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En contados minutos tres hombres armados asaltaron anoche una distribuidora mayorista, golpearon en la cabeza al propietario y fugaron después con unos dos mil pesos en efectivo que le quitaron de los bolsillos.
El atraco tuvo lugar en el establecimiento que Gastón Leguizamón posee en la esquina de Zavalla y Amenábar cuando concluía la jornada laboral.
"Fueron tres o cuatro delincuentes -dijo el comerciante-, porque me parece que uno que entró como cliente, bien vestido y hasta perfumado, también formaba en la banda".
"Eran las ocho y yo estaba cerrando el local cuando éstos entraron por distintas puertas. Uno vino derecho a mí y me pegó en la cabeza con la culata del revólver. Enseguida -igual hicieron con los empleados y otras personas que todavía estaban en el local- me obligaron a echarme al suelo y me revisaron los bolsillos."
"Me sacaron todos los billetes y escaparon, tan rápidamente, que olvidaron otra cantidad de dinero en forma de tickets canasta".
Leguizamón piensa que el golpe de ayer fue facilitado a los delincuentes porque las calles están mal iluminadas y también porque las patrullas policiales sólo se dejan ver los días de partido, cuando en el Club Colón y aledaños se hace algún "operativo de cancha".
"Es una pena que ocurra esto en bulevar Zavalla donde la cantidad de negocios es importante al punto que la zona se ha convertido en un pequeño centro comercial -dijo Leguizamón quien agregó que los malvivientes abandonaron rápidamente la zona porque un remisero los esperaba en Amenábar y San Juan.
En cuanto a la respuesta policial relató Leguizamón que las patrullas no demoraron y acudieron a su llamado inmediatamente, no obstante lamentó que hasta la mañana de hoy nada se supiera acerca de los ladrones que se apropiaron de su dinero.
Redacción de El Litoral