La verdad es que tengo sensaciones encontradas con esto de Ortega. Por un lado, su presencia jerarquizará el torneo, e indudablemente será un aliciente para todo Independiente Rivadavia. Me imagino que en cada partido que juegue, habrá una multitud. Y habrá canchas en las que resultará difícil albergar tamaña convocatoria.
Personalmente, y por eso lo de sensaciones encontradas, no sé si me gustaría tenerlo en mi equipo porque pienso en todo lo que puede llegar a pasar. Por ejemplo, que Ortega no pueda adaptarse a una categoría diferente. Es otra cosa, él viene de estar siempre en el candelero, de jugar en uno de los dos clubes más importantes del país... No sé, tengo mis dudas respecto de hasta qué punto se puede llegar a enchufar y a sentirse cómodo en lo futbolístico.
Esto que digo es con absoluto respeto hacia un jugador evidentemente diferente, del que no estarán en duda ni en juego sus condiciones.
(*) Entrenador de Belgrano.