"Son varias cosas las que le vengo a pedir. No es fácil. Tengo un hijo que no consigue trabajo y tiene un bebé, su mujer limpia casas pero no llegan. Están viviendo en casa y nosotros los ayudamos en lo que podemos. Pero bueno, vendría bien un trabajo para él. El año pasado vine a rezar también, bien temprano llegué, pero no hubo caso, tuvo algunas changas, pero bueno, con tantos pedidos... pobre santo!". Alicia no puede impedir que la angustia se note atravesada en su rostro.
En sociedad, inevitablemente un trabajo dignifica y así como tenerlo construye una forma de vida, no tenerlo también y afecta los vínculos, la autoestima, la sobrecarga sobre el otro, y Alicia lo padece a diario. Y confía en el santo y también le agradece los pesos que entran al hogar.
Virginia no tiene más que palabras de agradecimiento. Está feliz porque quedó efectiva en una empresa, feliz de la rutina que le va a permitir proyectarse e independizarse, dos de los términos que definen los estados más buscados en los últimos tiempos.
Durante estos días, se llevó a cabo la novena patronal en el templo bajo su advocación ubicado en Guadalupe Oeste ÄPadre Genesio 1644Ä, y hoy, el día de la festividad del patrono de la paz, el pan y el trabajo, se celebra la procesión y misa central a las 18.30, y luego misas a las 21 y a las 22.30. Todos los cultos se suceden con el lema "San Cayetano, ayúdanos a construir una comunidad nacional reconciliada".
El lema sintentiza la preocupación que llevó a Elvira hasta el templo: "Estoy muy preocupada por lo que está pasando, que la sociedad esté dividida. Que el gobierno esté por un lado y promueva la desunión del pueblo. Que la gente del campo especule y no piense en nadie más que en su bolsillo".
Cabe recordar que la devoción a San Cayetano comenzó en el templo en la década del '80 y que al principio no trascendía el barrio, se lo vivía como algo íntimo: la misa, la procesión y luego un encuentro comunitario con almuerzo y juegos en familia. Ya en 1982, la afluencia de devotos superó las expectativas.
A partir de 1986, la devoción a San Cayetano se ligó a la Pastoral del Mundo del Trabajo que intenta llevar adelante la Arquidiócesis y a la par crece la afluencia de devotos no sólo el 7 de Agosto sino los días 7 de cada mes, por lo cual comienza a celebrarse una misa especial cada 7 de mes, tomándose para cada ocasión un tema de reflexión y bendiciéndose al final de la misa el pan de San Cayetano.