Opinión: OPIN-06
Llegan Cartas
¿Todos equivocados?

Señores directores: Estamos todos equivocados. El argentino clase media, el campo, los cacerolazos y todo aquel que proteste contra la teoría absolutista de dos presidentes que gobiernan el país está equivocado. Ahora que no estoy de acuerdo en casi todas las cosas que hace el gobierno nacional soy golpista, gorila y soy un piquetero de la abundancia que se hunde en un país de arenas movedizas. Juro que me paro frente al espejo para ver la cara de estúpido que debo tener. Y me tranquilizo en saber que si los K me toman por estúpido, también tienen la extrema ambición de tomar a otros 25 millones de argentinos como estúpidos. No estoy solo. En la Argentina no hay diálogo porque transformaron todo en un gran monólogo. En la Argentina no hay pensamientos pluralistas.

El campo o el gobierno. Acá no hay que intentar saber quién tiene razón, hay que resolver, antes que nada, lo complicado que resulta para cada argentino vivir en una Argentina sumida en la más absoluta mentira. Néstor está necesitado de imponer su palabra sobre la de cualquier argentino, inclusive a la de su esposa. Antes me sentía un ciudadano cuando podía discutir con cualquiera de cuestiones políticas. Hoy da miedo pensar diferente porque cualquiera se transforma en D'Elía, en un descamisado posPerón o quién sabe en qué nuevo monstruo.

Hace cinco años escribí en otro medio que la forma de gobernar de Néstor Kirchner era armar ejércitos de hambre y necesidades y cuando requiere de los servicios de esos ejércitos le da 200 pesos y que armen descontrol donde sea necesario..

En este 2008 ya no se pueden cambiar conceptos ni perspectiva por la constante descalificación que esgrime el gobierno nacional a quienes quieren dar a conocer un pensamiento diferente. Creo que a la mayoría de nosotros nadie nos regaló nada. Es más, nos robaron varias veces hasta los sueños. Y todo fue desde la política.

No quiero ni tengo ganas de elegir entre el campo o el gobierno. Elijo a la Argentina e insulto a los cuatro vientos por no poder aprovechar esta oportunidad histórica que se presenta ante el mundo. Siempre terminamos devorándonos y devorando oportunidades por el triste poder..

Al que piensa diferente se lo descalifica, al que piensa diferente desde el gobierno se lo agravia y al que piensa diferente se le manda a D'Elía para que lo agarre con su patota. ¿Está mal quejarse? ¿Está mal manifestarse? No señores, la democracia es eso, es poder dar una opinión diferente. Y sacar las cacerolas sean de teflón o de bazar es lo último en derechos que nos queda a los argentinos. Y sé que suena lastimoso decirlo.

Luego de la extensa jornada en Diputados de la semana pasada pudimos observar que los votos no se correspondieron a sectores provinciales en defensa de lo suyo (aclaro, hubiera sido excelente que cada diputado provincial, sea de donde fuere, hubiese defendido su tierra, su ciudad y no una bandera política) sino que defendieron la presión de Agustín Rossi y de Néstor Kirchner.

Por Diego Kraljev - [email protected]