Deportes: DEPO-15
ANALISIS
Niños en su maravilloso tiempo
Por Raúl "Cacho" Villalba (x)

El 70 por ciento de los jugadores de fútbol, en nuestro bendito país, vienen de familias humildes, están creciendo sin la base de servicios esenciales y hasta habiéndoles robado el valor de poder soñar.

Muchos dirigentes y directores técnicos se olvidan de que el niño no es un adulto en miniatura. Se ha reemplazado en ellos la alegría de jugar por la necesidad de ganar y ganar. No entienden que los buenos recuerdos de la infancia marcarán, para siempre, la sonrisa de su alma. Los padres creen que tienen a un potencial Maradona, y a eso se le suman cantidad de malos, chantas y vivos que dicen ser representantes de jugadores o asesores de clubes del mundo, a quienes los padres debieran preguntarles por su trayectoria, a quiénes representan legalmente y sus antecedentes personales ante la Justicia. Hoy, más que nunca, el deporte es la mejor escuela de vida del niño para sacarlo de los males sociales como el alcohol, la droga y la delincuencia.

Los técnicos del fútbol infantil deben entender que el niño aprende jugando y que estamos formando futuros hombres y padres de familia. El niño, en su maravilloso tiempo, falla más por su natural vivacidad que por malicia, más por no ser atendido que por maldad. Hoy, más que nunca, hay que aplicar la sicología, saber qué son las conductas y a partir de allí ir descubriendo su personalidad, poniendo énfasis en los niños de padres separados o fallecidos. La estadística dice que hace 30 años, el niño tenía como mínimo 100 horas de fútbol mensual, hoy, apenas y con suerte, son 10 horas de fútbol por mes. Por eso no aparecen jugadores talentosos, por esa ausencia de esquinas, anchitas y potreros, más la inseguridad en que los niños son asaltados diariamente o viene un loco en contramano y lo mata. ¿Cuál es la solución?, educarlo con el balón. ¿De qué manera?, que el diámetro del balón no supere en centímetros el calzado que usa el niño. Pocos lo tienen en cuenta.

Hoy en día sobran técnicos modernos que sólo son ganadores de partidos, les hablan al niño de tácticas y no han jugado ni torneos libres y no le muestran al niño lo que debe hacer, sólo le hablan. Un sano técnico no dice: "jugué cinco partidos y gané tres", sino que dice: "los chicos jugaron cinco partidos y ganaron tres".

Se ven a diario muchos ejemplos de papis (ambos) que van a la cancha a insultar a rivales y árbitros, obligando a su hijo a que le haga daño al rival. Y los dirigentes lo permiten porque dicen que "son padres que colaboran con el club". Para mí, la parte humana sigue siendo lo más importante en el trato con el niño. Sueño ver las canchas con carteles que digan: "Bienvenidos, preparen el aplauso, sean educados, alienten sanamente y den el ejemplo... Aquí juegan niños en su maravilloso tiempo". Desde mi sensibilidad, un feliz día a todos los niños del mundo.

(x) Director Técnico de fútbol

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