Cumplió diez años la Reserva Ecológica de la Ciudad Universitaria de la UNL y tuvo su celebración con un acto el cual fue la ocasión de dejar planteada la importancia de contar con una política ambiental, que preserve espacios naturales con flora y fauna autóctona.
La Reserva fue creada cuando el Arq. Hugo Storero se desempeñaba como rector de la UNL, merced a un acuerdo con la Fundación Hábitat & Desarrollo. Los rectores posteriores, Mario Barletta y Albord Cantard, continuaron incondicionalmente la política de apoyo a ese espacio ubicado a minutos del centro y de los ámbitos académicos.
El doctor Albor Cantard al hablar en ocasión de cumplirse la década del emprendimiento remarcó "la coexistencias de muchas especies de la flora y fauna autóctonas presentes de los ambientes naturales de la región" y calificó al sitio como un espacio de recreación, de educación e investigación. Asimismo, un lugar donde "las distintas facultades de la Universidad Nacional del Litoral encuentran un espacio único para sus investigaciones y trabajos de campo; donde las escuelas pueden entrar en contacto con la naturaleza a pocos minutos de la ciudad y donde el público en general, ingreso buscando observar cómo son nuestros ambientes naturales".
Por su parte, Pablo Tabares en nombre de la Fundación Hábitat & Desarrollo puso de relieve las metas alcanzadas en esta década y consignó que no era una casualidad que "en la UNL hubiéramos encontrado la visión necesaria para tomar la decisión de emprender la tarea de crear un área natural protegida"
Sin embargo, Tabares dejó en claro que la provincia de Santa Fe tenía una superficie superior a las 13 millones de hectáreas, contando con siete áreas naturales provinciales, "sin ningún tipo de manejo efectivo, que totalizan 21.709 hectáreas. Lo que significa -prosiguió- que sólo el 0,1632% del territorio provincial está conservado. A nivel nacional, el 5,5% del territorio se encuentra bajo alguna categoría de área natural protegida, en tanto -dijo- los compromisos internacionales asumidos por la Argentina fijan ese objetivo en el 15%".
"Santa Fe es la provincia más atrasada en materia de conservación de Naturaleza de toda la Argentina y también lo es en turismo", precisó Tabares.
Para el ecologista, "es una vergüenza que a 10 años vista de esta Reserva Urbana de sólo 12 hectáreas, sea la única área natural protegida en toda la provincia en funcionamiento: abierta a investigadores, a estudiantes y al público en forma gratuita, con vigilancia y protección real; con infraestructura de uso público; senderos, pasarelas, miradores, cartelería interpretativa y que, además, cuente con un centro de visitantes modelo, con monitoreo, control y manejo efectivo".
Describió, luego, que las áreas naturales protegidas están llamadas a cumplir un rol fundamental en el desarrollo sustentable de la provincia y son absolutamente necesarias para su diversificación económica hacia uno de los sectores más sólidos y dinámicos como es el turismo.
"No impulsar el turismo es lo mismo que no impulsar la ciencia y tecnología", apuntó Tabares, quien marcó que "el desafío hacia afuera de la Reserva, hoy es el Parque Nacional Islas de Santa Fe y el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas".
De la redacción de El Litoral