Marcelo Mendoza
San Justo (Enviado especial).Ä Otro de los activos dirigentes de carrera en la institución es, sin lugar a dudas, el secretario. Nos referimos a Roberto Colombo, quien, como el presidente, viene de integrar la subcomisión de básquetbol rojiblanca.
Colombo nos manifestó que, "además de los deportes que se practican dentro del gimnasio, el club cuenta con otros que se realizan al aire libre, como el fútbol, hockey femenino, tenis de mesa, tenis inglés, por ejemplo. Una actividad que se viene desarrollando con mucha fuerza es el ajedrez.
"Mi acotación es que, mientras estábamos en el gimnasio chico, en la sede, teníamos que alquilar a una escuela un gimnasio. Incluso, en el gimnasio chico no se podía practicar vóleibol porque no tenía la altura. Este gimnasio nuevo está ideado y dibujado por un estudio de arquitectura que es especialista en este tipo de construcciones, como lo es el de Otto Papis y Asociados", enfatizó el secretario de la institución.
Más adelante, comentó que "se puede decir que en este gimnasio se tiene la altura, en la cancha central, para un torneo internacional y para hacer garrocha indoor, que es difícil de encontrar. Si bien es cierto que aquí no se practica esta disciplina deportiva, no descartamos la posibilidad de que en algún momento se lleve a cabo una competencia de esta naturaleza.
"Tiene una capacidad de tribunas para más de tres mil personas. Hay cabinas de transmisión, palcos, vestuarios (para equipo local y visitante, y para árbitros). Nos quedan muchas cosas por hacer en el gimnasio, pero queremos ir terminando despacio. Un poco por enseñanza de nuestra mutual, que dice que vayamos despacio, pero que hagamos lo mejor", expresó Colombo.
Muy emocionado, dijo el dirigente sanjustino que "hoy estamos con una inmensa satisfacción porque hemos dado un paso más que importante. Si bien es cierto que no podemos contar con la cancha principal porque todavía carecemos de las jirafas hidráulicas, tenemos la comprensión por parte de la asociación para jugar en la cancha más pequeña.
"Quizás la erogación sea demasiada para la actualidad, pero en el futuro vamos a estar agradecidos de contar con semejante estructura", acotó.
Al referirse a los objetivos institucionales, observó que "todo anhelo del directivo es ver el club lleno de gente. Tanto el presidente como yo venimos de subcomisiones. No somos dirigentes de un día para el otro. A nosotros nos cuesta muchísimo, sobre todo siendo un club del interior, mantener una institución de estas características. La gente de Santa Fe se enoja cuando tiene que venir aquí. Hacen dos viajes al año, por decir, mientras que nosotros, en cambio, tenemos que trasladarnos cada quince días. Hoy, un colectivo para llevar las divisiones inferiores cuesta 1.000 pesos, y con los objetivos deportivos, tanto en el fútbol como en el básquet, de estar ahí, eso implica, por ejemplo, en el fútbol 200.000 pesos y en el básquet, la mitad, 100.000 pesos. El costo para las instituciones es terrible", comentó Colombo.
Continuando con el tema las erogaciones, dijo que "esto es en estas dos disciplinas. En las restantes, el costo es mucho menor, pero tienen tanta participación como el fútbol y el básquet.
"Al tenis criollo alrededor de 100 chicos lo están practicando. En la misma manzana donde está ubicado el gimnasio hay cuatro canchas de tenis inglés. También hay bochas", dijo el dirigente.
La natación, otro ítem: "En cuanto a la pileta de natación, hay competencia en el verano. Antes, el club era el centro de atracción por la pileta. Hoy, hay más de doscientos cincuenta en San Justo. La pileta del club ha dejado de ser el lugar para pasar la tarde y refrescarse. Hoy por hoy, la pileta es también un espacio deportivo que se ocupa únicamente en el verano".
Cuando se le preguntó sobre el papel de los clubes en la comunidad, dijo que "las instituciones cumplen una función social sumamente importante. Todo chico que está dentro de un club está ocupado, haciendo algo. No está fumando, no está tomando y no tiene la cabeza puesta en otras cosas peores. El club es un espacio de contención. Esto debería tener algún tipo de apoyo a nivel oficial, en cuanto al aspecto económico. Y no me refiero solamente a nuestro club, sino a todos los demás.
"No se tendría que remar tanto, por ejemplo, para terminar el gimnasio. Se debería ayudar a terminarlo y usarlo para eventos que la provincia realice. Que el club esté obligado a cedérselo porque la provincia o la Secretaría de Deportes de la Nación colaboró en la construcción", finalizó el diálogo Roberto Colombo.
La comisión directiva del Club Colón de San Justo está integrada de la siguiente manera: presidente, Miguel Ángel Berta; vicepresidente 1º, María de Bieler; vicepresidente 2º, Daniel Canavessio; secretario, Roberto Colombo; prosecretaria, Luisa Gnoato; secretario de actas, Jorge Corradi; tesorero, Nicolás Baudino; protesorero, Eduardo Carbonel; vocales titulares: Gustavo Alesso, Hernán Calace; Pablo Bieler; Mauricio Vignatti; Pedro Patrono, Adolfo Fagioli, Fernando Pascualón; vocales suplentes: Alejandro Bertoldi, Nicolás Angeloni, Adrián Baroni, Martín Maradey, Damián Noseda, Aldo Rivas, Edgardo Burgos; revisores de cuentas: Carlos Maradey, Eduardo Angeloni; comisión de apoyo: Marcos Angeloni, Leandro Habichayn, Ricardo Locatelli, Juliano Salierno, Diego Spagnol.
Funcionan trece subcomisiones: de fútbol, fútbol infantil, bochas, básquet, tenis inglés, tenis criollo, vóley, ajedrez, patín, promoción cultural, pileta, hockey y tenis de mesa.
En el comienzo del siglo XX, un grupo de estudiantes concibió la idea de un club en el cual se forjaran el encuentro, la amistad y el deporte.
Colón nació al calor de las aulas de la Escuela Normal. Fue una inquietud de adolescentes, cobrando vida y forma al amparo cómplice del sueño de un libro. Porque su cuna se metió en el patio de una escuela, entre dos toques de campana, mientras los libros dormían y los muchachos, despiertos, se hacían la rabona bajo las gruesas ramas de una higuera enorme.
Desde allí, se preparaban los partidos y se organizaban los cuadros, cuyos jugadores, por supuesto, se encontraban como al alcance de la mano. La vida del club se organizaba en los recreos, a partir de reuniones improvisadas en las que aquellos muchachos entusiastas elaboraban el futuro.
El nacimiento oficial se dio el 1´ de mayo de 1912, cuando la asamblea general de socios y simpatizantes decidió cambiar el nombre Estudiantes por el de Colón. Según dice la historia, no fue una decisión fácil, ya que el nombre contaba con otras propuestas distintas. Y fue el caluroso discurso de una persona lo que volcó las aguas a favor.
Juan Mantovani propuso el de Colón FBC, que fue aprobado por los asambleístas. También se dice que fue Horacio Francou quien propuso el nombre y, luego, frente a otras opciones opositoras que parecían contar con el favor mayoritario, se sintió Demóstenes y pronunció un discurso que, si no lo hizo inmortal, por lo menos le dio el triunfo en la tesis que sustentaba.
Finalizada la asamblea, Antonio Habichayn le preguntó por qué había defendido su moción con tanto entusiasmo. "Y porque soy de Colón, provincia de Entre Ríos".