suelo y crecimiento urbano, con áreas bajas y riesgosas completamente pobladas y una amplia franja de santafesinos en paupérrimas condiciones de vida. Una situación que se fue gestando durante décadas, a los ojos de todos, pero que sólo después de 2003 pareció volverse definitivamente visible. También se advirtió por entonces acerca de la existencia de una "ciudad paralela", con miles de viviendas sin registrar.

Un plan se construye a partir de la experiencia, pero se anticipa a los nuevos hechos. Es un recurso fundamental en cualquier gestión, tanto privada como pública. Permite fijar objetivos y garantizar una adecuada asignación de recursos para lograrlos; establece prioridades que Äpor lo que se anticipóÄ surgirán del diálogo y el debate. Implica, además, una oportunidad para imaginar, anticipándose a los hechos, y para ejecutar sin improvisaciones. Es, en definitiva, una herramienta para establecer qué ciudad es la que se quiere y cómo se puede lograr.

Sin embargo, en un territorio caracterizado durante décadas por un crecimiento desordenado, donde las normas parecen llegar mucho después de que se produzcan los hechos, conviene no dilatar los tiempos del diagnóstico, una etapa que, luego de sucesivos, detallados, madurados y publicados planes, parece haber sido ampliamente superada.