Producto de la cantidad de provincias y de la incorporación del tercer senador por la minoría en la reforma constitucional de 1994, la Cámara de Senadores del Congreso tiene 72 bancas. Si no hay ausentes, el número de senadores nacionales es divisible por dos.
La Constitución (en su Art. 57) ha previsto un eventual empate: el vicepresidente no vota, salvo "en el caso que haya empate en la votación".
El escenario de una definición a cargo del radical K, Julio Cobos, era aún una chance al cierre de esta edición. Semejante circunstancia política dejaría al vicepresidente en una posición tan incómoda como de consecuencias políticas notables, para su figura y para el gobierno.
Lo importante es que especulaciones de este tenor eran aún posibles esta mañana porque se supone que el dictamen de la mayoría se votará hoy muy tarde o mañana muy temprano. Pero sobre todo, porque -seguramente a la espera de razones de peso que terminen de convencerlos- hay aún tres senadores nacionales que sostienen sin rubores su calidad de "indecisos". Evidentemente, tampoco los discursos de sendas plazas de ayer los han volcado en uno u otro sentido.
Los medios nacionales han recorrido banca por banca las posiciones políticas de cada senador, tal como antes hacían los jefes políticos de un distrito al puntear el padrón (de allí lo de "puntero").
Mencionan que quedan tres incógnitas: Adriana Bortolozzi (PJ-Formosa), Ramón Saadi (PJ-Catamarca) y Emilio Rached (Frente Cívico y Social- Santiago del Estero). En sus manos, el país.
Por Luis Rodrigo