Economía: ECON-03
Se firmó el acuerdo entre los gremios, el gobierno y la empresa
Comenzó el traspaso accionario de Aerolíneas
El Consejo de Transición tendrá a su cargo la administración y gerencia de las operaciones de Aerolíneas y de Austral. También hará las valuaciones de los activos materiales y estado de funcionamiento de ambas compañías, hasta la transferencia de las acciones a la Nación.

Representantes de distintos gremios aeronáuticos firmaron este mediodía con el gobierno nacional y el Grupo Marsans el acuerdo que permitirá el traspaso accionario de Aerolíneas Argentinas y Austral al Estado.

En tanto, el secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, aseguró que el gobierno enviará hoy a la Comisión de Seguimiento de las Privatización del Congreso el acuerdo de transferencia de Aerolíneas Argentinas a manos del Estado.

"Vamos a requerir la autorización a la comisión bicameral del Congreso como corresponde", dijo Jaime, quien señaló que "se está trabajando muy fuertemente" en la normalización de los servicios aéreos de la compañía, para lo cual "se enviaron fondos para el pago de sueldos, combustibles y repuestos".

El secretario de Transporte ratificó en las últimas horas que el gobierno pretende permitir el "ingreso de capitales privados" a Aerolíneas Argentinas, pero el diputado Claudio Lozano advirtió que podría tratarse de una operación de "Estado bobo".

"La situación llegó a tal extremo que se tuvo que proceder a la compra de todo el resto del paquete accionario de Aerolíneas y Austral, ponerle valor a la empresa, ordenarla y posteriormente permitir el ingreso de capitales privados", señaló Jaime.

Sin embargo, Lozano, de Proyecto Sur y economista del CTA, advirtió que puede darse un nuevo debate "ajustado" en el Congreso por si la propuesta de reestatización de Aerolíneas "es sólo a efectos de limpiar los pasivos de la empresa para luego reprivatizarla".

El gobierno sostiene que Aerolíneas Argentinas tiene un pasivo de 900 millones de dólares de los cuales unos 240 millones son de corto plazo, con un déficit operativo de 30 millones de dólares al mes.

Pero Lozano advirtió que "si se confirma que esto es un negociado para cubrir la deuda de 1.000 millones de dólares va a haber elementos para cuestionar la operación y las nuevas condiciones que hay en el Congreso van a permitir debate más ajustado".

"Tenemos que ver si estamos ante una tradicional operación de Estado bobo que luego de permitir que vaciaran la empresa vuelve a correr con la deuda para dársela a otro privado", sostuvo.

Control

En tanto el titular de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, dijo que estudiará en detalle el pedido que el gobierno argentino enviará al Parlamento para que autorice la transferencia al Estado de Aerolíneas Argentinas y su subsidiaria Austral.

"Estamos alerta y analizaremos lo que mande el gobierno con atención. No se sabe bien qué se ha negociado. La situación de la compañía es preocupante", dijo Morales.

Marsans transferirá al Estado argentino el 94,41 por ciento de las acciones de Aerolíneas Argentinas y el 97 por ciento de la subsidiaria para vuelos locales Austral. .

"En principio deberíamos tener información acabada de la relación entre el Estado argentino y Marsans: niveles de responsabilidad, situación de los gremios, entre otras cuestiones", detalló Morales.

"Se ha iniciado, hace algún tiempo, una tarea de erosión en la empresa, primero apartaron al empresario español Antonio Mata de la dirección de Aerolíneas, luego empezaron a presionar a los demás socios con la complicidad de algunos gremios y ahora piden la intervención de la Justicia", señaló Morales.

En el mismo sentido, el senador radical Alfredo Martínez, presidente de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones, anticipó que estarán "atentos a maniobras que quiera imponer el gobierno".

"Se verá detalladamente lo que manda y se debatirá el futuro de la compañía con seriedad", aseguró.

Visión empresaria

El presidente de Aeropuertos Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez, respaldó la decisión de reestatizar Aerolíneas Argentinas, con miras a sumar a un socio local privado en el futuro, y descartó que el grupo controlante de AA2000 se postule como candidato.

Gutiérrez estimó también que con el nuevo sistema de transporte aerocomercial que se perfila podría duplicarse en poco tiempo el tamaño del mercado de cabotaje local y el volumen del turismo internacional.

El ejecutivo explicó que ingresar como socio a Aerolíneas plantearía a AA2000 un grave conflicto con sus clientes, "que son las líneas aéreas".

Por otra parte, agregó que distintos dictámenes de la Comisión de Defensa de la Competencia representarían una traba, que haría incompatible que una misma compañía gerencie el sistema aeroportuario y una línea aérea al mismo tiempo.

Para Gutiérrez, el traspaso de las acciones del grupo español Marsans en AA al gobierno argentino podría marcar "el inicio de una nueva etapa del sistema aerocomercial nacional".

El empresario consideró que con este nuevo esquema "puede duplicarse la operación aerocomercial de cabotaje, lo que automáticamente puede, a su vez, duplicar el turismo internacional en dos o tres años".

Gutiérrez admitió que la reestatización decidida por el Estado nacional "parece transgresora en cuanto a los direccionamientos que quizás tienen otros países y otras líneas aéreas".

Pero remarcó que podría repetirse en otros países porque "el sistema aerocomercial en el mundo, con un barril de petróleo a 140 dólares en barril y subiendo a pasos agigantados, va a necesitar la intervención de los gobiernos".

Como ejemplo, citó el caso de Estados Unidos, que "hizo punta con la subvención al sector aerocomercial americano, que incluso está cerrado hacia la operación exterior, porque se cuida realmente un bien muy importante, desde el momento en que maneja más de 5.000 millones de pasajeros".

En el caso de la Argentina, el área "es motor y es clave, ya que es un país que tiene 5.000 kilómetros de extensión", subrayó.