Política: POLI-09
El oficialismo define con qué Cámara comenzará con el debate
Impuestos: Binner necesita convencer al peronismo
El debate para la reforma impositiva que pretende el gobierno provincial exige consensos con la oposición justicialista, que domina la Cámara de Senadores. Esta semana, el Ejecutivo piensa dar los primeros pasos y cerrar filas en torno a los ejes de un proyecto (aún en borrador) con los propios legisladores del Frente Progresista Cívico y Social. La reunión se hacía por estas horas.

De la redacción de El Litoral

Si el mensaje con la anunciada reforma impositiva ingresara por la Cámara de Diputados el oficialismo, con 28 escaños sobre 50, se aseguraría una media sanción y con ese aval (y presión) pasaría al Senado. En cambio, si el mensaje fuera enviado a la Cámara alta se precipitaría el debate con la oposición, que allí tiene 13 de las 19 bancas que representan a los departamentos. En ese caso, serían los diputados del Frente que ganó las elecciones el 2 de setiembre de 2007 quienes darían la última palabra.

En cualquier caso, por una u otra Cámara, existe para el gobierno siempre un riesgo: que la iniciativa duerma el sueño de los justos en las comisiones del Senado.

Allí ya están desde hace más de dos meses dos proyectos clave para gobierno: la creación de los Comité de Seguridad Mixtos en las empresas y el cronograma para la aplicación del Código Procesal Penal. Los dos tienen media sanción de la Cámara baja pero no han logrado avanzar.

Consideraciones como las anteriores deben hacerse por estos días los miembros del gabinete de Hermes Binner y los jefes de los bloques del Frente Progresista en Diputados y Senadores.

La Constitución santafesina (contra lo que dispone la nacional) no fija materias ni competencias en su sistema bicameral, por lo que es posible cualquiera de los dos escenarios: primero Diputado o primero Senadores.

Semana clave

Para el oficialismo el consenso bien entendido empieza por casa. Según trascendió al cierre de esta edición, para hoy estaba prevista una reunión de funcionarios y legisladores del Frente Progresista cuya finalidad era la de definir la estrategia a seguir en la Legislatura.

La Comisión de Coordinación Fiscal (creada por decreto del Ejecutivo y con participación de los municipios y las comunas de los distintos Nodos) parece el ámbito más adecuado para presentar el proyecto que -según fuentes bien informadas- tiene ya algo más que las definiciones de un borrador.

Se sabe que el gobierno quiere que se actualicen los avalúos para el impuesto inmobiliario, que paguen ingresos brutos alrededor de 80 grandes industrias que gozan de perdones fiscales desde hace años y que tienda a ser "más equitativa" la carga fiscal.

Entre diputados y senadores del oficialismo existe la convicción de que es mejor discutir con el PJ sobre la base de un texto concreto, más que sobre posiciones políticas generales.

El debate que precedió la media sanción de una mayor porción de coparticipación a municipios y comunas en la Cámara de Senadores (un proyecto de ley que aprobó solamente el PJ y no parece poder tener cómo avanzar en Diputados), dejó una lección: el peronismo no ve a las cuentas de la provincia como los funcionarios de Binner. En lugar de describir una situación de "luz amarilla" por los efectos nacionales en el corto o mediano plazo (por la dependencia de los ingresos públicos provinciales de la Nación) los justicialistas caracterizan a la situación financiera como de holgura.