Internacionales: INTE-03 Lugo asume el viernes

El ex obispo Fernando Lugo, un referente de la opción por los pobres en Paraguay, asumirá la presidencia del país el próximo viernes, con la promesa de luchar frontalmente contra la desigualdad, pero con un ministro que en el anterior gobierno aplicó las recetas ortodoxas del FMI.

Lugo, quien sucederá en el cargo a Nicanor Duarte, incluyó como uno de los principales ejes de su plan de gobierno para el período 2008-2013 la lucha contra la pobreza y la generación de empleo, aunque uno de sus primeros nombramientos fue el de Dionisio Borda como titular de Hacienda, que ocupaba esa cartera hace cinco años.

No obstante, el izquierdista Camilo Soares, futuro ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional y uno de los allegados a Lugo, dijo que uno de los principales desafíos del ex prelado será la reforma económica.

"El modelo económico existente es el causante, entre otras cosas, del aumento de la emigración de la gente del campo a las ciudades, lo que a su vez causó un crecimiento de la pobreza y la marginalidad en Asunción, Ciudad del Este y en Encarnación (sur) y en sus localidades aledañas", indicó.

Soares opinó que "si bien el país ha registrado un crecimiento económico importante en los últimos años, el mismo no se ha visto reflejado en los sectores más necesitados debido a la concentración de ese crecimiento en reducidos grupos".

"Los sectores que más crecieron en Paraguay son el de la soja mecanizada y la ganadería, que están basados en modelos con alta concentración de tierras, poca generación de empleos y poca inversión de capital", mencionó Soares, del Partido del Movimiento al Socialismo (P-MAS), que integra la coalición que llevó a Lugo al Poder en los comicios de abril pasado.

La tasa de desempleo en 2007 fue de 8,5 por ciento.

Otros datos advierten de que el 35,6 por ciento de la población de Paraguay, de unos seis millones de habitantes, está por debajo del umbral de la pobreza.

Lugo ha anunciado la aplicación de un plan de contingencia en los primeros cien días de su administración, que prevé la declaración de emergencia en el sistema sanitario y en otras áreas vulnerables.