Región: REG-14
íLibertad a la lechería argentina!
Por Jock Campbell Carlos Casares, Provincia de Buenos Aires

Productores tamberos de comprobada competitividad y vocación; industriales que han demostrado ser innovadores, constructores de imagen; investigadores de renombre internacional; público consumidor ávido de nuestros productos; clima, suelo, agua, genética, tecnología material y de procesos, inversiones, gente firme en las buenas y en las malas... la lechería argentina tiene todas las de ganar!

Y sin embargo, esta lechería se encuentra entre rejas, presa. Presa por las regulaciones asfixiantes que nos imponen, de la mano de personas que no exponen en este negocio su capital ni su capacidad de gestión, personas que no perciben las consecuencias de sus enormes errores, acumulados desde julio de 2005 hasta hoy.

Donde hay una regulación, hay un regulador. Si ese regulador se empecina en negar las señales que el mercado intenta mandar, el mensaje no llega. Hoy el mercado intenta decirnos: íhace falta mas leche! Y sin embargo, el mensaje que recibimos nos dice "íNo sean tontos, produzcan menos!"

Al analizar estas intromisiones, muchos intentan determinar si la responsabilidad directa de las maniobras maquiavélicas es de la industria o de la Secretaría de Comercio Interior. En realidad, no importa. La verdad es ésta: los "acuerdos" del Grupo Lácteo nunca pueden funcionar. No existen los "mecanismos perfeccionables". Son para los ingenuos y los fundamentalistas. Las cosas siempre se iban a arreglar por otras vías. En un contexto de demanda de leche, la única manera de que cierre todo es con la cartelización de la demanda. Para que no se exprese la demanda de leche, las industrias no tienen que poder competir por la misma. Desde la industria para arriba, control de precios, permisos de exportación, stock de reserva, negocios reservados; desde la industria para abajo, precio al productor pisado.

Perdón, pero... ¿Alguien cree que el último arreglo de 94c + 10 expresa realmente lo que el mercado quiere y puede pagar?

La Cuenca Oeste vuelve a decir: empecemos a transitar el camino hacia el sinceramiento de este negocio, con la responsabilidad social necesaria. Revalidemos el Grupo Lácteo si se quiere, pero entre actores involucrados en la actividad, con reuniones convocadas por nosotros, buscando convenios sensatos que reflejen la realidad comercial, conservando y cultivando nuestro mercado interno, sometiéndonos en fin a los jueces finales de nuestra actividad, que son los consumidores, de nuestro país y del mundo.

Nadie invierte en base a un subsidio. Nadie crece por una regulación. Van tres años que lo estamos viendo. Liberemos a la lechería argentina.