La imagen de miles y miles de personas llegando Äpor Santa Fe, Sarmiento y LibertadorÄ al Monumento a los Españoles era indescriptible. Desde temprano, Palermo comenzó a cubrirse con los colores celestes y blancos. Productores, gente de distintas provincias del país y de Capital Federal se sumaban a piqueteros de la CCC, el Movimiento MST y la CGT conducida por Luis Barrionuevo, todos con el común reclamo por la suba de las retenciones al agro.
No fue un acto más: las 225.000 personas según la cifra que deslizaron desde ámbitos del gobierno Ämuy inferiores a las 500.000 que daban los organizadoresÄ han marcado la pauta de qué país quieren para sus hijos y nietos.
Quienes asistieron a la movilización en Palermo coinciden en que se han cansado del maltrato al que se ven sometidos por parte del Ejecutivo y sobre todo del ex presidente Néstor Kirchner. Se han cansado de ser acusados de golpistas, oligarcas, avaros o de las mentiras de la inflación y del Indec.
El acto del campo en el Monumento a los Españoles vuelve a poner en evidencia el descontento que la sociedad en su gran mayoría tiene sobre esta forma de hacer política. La unión de vastos sectores de la Argentina en este "encuentro" muestra que otro país puede ser posible. El país del trabajo, la producción y la riqueza para todos.
Hoy, el Senado comenzará a debatir el proyecto de ley de la polémica resolución 125, que días atrás la Cámara de Diputados aprobara por una mínima diferencia y que establece el régimen de retenciones móviles y la potestad al poder Ejecutivo de fijar los derechos de exportación, entre otros tantos beneficios para el Estado, como el de compensar sobre el precio FAS. Que en pocas palabras permite al gobierno ahorrarse unos "cuantos billetes" al no pagar compensaciones sobre el precio pleno y así "cobrar las retenciones dos veces".
Una cosa queda en claro. Si el Senado aprueba el actual proyecto de retenciones, el campo seguirá la protesta y la vía judicial será el tercer y "último camino que le queda por explorar" a los productores.
Por eso, es necesario que los senadores respondan al pueblo que los ha votado Ämuchos estuvieron ayer en el actoÄ y que en su gran mayoría defiende la causa del agro, por verse afectado de una u otra manera con este parate económico que se está viviendo y que amenaza día a día al interior del país. De lo contrario, estaremos empezando de nuevo y volviendo a la raíz que desató el conflicto.
Por José Zenclussen