Alberto Sánchez - [email protected]
Confieso que no es la primera vez que hago este tipo de trabajo. En varias ocasiones, sobre todo cuando a Santa Fe llega un equipo de los "grandes", o viene algún jugador de jerarquía, como fue el caso de la "Brujita" Verón jugando para Estudiantes, no resisto el impulso de hacer un análisis de la actuación de aquéllos, o realizar un seguimiento de la figura visitante que pisa el césped del Brigadier.
Pero esta vez, no sé si intuición (aunque no hace falta tener mucha para darse cuenta), o por la oportunidad que por el carácter y la forma de vivir el partido tiene Diego Simeone, la mira apuntaba a seguir al hombre del banco y no a un futbolista.
Por eso, la intención fue la de "seguir" al "Cholo" durante todo el partido. Y la intención periodística, al final, dio sus frutos.
Diego Simeone, impecablemente vestido, como siempre, con un traje de neto corte italiano, llegó al banco de suplentes en medio de las lógicas cargadas de parte de los plateístas por su actualidad matrimonial, teniendo en cuenta los registros fotográficos en los cuales se la ve a su esposa, Carolina Baldini, en comprometedoras escenas junto a...
Cuando comenzó el cotejo, el "Cholo" estaba sentado en el primer sitio desde la derecha, pero... a los 10" se levantó de su lugar; 3': le pidió a su defensa que no se meta tan atrás; 10': se vino la primera protesta a Gabriel Favale, por una amarilla para Capurro por una falta; 13': con gritos y señas desesperadas, pretendía acomodar a la defensa en un tiro libre en contra; 17': para Ahumada y Abellairas, que armen bien el "doble 5" en el mediocampo; 21': sufrimiento por un cabezazo de Rivarola que se estrella en el caño derecho de Ojeda; 24': primer cruce de conceptos con Nelson Vivas, su ayudante de campo; 28': lamento por un gol que se "comió" Rosales; 40': gol de Colón, sin embargo, el "Cholo" se mantuvo callado, sin hacer ningún gesto. 46': fin del primer tiempo, sale raudamente buscando los vestuarios.
Cuando retornó al banco, también volvieron las cargadas: "íLlamálo a He Man!", le gritaban desde la platea. Esta vez, demoró 20 segundos en levantarse de su asiento; 4': otro lamento por otro gol desperdiciado por Falcao dentro del área chica; 9': llegó el empate de River, por medio de Flores, no obstante no lo gritó, sólo dibujó una pequeña sonrisa en sus labios; 14': segundo reclamo al árbitro por amarilla para Garcé; 18': primer insulto al aire por una falta favorable a Colón cerca del área de River; 22': otra "puteada" por un contraataque desperdiciado; 25': lo llamó a Galmarini para que ingrese por Ferrari, lo tuvo dos minutos dándole indicaciones; 32': tercer reclamo a Favale, para que amoneste a Prediger; 34' se enloqueció por una falta de Prediger no cobrada por el árbitro; 41': pidió desesperadamente un supuesto penal a Rosales; 45': respiró aliviado por una falta cobrada por Favale dentro del área de River cuando la situación comprometía al arco de la visita; 48': el juez decreta la finalización del encuentro y el "Cholo" salió despedido hacia los camarines sin saludar a nadie.
Tras la igualdad en uno entre sabaleros y millonarios, el entrenador del último campeón argentino, Diego Simeone, habló con la prensa, analizando el trámite del encuentro: "Creo que hubo un buen momento de Colón en el primer tiempo, y algunos minutos bastantes buenos también de parte nuestra, con algunos pases que no tuvieron la precisión necesaria como para romper la línea defensiva que formaron ellos. En el segundo tiempo jugamos mucho mejor, casi 30 minutos, hasta que entraron Prediger y Oyola para Colón, donde el juego lo manejamos más nosotros que ellos, abriendo bien la cancha con Abelairas y el chico Bou, se sentía que el partido se podía ganar, pero con la entrada de los dos que nombré, Colón volvió a recuperar la pelota y terminó atacando más que nosotros".
El problema matrimonial que el "Cholo" está atravesando es vox populi.