Deportes: DEPO-25
Ante un grande del rugby del interior
CRAI dictó una cátedra inolvidable
Plasmó una actuación superlativa, dejó sin invicto a Jockey de Rosario y se transformó en solitario puntero del certamen interuniones. Dentro de quince días tendrá otro examen de máximo riesgo, ya que deberá visitar a Duendes en Rosario.

Con una producción que por momentos fue rayana con la perfección, CRAI venció al Jockey Club de Rosario por un expresivo 34 a 13, con lo cual no sólo dejó sin invicto a su vencido, sino que también se convirtió en el único líder de la zona Campeonato del Regional del Litoral 2008, organizado en forma conjunta por las Uniones Rosarina, Santafesina y Entrerriana.

Refrendando las estupendas actuaciones precedentes, CRAI jugó un rugby excelso, merced al cual cercenó las conocidas virtudes de su calificado adversario, erigiéndose en protagonista casi exclusivo de un partido inmerso en intensidad, continuidad, y por momentos, generosas dosis de virtuosismo.

Para construir una actuación que seguramente permanecerá especialmente almacenada en la memoria de su gran familia, CRAI poseyó ante todo, una formidable convicción para apostar a sus capacidades. Partió de una extremada concentración, la que sin dudas resultó clave para enarbolar una disciplina táctica impecable; que a su vez favoreció que su sistema defensivo luciera en plenitud, transformándose en virtualmente inexpugnable.

Si a esto se suma la solvente obtención y la destacadísima recuperación denotada (sobre todo en el contra-rucking), no extrañó que a la hora de lucir uno de sus rasgos más distintivos, la melange de satisfacciones llegase casi al cenit.

Porque quienes estuvieron a la vera de la autopista, disfrutaron de una verdadera exhibición de manejo de pelota, a partir de una precisión en velocidad propia de los grandes equipos. La que no sólo permitió que la etapa inicial concluyera 22 a 6 en su favor, sino que de no mediar dos errores notorios del referee Rodríguez (un forward-pass y un off-side inexistentes, cuando los backs santafesinos se direccionaban hacia el ingoal adversario), la diferencia hubiese estado más acorde con lo observado en la mitad inicial del encuentro.

El complemento

Como era dable esperar, herido en su orgullo, Jockey Club de Rosario salió decidido a intentar cambiar una historia absolutamente adversa. Pero en ese tramo inicial del segundo tiempo en el que insinuó cierto protagonismo, chocó una y otra vez con la ordenadísima, vehemente e impiadosa defensa santafesina, la que al igual que en el resto del partido, derrochó una inagotable cantidad de tackles ofensivos que propendieron a la rápida recuperación de la pelota.

En ese contexto, sabido es que la exposición desmedida suele devenir en tantos en contra, lo que no demoró en lograr el anfitrión, a través de otro letal contraataque, inexorablemente culminado en el ingoal visitante.

Posteriormente, con la aparición del desgaste provocado por el ritmo que imperó en el grueso del desarrollo, más algunas imperfecciones en el cómodo vencedor, el contenido se estacionó en una especie de meseta. Así, la intensidad y la lucha por la obtención de la pelota, pasaron a superar el protagonismo que hasta allí había tenido la utilización del elemento de juego, de parte de dos equipos que rinden culto a la continuidad, a partir de mantener la "pelota viva".

Pese a que el multicampeón rosarino no bajó los brazos nunca, estaba vigente la sensación de que el destino final del encuentro no sufriría modificaciones. Más aún, cuando a siete minutos del final, Juan Manuel Fernández apoyó su tercer ensayo consecutivo, luego de otra lucida acción colectiva.

De allí en más, sólo merece destacarse que las múltiples modificaciones implementadas no mellaron el rendimiento del vencedor, cuyo ingoal hubiese permanecido invicto, de no mediar otra errónea apreciación del árbitro del partido.

Fue sobre el mismísimo epílogo, cuando convalidó un try inexistente para los rosarinos, ya que Manuel Arauz Castex apoyó claramente la pelota en su propio ingoal, anulando convenientemente la acción antes de que llegasen los dos adversarios que intentaban hacer lo propio en la frenética carrera hacia la meta santafesina.

Tras esta tercera acción polémica en su contra, transformada en mera anécdota por la notoria superioridad expresada en todo el desarrollo, llegó el tiempo para que CRAI disfrute con serenidad de una actuación superlativa, desde el punto de vista que se la analice.

Pero fundamentalmente desde el aspecto colectivo, con todo lo que ello representa en este deporte y más aún, en un tramo cuasi definitorio como por el que transita el interuniones 2008. Certamen que desde ayer posee un único puntero, que cimenta sus pretensiones de la mano de un estilo distintivo que, sabido es, merece el mejor de los elogios.

Lo que viene

La cuarta fecha del sector principal del Regional del Litoral 2008, se cumplirá recién dentro de quince días, ya que el sábado próximo habrá otra jornada del Torneo Nacional de Clubes organizado por la Unión Argentina de Rugby. De esta forma, el sábado 23 de agosto se medirán: Duendes Rugby Club con CRAI, Universitario de Rosario con Santa Fe Rugby Club, Jockey Club con Gimnasia y Esgrima de Rosario y Estudiantes de Paraná con el Club Universitario de Santa Fe.

CRAI 34 - Jockey Rosario 13

El match se disputó en la cancha principal de CRAI, ante un buen marco de público, con el referato del santafesino Martín Rodríguez.

CRAI : Ignacio Vigetti (Mario Panicali), Martín Gallo (Facundo Garibay) y Lucas Fabaz; Adrián Mingarini (Joaquín Busaniche) y Emiliano Dalla Fontana; Ramiro Dolfo, Juan Manuel Martínez y Matías Dalla Fontana; Alejandro Capobianco y Salvador Damiani, Javier Musacchio (Pablo Brusa), Federico Fernández (capitán, luego Manuel Arauz Castex), Ignacio Alejandro Haeffelli, Juan Manuel Fernández y Francisco Escobar Cello. Coaches: Francisco Miño, Jorge Qüesta y Héctor Salva. Jockey Club de Rosario:Franco Manavella, Lucas Vignau (Guillermo Laurino) y Andrés Aguzzi (Gerónimo Negroto); Nicolás Carizza y Manuel Baravalle; Ignacio Narvaja (Alejandro Castillo), Patricio Preumayr (Pablo Sapene) y Tomás Sesarego; Sebastián Preumayr (capitán) y Alejo Bertoya; Paolo Mac, Gaspar Mac (Iván Mackey), Alejo Fradua, Mario Spirandelli (Juan Martín Baetti) y Alfredo Marquard. Coaches: Rodrigo Crexell y José Constante. Primer tiempo: 6 y 25, penales de Bertoya; 12, try de Musacchio y goal de Damiani; 17, drop de Damiani; 19, try de J.M. Fernández y goal de Damiani; 28, try de Damiani. Segundo tiempo: 8 y 33, tries de Juan Manuel Fernández, el segundo elevado a goal por Damiani; 40, try de Bertoya y goal de Baetti.

César Miño