Con la organización y fiscalización del Club Marinas Puerto de Santa Fe se llevaron a cabo, con motivo de un nuevo aniversario de dicha institución, una regata crucero de veleros cabinados y además, pruebas de las clases Optimist, Laser y Pampero.
Colaboró para que todo sea una fiesta la temperatura reinante, ya que se vivieron dos jornadas primaverales en pleno invierno, con momentos de pleno sol y buen viento para desarrollar una navegación rápida en todas las piernas que este recorrido Äcircuito del puertoÄ obliga a realizar.
Con un viento norte de unos 15 nudos, un tanto arrachado pero con pocos borneos, se dio el top de partida para todas las series en una línea de largada bondadosa ubicada unos doscientos metros aguas abajo de la desembocadura del Tiradero Viejo.
En la primera manga, entre la línea de largada y el canal de acceso, el recorrido impuso continuos cambios de rumbo siguiendo los meandros del río Colastiné, obligando a realizar cambios de vela de proa para aprovechar el viento incidente el cual cambiaba según los rumbos del recorrido.
La actividad de las tripulaciones fue intensa, con gran trabajo para los proeles y escoteros, y dadas las condiciones de intensidad del viento, más de un barco perdió el control, se fue a la orza, sin que se produjeran situaciones comprometidas o con riesgos para los embarcaciones o tripulaciones.
En la segunda pierna, la que se desarrolló en el Canal de Acceso, el viento de punta obligó a una interminable y agotadora ceñida; la gran cantidad de bordes cortos que el canal impone dejó sin aliento a todas las tripulaciones y las guiñadas y varaduras estuvieron a la orden del día.
La llegada, realizada en el ante puerto, frente a las instalaciones del club organizador, premió el esfuerzo de todos los participantes.
Una vez más, esta regata permitió disfrutar de un circuito en donde la táctica, técnica, habilidad y destreza de las tripulaciones se pone a prueba.
En la segunda jornada, con cielo cubierto y una brisa suave del sector norte, otra nueva competencia en el circuito del puerto, frente al Club marinas, con muchos barcos en la línea.
Se sumaron más veleros del Náutico Sur, que juntos a los de la flota de Paraná, pusieron brillo a esta jornada a toda vela.
Al igual que en la primera jornada, los barcos de la serie A hicieron pronta diferencia, el Sotovocce seguido del Conjuro y el Gala. Hubo una buena regata del Gran Jarana de Paraná, que desde atrás repuntó descontando una diferencia inicial y también del Montecristo.
Las condiciones de viento favorables para el Jade, de la serie C, lo pusieron muy cerca de los de la serie B y en franca competencia con Delfín, pero ambos completaron la regata con aspiraciones en la general. En la serie B, los PK dominaron y protagonizaron una regata de clase y con clase.
El Malajunta, con una concentrada tripulación, ganó en la partida e hizo la diferencia, mientras el Descontrol y el Pagaru Pabu disputaron metro a metro la posición hasta el barlovento haciendo valer todos los derechos en buena ley, protagonizando innumerables cruces con dos estilos diferenciados, el primero haciendo punta y el segundo buscando velocidad.
En la popa, el Pagaru Pabu logró tomar distancia y acortar con respecto al Malajunta que navegando por la costa de margen derecha encontró complicaciones con el viento, pero igualmente llegó al reach manteniendo la posición hasta el final, tomando revancha en ésta el resultado adverso del día precedente. Todo culminó con una "cuarta bocha" al estilo de Marinas Puerto, con momentos de grata camaradería y entrega de distinciones a los participantes.