Cancilleres de las naciones del Mercosur concluyeron, en un encuentro que tuvieron en Río de Janeiro, que no están dadas las condiciones para la firma de un acuerdo en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para un nuevo orden mundial en la materia.
Las naciones desarrolladas han logrado colar en el texto de la declaraciones final la creación de nuevos productos agrícolas considerados sensibles, en previsión de la posibilidad de tener que afrontar un menor nivel de protección de sus mercados.
Con relación a los productos industriales, las naciones desarrolladas exigen un mayor grado de apertura de los mercados de las naciones en vías de desarrollo que el que ellas están dispuestas a dar en la agricultura.
Amorim dijo que el Mercosur concluyó que "faltan avances sobre subsidios agrícolas" y acusó al texto presentado por la OMC de "no hacer ningún avance" en materia de apertura de mercados.
""Nuestra visión común es que el motor de la ronda es la agricultura y que la velocidad de ese motor no está totalmente definida" en esa propuesta, dijo Amorim.
Según Amorim, los textos propuestos para un acuerdo sobre Doha son ""insuficientes", tienen ""imprecisiones" y, en algunos casos, significan un ""retroceso" respecto a propuestas anteriores.
""Hay muchas imprecisiones que pueden tener un efecto práctico importante", dijo Amorim. Dichas imprecisiones son una ""caja negra" que puede generar conflictos comerciales imprevisibles, añadió.
Una treintena de ministros se reunirán desde el lunes en la sede de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Ginebra para discutir propuestas que permitan cerrar la Ronda de Doha lanzada hace siete años en la capital de Qatar y que debió concluir en 2004.
Las negociaciones están atascadas por la exigencia de los países pobres de desmantelar los subsidios que protegen la producción agrícola de los desarrollados. A su vez, éstos exigen tener mayor facilidad para vender productos industriales y servicios a los países pobres.
La reunión de Rio fue convocada por Brasil para ""coordinar" las posiciones que sus socios del Mercosur defenderán en Ginebra.
Según Amorim los límites fijados para los subsidios son muy difusos y mantienen ""el mismo tipo de imprecisión" y de planteamientos anteriores que no fueron aceptados. Además, advirtió que el texto da a entender que queda abierta la posibilidad de instalar cuotas a productos que en el futuro sean considerados ""sensibles", lo cual consideró un ""retroceso".
""El texto no tiene avances respecto al anterior, por ejemplo en las salvaguardias para países en desarrollo", dijo.
""Eso abre una caja negra en la que cualquier producto podrá entrar y provocar graves prejuicios a nuestros intereses en los mercados de los países ricos", añadió.
El canciller Jorge Taiana reiteró el reclamo para que "los países más desarrollados realicen un mayor esfuerzo para que Doha tenga un desenlace positivo y equilibrado", ya que "en los documentos de las actuales propuestas este esfuerzo no está claro".
El jefe de la diplomacia argentina también se refirió a que todavía falta mucho trabajo en el borrador de agricultura y bienes industriales, "que no nos satisface", por lo que "tenemos que trabajar más arduamente para llegar a una posición equilibrada".
Según recordó un comunicado de la Cancillería, "la Argentina viene sosteniendo en las negociaciones comerciales internacionales la necesidad de demostrar fehacientemente la voluntad política para asegurar el equilibrio del acuerdo mundial de comercio".
De este modo, añadió, será "recíproca la contribución importante que los países en vías de desarrollo -como el nuestro- están efectuando a la Ronda de Doha y al sistema multilateral de Comercio".