Ante una concentración de aproximadamente 80 mil personas, el titular del PJ, Néstor Kirchner, aseguró que sea cual fuere el resultado que surja en el Congreso, respetarán esa decisión. "No venimos ni a apretar ni a especular; eso es lo que me pidió que les dijera Cristina", sostuvo Kirchner en la Plaza del Congreso.
En un discurso de casi media hora, consideró "fundamental que a la mesa de los argentinos los alimentos lleguen a precios nacionales y no a precios internacionales". Recordó que cuando su esposa anunció la suba de las retenciones, "saltaron rápido aquellos sectores de la concentración económica; aquellos que no quieren compartir el esfuerzo, y es ahí donde el Estado debe poner el equilibrio".
También le pidió a la clase media que "no se confunda porque no va a ser la oligarquía la que va a ser solidaria; los solidarios son los trabajadores, los estudiantes, los intelectuales; todos que integran el campo nacional y popular".
En su alocución, aludió también a los hombres de campo. "Les quiero hablar a esos productores que lograron desendeudarse; a esos productores que no son nuestros enemigos y a quienes abrazamos, pero tenemos que estar atentos con los pooles que especulan con la riqueza de los argentinos".
Kirchner enumeró después hechos y acciones de su gestión como jefe de Estado: "La baja del desempleo, el descenso de la pobreza, la decisión de renegociar la deuda externa y el ahorro de 70 mil millones de dólares que no salieron del bolsillo de los argentinos", mencionó.
"Cuando el 25 de mayo nos dejaron la Argentina prendida fuego, salimos a levantarla con coraje, con decisión, con amor y con todo el esfuerzo de los argentinos", subrayó. Y le pidió "gratitud y solidaridad" a todos aquellos que en este tiempo "pudieron crecer".
Kirchner pidió que "ayuden" a su esposa, a la que definió como "una mujer con coraje y dispuesta a transformar la Patria". Aseguró que Cristina "nunca iba a arreglar de cualquier manera con un sector para quedar bien, porque ella no llegó adonde llegó para dejar las convicciones en la puerta, sino para luchar hasta el final", aseveró.
"Lo que pasa es que para algunos lo que tendría que haber hecho era acordar de cualquier forma, y ese racionalismo que le pedían es un racionalismo temeroso, claudicante; ella dijo no porque se puso al frente de la redistribución del ingreso", resaltó.
En otro momento recordó los dichos del productor Alfredo de Angeli, sin mencionarlo: "Hay un dirigente de ellos que dijo que paguemos el lomo a 80 pesos como los uruguayos; qué poco le importan los argentinos. Hablan de democracia y cortan rutas ÄacotóÄ, y desabastecen y queman los campos. Como en las peores etapas de nuestra historia, salen como comandos civiles o como grupos de tareas a agredir a los que no piensan como ellos; es vergonzoso", criticó el ex mandatario.
"Hoy se están mostrando todos los que actuaban en la oscuridad; están en las fotos de los diarios los que querían desestabilizar. Quisieron destituir al gobierno nacional. Ahí están los que quieren enlodar las banderas de Perón y Evita, claudicando con esa oligarquía que persiguió hasta el cadáver de Eva Perón y se abrazaron con Rojas y con todos aquellos que estuvieron contra de intereses nacionales", aseveró.
En una de las frecuentes alusiones de Kirchner a su esposa, exclamó otro de sus pedidos. "La presidenta me pidió que sigamos poniendo la otra mejilla por la Patria, y que todos estemos unidos y solidarios para lograr los objetivos de la Argentina que queremos. Me pidió que les dijera que vamos por más institucionalidad, por más democracia y que vamos a respetar la decisión que surja del Congreso sea cual fuere el resultado porque no venimos ni a apretar ni a especular", reiteró.
Tras el discurso, el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Horacio González, destacó la "multitudinaria reunión en respaldo del gobierno nacional", y elogió el mensaje de Kirchner.
"Lo que hoy necesita nuestro país no son presiones, escraches o demostraciones de fuerza, sino institucionalidad y más trabajo democrático en el Congreso, como ya demostraron los diputados, con un debate intenso y esclarecedor", expresó.
Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, subrayó que "los cambios que vive la Argentina son los que la pusieron de pie después de sacarla del pozo de la mano de Néstor Kirchner y ahora de la mano de Cristina". Su par bonaerense, Daniel
Scioli, justificó su presencia al pie del Congreso "para seguir transformando a la Argentina con políticas que la harán cambiar y crecer". El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en tanto, rescató que Kirchner haya expresado "la necesidad de poner un punto de inflexión y de dejar en claro la necesidad de dar vuelta una página".
Presentes
Al acto kirchnerista asistieron los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Entre Ríos, Sergio Urribarri; del Chaco, Jorge Capitanich; de Formosa, Gildo Insfrán; de Jujuy, Walter Barrionuevo; de La Pampa, Oscar Jorge; de Tucumán, José Alperovich y de La Rioja, Luis Beder Herrera. También, los mandatarios de Misiones, Maurice Closs; de Santa Cruz, Daniel Peralta; y de San Juan, José Luis Gioja; mientras que el gobernador de Salta, Juan Urtubey mandó una adhesión al acto. Otro de los presentes fue el gobernador radical K, Miguel Saiz. Asistieron los ministros Florencio Randazzo, Graciela Ocaña, Carlos Tomada, Jorge Taiana y el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, entre otros.
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, aseguró que en las marchas a favor del campo y de las retenciones móviles de ayer, el ex presidente Néstor Kirchner "perdió el poder real". Carrió dijo que el ex jefe de Estado, "que hasta ayer mandaba en la Argentina, hoy perdió el poder. Si con todo el recurso no puede juntar 60.000 personas y desafía al pueblo, el poder está perdido", sostuvo.
La ex diputada señaló que la marcha del campo "es un caminar al futuro", mientras el discurso de Kirchner fue "el pasado; es el autoritarismo del pasado, la mala lectura de los años 70. Kirchner disputó el poder en la calle y perdió por goleada", subrayó.
Al respecto, consideró que "lo peor que le pueda pasar a Cristina Kirchner es que gane en el Senado su marido, porque si pierde, el mismo proceso democrático alivia la sociedad. Nadie hizo más para golpear a una presidente que Néstor Kirchner. El problema para Cristina es que tiene como marido a Néstor. Los maridos son una cosa de terror", ironizó.
En tanto, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, cuestionó el discurso del ex presidente, y se pronunció a favor de que el Senado dé marcha atrás con la resolución 125. Como positivo, rescató que no hubo incidentes en ninguna de las dos marcas.
"Como jefe de gobierno estoy contento porque los dos actos se hicieron sin incidentes y en un marco de paz y tranquilidad. En lo personal -aclaró-, lamento que Kirchner insista con un mensaje de confrontación y división de los argentinos. Eso no nos lleva a ningún lado. Espero que el Senado hoy demuestre que entendió el mensaje de la ciudadanía y legisle sin miopías", concluyó.