De la redacción de El Litoral
Como para confirmar sólidamente que se encuentra en un momento fantástico en lo tenístico y anímico, el argentino Juan Martín Del Potro se consagró campeón del certamen ATP de Los Angeles con otra actuación superlativa que no hizo más que subrayar el crecimiento sostenido que experimenta el oriundo de Tandil. Es que luego de quedarse con los títulos de Stuttgart y Kitzbühel sobre polvo de ladrillo, ayer se guardó para sí el Countrywide Classic tras superar con suma autoridad al máximo favorito, el crédito local Andy Roddick, y sobre pista de cemento, el court ideal para que el de Omaha desarrolle su tenis agresivo.
Del Potro se impuso en una hora y veintinueve minutos por un expresivo 6-1 y 7-6 (3) que, además, lo hizo concluir el certamen sin ceder un set. Asimismo, estiró a 14-0 su racha y llevó la marca del año a 23-8, números más que interesantes. La última derrota sufrida por el argentino ocurrió en junio pasado, cuando el suizo Stanislas Wawrinka (top ten) lo eliminó en la segunda ronda de Wimbledon. Ahora, "Delpo" irá con todo su envión a Washington, a buscar el récord de cuatro trofeos al hilo.
Con el Abierto de los Estados Unidos entre las cejas (comienza el próximo lunes 25), Juan Martín desplegó un rendimiento sin fisuras que lo ubicó en el puesto 19 del escalafón internacional.
El tandilense dio una clase de tenis ante Roddick durante el primer set, que ganó con una claridad impensada por la jerarquía de su rival. En apenas 13 minutos, el argentino quebró dos veces el servicio del estadounidense (su principal arma de juego) y mantuvo el suyo, con lo que tomó una distancia irreversible de 4-0.
La superioridad demostrada en el principio de la final generó una crisis de nervios en el jugador local, que derivó en la destrucción de una de sus raquetas. En ese pasaje, Del Potro ganó la totalidad de los puntos con su primer servicio y el 75 por ciento de los jugadores con el segundo ante un adversario que no superó el 50 por ciento en ese rubro.
Roddick consiguió estabilizarse emocionalmente para el segundo set y el juego se emparejó pero las molestias en su espalda acusadas en la manga inicial y la derecha contundente del argentino fueron factores determinantes para el desenlace final.
"Creo que es la victoria más importante que tuve", sostuvo Del Potro al término del partido, luego de evaluar que "ganarle aquí a Andy es increíble". De todos modos, el tandilense manifestó no creer que "Roddick haya estado al ciento por ciento".
"Hoy (por ayer) jugué muy bien, con buenos tiros", opinó el argentino, que resaltó la buena concentración que tuvo y señaló que en ello trabajó con su entrenador Franco Davín. "Sabía que Andy es un gran sacador y tenía que estar calmo", reconoció.
Por último, admitió que "en Argentina se espera mucho de mí como jugador, siento esa presión desde que empecé a jugar. Si logro mantener este nivel durante el próximo tiempo, llegaré a ser un buen tenista en el futuro", concluyó con humildad.
El tucumano Andrés Romero finalizó ayer séptimo en el torneo PGA de golf, que quedó en manos del irlandés Padraig Harrington, hace poco vencedor del Abierto Británico por segundo año consecutivo.
Romero terminó junto al número 2 del mundo, Phil Mickelson, a siete golpes de Harrington, que con otro recorrido brillante de 66 golpes (igual que el score de la tercera vuelta también jugada parcialmente ayer), sumó 277 (3 bajo el par).
Romero, con 284 golpes (4 sobre el par) fue el mejor de los dos argentinos, ya que el cordobés Ángel Cabrera terminó 20, con 288 golpes, 8 sobre el par. J. B. Holmes, líder hasta la segunda ronda, se cayó con la tercera, jugada a hora temprana ayer por la suspensión del sábado por la lluvia.
Fue entonces que el estadounidense Ben Curtis quedó al frente, mientras el español Sergio García hacía un birdie y un águila en los dos primeros hoyos, con lo cual comenzó a pelearle la punta al norteamericano.
Pero Harrington tuvo un domingo espectacular con dos vueltas de 66 y tras levantar varios puestos por la mañana en Oakland Hills, partió cuarto en la ronda final y en los últimos hoyos derrumbó a García y Curtis, que terminaron segundos a dos golpes de distancia.
Romero, que llegó a estar quinto, pudo haber terminado mejor posicionado, pero un bogey en el 17 y un doble bogey en el último hoyo le quitaron posibilidades de arañar el cuarto lugar.
El tucumano hizo birdies en el 2, 11 y 12 y bogeys en el 7 y 8, además de las dos caídas en los dos hoyos finales. Aún con un final opaco, Romero volvió a instalarse en el top ten de un Major.
Por su parte, Cabrera bajó el par en los hoyos 2 y 6, cometió bogey en 3, 9, 11 y 18 y doble bogey en el 5.