Economía: ECON-01
La CGT se reúne con Massa
La inflación complica el vínculo de Hugo Moyano con el gobierno
El adjunto del camionero en la Central Obrera dijo que la canasta alimentaria "se salió de madre". La Casa Rosada posterga la movilidad previsional y se complica el financiamiento para asistir a las obras sociales, aumentar asignaciones familiares y mejorar el mínimo no imponible de Ganancias.

De la redacción de El Litoral

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, recibía esta tarde en su despacho de Casa de Gobierno al consejo directivo de la Confederación General del Trabajo. La Central Obrera viene planteando reclamos que no encuentran eco en la caja del Estado, mientras que la inflación que niega el gobierno deteriora el poder adquisitivo de los salarios.

"La canasta alimentaria se salió de madre. Hay que tener en cuenta que un trabajador destina el 60, 70 u 80% de su sueldo a los alimentos", dijo Juan Belén, número dos de la CGT y dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Avellaneda, en un reportaje al diario Crítica.

"De qué nos sirve sacar aumentos salariales de 25 por ciento si después la inflación va a estar por encima de esos valores. Es una responsabilidad neta del gobierno que tendrá que tomar las medidas eficientes para frenar esta espiral inflacionaria", señaló el dirigente que marca un punto de inflexión en el alineamiento de Moyano con la Casa Rosada.

"El Estado no tiene recursos infinitos para satisfacer mañana todas las necesidades", le advirtió la presidenta a Hugo Moyano el 31 de Julio, cuando la visitó en la sede de gobierno para presentar el segundo mandato del camionero. Es que la central obrera también quiere aportes para las obras sociales, que están desfinanciadas.

La política del gobierno de recaudar y repartir tiene límites. Si la economía ratifica los síntomas de enfriamiento y la inflación reduce el poder salarial, la identificación de Moyano con el Kirchnerismo estará muy condicionada. Más aún cuando acecha Luis Barrionuevo con su CGT Azul y Blanca, y se recrudece el discurso de la CTA.

Moyano llega a la reunión con Massa con tres objetivos básicos: el aumento de las asignaciones familiares, la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y su preocupación por el desfinanciamiento de las obras sociales. Pero la advertencia presidencial fue formulada sobre esta misma agenda.

La movilidad de los haberes jubilatorios no será de resolución inmediata y la suba del impuesto a las ganancias tendrá costo fiscal para un gobierno que tiene reservas pero que ya no cuenta con buenas perspectivas financieras.

¿Sólo "comprensión"?

Héctor Daer, secretario de Prensa de la CGT -cuya conducción deliberó el miércoles durante tres horas en el edificio de Azopardo 802-, señaló que "la CGT recibió de la presidenta Cristina su comprensión y reconocimiento". Sin embargo Massa no puede ofrecer más comprensión sin respuestas efectivas para la central obrera.

Al ser consultado sobre el incremento de las asignaciones familiares, Daer sostuvo que "es necesario implementar un salario familiar universal para los hijos de los trabajadores, que no es igual que realizar una asignación por hijo a cualquier persona".

Además adelantó que a partir de mañana comenzarán a funcionar las cuatro comisiones del Consejo del Salario, y que en ese ámbito la CGT "irá con sus planteos mucho más profundamente" para otorgarle "vida" y poder "avanzar en la instrumentación de las diversas medidas que debe gestionar" la central sindical.

La jubilación lenta en Diputados

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, concurrirá mañana a la Cámara de Diputados para exponer sobre el proyecto de movilidad jubilatoria impulsado por el gobierno, que el oficialismo aspira a votar en ese ámbito legislativo a fin de agosto.

La Comisiones de Previsión Social y de Presupuesto de la Cámara baja recibirán a las 10.30 a Tomada, al titular de la Anses, Amado Boudou; y el secretario de Seguridad Social, Walter Arregui.

De esta manera, la comisión iniciará su trabajo sobre el tema, en una agenda que se completará el miércoles con las visitas de organizaciones de jubilados, representantes de la CGT y de la CTA y del Consejo federal de Previsión Social.

El jueves, en tanto, lo harán representantes de la Cámara de Seguridad Social y el ombudsman de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, Eugenio Semino. Además, fueron invitados miembros de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social, de la Asociación Internacional de Seguridad Social y de la Conferencia Internacional de Seguridad Social.

La idea del oficialismo es que se pueda emitir dictamen el martes 19 en una sesión prevista para las 10 y que el proyecto llegue al recinto el 27 de agosto o, a más tardar, el miércoles 4 de septiembre, para luego pasar a ser considerado por el Senado.

¿Aumentos por decreto?

Para evitar una reapertura de las paritarias, gobierno y CGT analizan un aumento general de salarios por suma fija en el último trimestre del año. Serían entre 200 y 300 pesos, que cobrarían todos los trabajadores en relación de dependencia, en los meses de octubre, noviembre y diciembre. De esta manera se buscaría eludir el escaso margen de negociación que tienen algunos sectores y que podría derivar en huelgas y disputas gremiales; en cambio la presidenta tendría así un argumento para su "Pacto del Bicentenario", que podría llamarse "Acuerdo por la Redistribución Social".