Por estos días, algunas acciones, quizás todavía sin gran volumen o impacto, pero reales y mensurables, se están viendo en nuestro corredor turístico costero: en Alejandra, construyen la bajada de lancha comunal y sumaron señalética con información para el visitante; en Buenos Aires presentaron la oferta turística de la provincia; la Nación por su parte, aporta desde la secretaría de Turismo para determinadas iniciativas... Aquí y allá, todavía de manera incipiente y sin un programa general que conduzca y aglutine esfuerzos, empiezan a aparecer iniciativas para potenciar las muchas bellezas de nuestra costa.
Estas acciones son necesarias, indispensables, para sumar infraestructura a la mucha inversión privada que ya existe en todo el corredor.
Y cuando hablamos de infraestructura, nos referimos al rol que pueden y deben cumplir las distintas jurisdicciones. Todos tienen cosas por hacer: los gobiernos locales, la provincia y la Nación. Algo de eso comienza a verse en cuentagotas, porque hay cierta presencia comunal o municipal direccionada hacia el turismo en todas las localidades de la costa; porque la provincia, con más intenciones que fondos, todavía, diseña acciones para posicionar a Santa Fe como destino; y porque la Nación también aporta ideas y fondos para algunas acciones.
Si toda esta gente, más los cabañeros, y los muchos que tienen emprendimientos relacionados con el turismo, pueden hacer confluir sus inversiones, ideas y acciones sobre el mismo corredor costero, hay esperanzas de que realmente Santa Fe "despegue" como un sitio apetecible para quienes planean sus vacaciones. Por supuesto que tiene con qué, pero también queda claro que falta muchísimo por hacer, desde dotar de comodidades y seguridad a una ruta que no lo es -la 1, que enhebra los pueblos costeros- hasta brindar información fluida y correcta, ya sea mediante folletería, páginas digitales u oficinas de turismo. Lo dicho: se están haciendo cosas y queda mucho por hacer...