Escenarios & Sociedad: SOCI-07
"Un secreto"
Una perspectiva intimista para un tema tabú

Laura Osti

"Un secreto" es la segunda película de origen francés que vemos en los últimos días en Santa Fe que trata acerca de un asunto oscuro y, obviamente, difícil de digerir para ese pueblo europeo: las vinculaciones vernáculas con el nazismo. La anterior fue "La cuestión humana".

En este caso, el director Claude Miller basa su guión en la novela autobiográfica de Philippe Grimber, que fiel al espíritu francés, construye un relato con intrincados meandros psicoanalíticos.

Parte del punto de vista de un niño flacucho y medio enclenque que mira con admiración y fuertes complejos de inferioridad a sus padres. Ella, una eximia nadadora, elegante y bien plantada. Él, un atleta robusto.

Más allá, en una casa vecina, está la tía, hermana del padre, soltera y un refugio afectivo dulce y contenedor.

A partir de allí, de una relación que empieza a develarse lentamente a través de pequeños detalles y casi imperceptibles incidentes, el niño, desplegando su curiosidad infantil llena de fantasías, va desenredando una enmarañada madeja de viejos recuerdos en la que pronto descubre que hay una parte de la vida de sus padres que hasta ese momento ha estado a oscuras, callada, oculta, sepultada en algún lugar remoto de la memoria de su familia.

Todo esto ocurre en la década del "50, años después de la ocupación nazi, situación trágica y traumática que evidentemente ha dejado heridas profundas en este grupo de personas de origen judío.

En la actualidad, Francois, el protagonista, es un psicoanalista especialista en niños y debe asistir a la decadencia física y espiritual de sus padres, el disparador, al parecer, de la revisión de todo su pasado.

La historia se va deconstruyendo y reconstruyendo, con idas y vueltas permanentes en el tiempo, aportando datos a medida que avanza el filme como para que el espectador pueda ir armando la sucesión temporal de los hechos, aunque la información no venga en estricto sentido cronológico. Para diferenciar el tiempo presente, Miller usa la fotografía en blanco y negro (¿un presente de sombras?), mientras que para todos los hechos del pasado, usa el color (¿todo lo verdaderamente interesante está allí?). Hasta que finalmente, se puede ordenar toda la historia familiar desde mucho antes del nacimiento de Francois, como si se tratara de cajas chinas que poco a poco y con paciencia van encajando una adentro de la otra.

Ese pasado oscuro, secreto, que sin embargo se intuye y anda dando vueltas en la casa como un fantasma, finalmente se develará y tiene que ver con la ocupación nazi y algunos destinos trágicos de gente que murió o desapareció a raíz de esos acontecimientos.

Un tema tabú, evidentemente, tratado desde una perspectiva intimista pero no por eso menos inquietante y devastadora. Porque lo que enseña el filme de Miller, en todo caso, es cómo los hechos históricos marcan a fuego a las personas y sus vínculos más cercanos, cómo la gran historia se mete en la intimidad de los hogares y de las familias, generando situaciones muchas veces trágicas e irreversibles que se llevarán por siempre como heridas nunca del todo curadas y que a su vez, se transmiten como un estigma de generación en generación.

Un secreto

"Un secret", Francia/2007, color y blanco y negro; hablada en francés. Dirección: Claude Miller. Con Cécile de France, Patrick Bruel, Ludivine Sagnier, Julie Depardieu, Mathieu Amalric, Nathalie Boutefeu, Yves Jacques. Guión: Claude Miller y Natalie Carter, sobre la novela de Philippe Grimbert. Fotografía: Gerard de Battista, Música: Zbigniew Preisner. Edición: Veronique Lange. Presentada por Alfa. 105 minutos. Sólo apta para mayores de 13 años, con reservas.

Se exhibe en el América.