Por Darío Pignata - [email protected]
No tiene 600 tragamonedas. Tampoco 36 mesas de juego ni un bingo electrónico. Quizás no deje 30 millones de pesos por mes como calculó el vicepresidente de la Caja Lotería de Santa Fe, Sergio Beccari, de cara a la inauguración que esta noche tendrá el casino dentro del emprendimiento portuario que lleva el nombre de Puerto Ribera. Pero Colón también tiene su nuevo casino, ese que ayer hizo "Millonario" a un River pobre en Santa Fe con la chapa del 1 a 1 final. Porque cuando los croupiers cantaron el "no va más" para la última bola de la tarde, River le puso todas las fichas al "1" ÄOjedaÄ y Colón se las puso al "9" ÄValdemarínÄ. Quedaron los dos, en menos de un par de metros, mano a mano sin tiempo para más. El arquero y sus custodios quedaron regalados en la misma línea de cal. El arco, de fondo, era lo mismo que el paredón de fusilamiento donde se muere o se muere. Sin embargo, gracias a un toque de suerte de Cabral, no fue gol. Porque la pelota del "Piojo", que iba al gol, se desvió y viajó al córner. A la vuelta del tiro de esquina, Favale lo terminó. En el arco del Fonavi, entre Ojeda, el caño y el rebote, el River campeón constituyó su propio Fondo Nacional para Vivir, construyó la vivienda del 1 a 1 y se fue conforme de Santa Fe. Colón quedó tranquilo, pero masticando bronca. Lo pudo ganar, lo debió ganar.
Sin la soga al cuello como en las últimas fechas, Colón está obligado pero no tan apretado. Puede que esto, tipo liberación, se transforme en un síntoma positivo para el equipo. Además, los refuerzos que mostró ayer empezaron a aprobar materias desde el vamos. Porque Crosa se la bancó, Garnier fue importante hasta que tuvo nafta, Valdemarín buscó siempre y Oyola Äque entró a los 12 minutos por FalcónÄ se hizo dueño del carril por izquierda. Así, Colón fue más que en el partido anterior contra River y el campeón mostró Äsin Ortega, Buonanote y AbreuÄ que tiene mucho menos que en el torneo anterior.
A Colón no sólo le faltó suerte en la doble llegada del final, cuando Ojeda se lo sacó a Goux, y Valdemarín lamentó la humanidad de Cabral sobre la línea. Tampoco tuvo suerte cuando Rivarola se encargó de hacer sonar los caños: un cabezazo en el primer tiempo casi de abajo del arco y un remate claro en el complemento. Salvo los primeros 15 minutos del complemento, donde Colón se perdió en su propia casa y se dejó empatar, siempre fue más el equipo de Mohamed. Ganó en actitud Äse vio un equipo más "guerrero" y combativoÄ, en pelotas preparadas, en presión y en cantidad de llegadas a la zona de gol.
Por eso, se entiende la seña del final que hizo el "Turco" Mohamed, juntando las dos manos y marcando el círculo. "íQué culo, tienen...!", pareció decir, mirando el banco donde estaba su amigo Simeone. Así, como pasó en el torneo anterior cuando ganó un partido clave para ser campeón en el Cementerio de los Elefantes, otra vez el "Cholo" se fue sonriente de Santa Fe. "No es fácil debutar en esta cancha", dijo el DT de River a la pasada.
Cuando Colón sumó a Crosa y Candia para el fondo, más la continuidad de Aguilar, Garcé y Goux, además de subir al pibito Lazzaroni, estaba claro que el esquema preferido sería con línea de tres. Por algo se fueron Pablo Jerez y Juan Fernández. Y a pesar de que una línea de tres requiere tiempo y trabajo, en este partido, esas dos cuestiones se disimularon. Porque si bien hubo cinco amistosos, una cosa es la preparación y otra la competencia misma. Y ayer, por los porotos, los tres de atrás se la bancaron.
Cuando el fondo tambaleó fue porque se quebró el mediocampo, ya que Abelairas le ganó a un cansado Garnier y el "Turco" demoró en cruzarlo a Chitzzof Äque es el comodín del equipoÄ hacia la otra orilla. Entre Garnier, Oyola, Robert Franco y el mismo Chitzzof estarán los carrileros titulares de toda la temporada. Se sabe, Mohamed quiere jugadores rápidos, que se banquen el ida y vuelta por las bandas de cal. Lo que debe definir es quiénes serán los mejores internos para acompañar a Capurro. Ayer, arrancaron Falcón y Rivarola, pero Prediger pide pista.
No jugó mal "Tito" e impresionó más que bien Valdemarín. Pero, de todos modos, los delanteros saben que deben aportarle gol al equipo. Ayer, entre otras cosas, a Colón le faltó puntería. Es cierto que, también, estuvieron los caños y Ojeda, pero para evitar posibles goles de Rivarola Älos dos cañosÄ y de Goux. Hoy, el fútbol actual exige que los puntas aporten goles.
El 3-5-2 está definido. De todos los refuerzos que llegaron, sólo el pibito Sciorilli podría modificar el esquema si Mohamed lo pone de enganche. Si es por el primer paso, Colón parece tener mejores cimientos que en la temporada pasada. No está liberado de nada, pero para sacar los 49 puntos que faltan, le quedan 37 fechas hasta el final. La ventaja es que, ahora, el técnico conoce bien lo que tiene y los jugadores conocen la idea de Mohamed. Además, fue ensamblando los refuerzos. Habría sido un gran paso arrancar ganándole al último campeón, pero la actuación valiente de jugarle de igual a igual y superarlo en trámite más llegadas, también generan un clima positivo de cara a la adversidad del fixture: se vienen dos partidos seguidos como visitante, primero en Jujuy frente a Gimnasia y después en el "Gigante" de Arroyito contra Central.
Poco importa si Chitzzof arranca atrás y se suma al medio. O si cruza de vereda. Lo mismo con Rivarola: se cerró al medio como interno cuando entró el "Pony" Oyola. Lo que realmente desequilibra es la actitud colectiva para salir a jugar esta temporada pensando en el promedio. Por eso, Mohamed habla de 50 puntos de piso para eso y no para la tabla de las copas ni ningún otro objetivo.
Desde el mismo momento que el jugador más ruidoso de Colón va al banco y, por circunstancias del juego, no entra, lo que prevalece es lo grupal por encima de lo individual. El caso del "Bichi" Fuertes es el fiel reflejo de cómo maneja el "Turco" Mohamed los famosos códigos de vestuario. Por más que el "20", por cuestiones obvias, se sale de la vaina por jugar.
Pasó el debut contra el último campeón. Y se empató pudiendo ganar. Justo el día antes de que un croupier saque la primera bolilla en el Puerto Ribera Äabre esta noche a las 22.30Ä, en el nuevo casino de Colón la suerte lo hizo "Millonario" al River de Simeone. Más allá de las cargadas por lo que reflejan las revistas del corazón, como dicen las señoras del barrio, se nota que al "Cholo" le cae bien el Cementerio en Santa Fe: ayer trajo Flores ÄRobert, el uruguayo que empatóÄ y zafó del entierro.
Colón: Sebastián Blázquez; Pablo Aguilar, Ariel Garcé, Diego Crosa; Diego Chitzoff, Pablo Garnier, Juan Carlos Falcón, Alejandro Capurro, Germán Rivarola; Lucas Valdemarín y Rubén Ramírez.
Director técnico: Antonio Mohamed.
River: Juan Ojeda; Gustavo Cabral, Leonardo Ponzio, Eduardo Tuzzio; Paulo Ferrari, Oscar Ahumada, Matías Abelairas, Cristian Villagra; Mauro Rosales, Robert Flores; y Radamel Falcao García.
Director técnico: Diego Simeone.
Gol en el primer tiempo: 39 min Capurro (C).
Gol en el segundo tiempo: 9 min Flores (RP).
Cambios en el segundo tiempo: en el inicio Diego Barrado por Villagra (RP), 11 min Gustavo Bou por Flores (RP), 12 min Matías Oyola por Falcón (C), 26 min Sebastián Prediger por Garnier (C), 27 min Matías Galmarini por Ferrari (RP), 39 min Marcelo Goux por Crosa (C).
Árbitro: Gabriel Favale.
Cancha: Colón.
Muchos hinchas de River habrán extrañado el influjo de Ortega, máxime teniendo en cuenta el escenario en el que los "millonarios" jugaron ayer. Un trapo en la tribuna testimoniaba el afecto y agradecimiento al ídolo, pero en el recuerdo de todos habrá dado vueltas aquella fantástica jugada del Burrito para habilitar a Villagra y abrir un partido clave en la marcha hacia el último campeonato, el último 1º de junio, cuando River le ganó con un jugador menos a Colón en Santa Fe.
Desde la llegada de Antonio Mohamed a Colón, todo el mundo coincide en que se está viendo a un nuevo Capurro. Clave en los partidos finales que evitaron jugar la Promoción, el volante central sabalero es uno de los "mimados" por el "Turco" que incluso le pidió a los dirigentes que no se lo vendieran. Ayer, además de volver a jugar bien, Alejandro Capurro fue figura y llegó al gol. Después de un tiro de esquina, ganó en el primer palo, la cacheteó al segundo y lo colgó a Ojeda: la pelota pegó en la base y entró, justo por donde ingresaba Crosa para asegurarla. Si bien festejan Valdemarín y el mismo Crosa, fue gol ÄgolazoÄ de Capurro.