| |
(EFE)
El director de orquesta Daniel Barenboim declaró, a propósito del conflicto en Oriente Medio, que "para tener la paz se necesita, en principio, luchar contra la ignorancia y reconocer que no se trata de un conflicto normal" para el que no cabe ni una solución militar ni tampoco diplomática.
Barenboim Äque desde hace nueve años dirige, en la localidad sevillana de Pilas, la orquesta West-Eastern Divan, integrada por jóvenes músicos de Andalucía y de todos los países de la región de Oriente MedioÄ añadió que "hay que reconocer que se han cometido muchos errores y que hay encontrar una solución justa" para ambos pueblos, el israelí y el palestino.
En conferencia de prensa tras el último ensayo de la orquesta, que en agosto realizará una gira por España y Europa, Barenboim aseguró que el conflicto "no es normal" porque no se lucha "por petróleo, por gas, por agua o por fronteras".
El conflicto se debe, prosiguió, a que "dos pueblos están convencidos de tener derecho a vivir sobre la misma tierra", y ambos han de "reconocer que su destino está unido".
Para lograr el entendimiento entre estos dos pueblos nació, a inicios de la década de los noventa, en Alemania, esta orquesta, impulsada por Barenboim y por su amigo el escritor palestino Edward Said.
La viuda de Said, Miriam Said, acompañó a Barenboim en un acto en el que recordó que su marido decía que el objetivo de esta orquesta era "abrir las mentes" y propiciar "que se conocieran gentes de distintos pueblos".
"Nos dicen que somos la orquesta para la paz, y eso resulta muy halagador, pero, lamentablemente, no es verdad", se lamentó Barenboim, al referirse a la situación en la zona de conflicto y al hecho de tener que haber suspendido este año un concierto en Jordania por problemas de seguridad. "Tampoco tiene sentido estar encerrados y rodeados por soldados y policías", añadió.
El director aseguró que el objetivo de la orquesta estará cumplido el día en que pueda actuar con libertad y sin problemas en todos los países de los que son originarios sus 120 integrantes, ya que también la conforman jóvenes músicos de Egipto, Turquía, Líbano, Siria, Jordania e Irán, entre otros.
Barenboim ironizó diciendo que sería "un milagro" que la orquesta no progresara "por el esfuerzo y la preparación de sus miembros", algunos de los cuales disponen de becas para estudiar en Berlín, a la vez que recordó el concierto del año pasado en la Plaza Mayor de Madrid, al que asistieron 12.000 personas de pie bajo la lluvia para escuchar piezas de Schoenberg.
Como prueba de esos progresos, el miembro más joven de la orquesta para la gira de este año, el palestino de 12 años Feras Machour, declaró a los periodistas que se trata de un trabajo muy útil para su formación y más aún estando dirigido por Barenboim. Al recordar que en el programa de la gira se incluirá el primer acto de la Walkiria, de Wagner, lo que supone "la primera aventura con la ópera" de la orquesta, Barenboim dijo que ver a Feras Machour interpretando esa partitura con su edad "ya es toda una experiencia". La orquesta actuará este verano en doce ciudades de ocho países europeos.