Opinión: OPIN-08
Llegan Cartas
Una vida activa

Señores directores: El inventario de los logros alcanzados pone al desnudo si ha sido buena la lámpara utilizada para encontrar el camino hacia una vida mejor y si se ha hecho lo necesario para transitar por él con acierto. Es decir, si se han aprovechado las ventajas que proporciona una vida activa y el buen uso del tiempo disponible. Esto ocurre cuando se adopta una actitud encaminada a lograr la superación moral e intelectual, con el fin de incrementar el conocimiento, la voluntad de hacer y otros valores relevantes.

Estos son parámetros convincentes, que marcan la personalidad de los triunfadores que hicieron buen uso de ellos y que habitualmente se utilizan para diferenciarlos de los mediocres que optaron por ignorarlos. Acceder al éxito siempre será más fácil con una vida activa y fecunda en la que se utilicen con racionalidad los tiempos y los esfuerzos, aunque es conveniente aclarar que, además de una existencia productiva, ella también debe permitir aprovechar bien y sin prisa los gratos momentos que brinde tener una buena convivencia en la familia, con los amigos y el propio entorno, apreciando el placer que proporcionan las pequeñas y grandes cosas, y el buen ocio que debe aprovecharse en el tiempo libre.

Actuando así, el conocimiento que se adquiere a través del estudio y la investigación se enriquecerá con la experiencia que incorpore a su persona quien los practique con el esfuerzo y la voluntad de aprender y superarse, reconociendo, además, que la sabiduría que nace del espíritu es una alta calidad individual y, como tal, debe exhibirse con humildad, porque poseer grandes conocimientos y ser pedante o soberbio no es propio del sabio.

Por otra parte, observando el escenario de la vida no resulta difícil comprobar que hay protagonistas jóvenes que, pese a su vigor físico, muestran indiferencia y desaprensión, sin interesarles las transformaciones de todo tipo que sufren la sociedad y su comunidad en su proceso evolutivo, mientras que personas de más edad exhiben un interés, empuje y vitalidad intelectual más propios de la juventud, que generalmente es inquieta, participativa y emprendedora. Por eso no se debe caer en el error de pensar que tener muchos años acredita sabiduría, ni cometer el agravio de considerar a priori que por ser joven se carece de talento, porque muchas veces la realidad muestra todo lo contrario. Por tanto, aunque es deseable que se la cultive desde temprano, siempre es tiempo para tener una vida activa en cualquier instancia de la existencia, porque lo verdaderamente importante es contar con voluntad para hacer el esfuerzo y un espíritu inquieto y vigente.

Dr. Tito L. Rocchetti - Ciudad.