Pasadas las 8 de la mañana del miércoles, según horario de nuestro país, se presentará en el Centro Acuático la primera deportista santafesina de los cuatro que participarán en pruebas individuales, en los juegos de Beijing. Agustina De Giovanni competirá en las series eliminatorias de los 200 metros pecho, con el fin de superar la primera tanda clasificatoria.
Su mejor marca la logró en febrero de este año (2:31:15), por lo que igualarla y no pasar a semifinales también será un beneficio importante para la santafesina, descontando la alegría que significaría superarla e incluso lograr el pasaporte a las semis.
Teniendo en cuenta los registros de sus rivales, Agustina tendrá que bajar su tiempo realizado durante el corte clasificatorio para estos Juegos, si quiere estar en la siguiente instancia.
La nadadora, que desde hace 4 años entrena en Estados Unidos, consiguió la marca preparándose para señalar el registro en los 400 metros combinados, disciplina que ella considera su especialidad.
De Giovanni, quien ya tuvo su debut olímpico cuatro años atrás en Atenas 2004, al competir justamente en los 200 metros pecho, intentará pasar de ronda por primera vez en su carrera olímpica (en Atenas no pasó el primer corte clasificatorio) y transformarse así en la única nadadora nacional en avanzar de ronda en Beijing, luego de la pobre producción de nuestros atletas a lo largo de las cuatro jornadas disputadas en el "cubo de agua".
La santafesina, de 23 años, buscará concretar su sueño en la tercera de las 7 series clasificatorias, precisamente desde las 8.26, hora de nuestro país, lanzándose por el octavo andarivel. De esta forma, buscará progresar lo máximo posible para no pasar a ser una de las 50 competidoras totales, sino ingresar en el selecto grupo de semifinalistas olímpicos, orgullo que sólo disfrutarán 16 nadadoras en el mundo.
En declaraciones efectuadas a El Litoral desde su concentración en la villa olímpica de Beijing, la nadadora repitió su tranquilidad a la hora de enfrentar la serie de mañana, aunque es consciente de lo difícil que será lograr el pasaje a las semifinales.
"La idea es tener un buen pase luego de las primeras tres piletas, pero no hacerlo a fondo, sino sabiendo que los últimos cincuenta definen la carrera. En ese momento empieza mi verdadera lucha, porque tengo que nadar lo más largo posible. Para eso estuvimos trabajando", manifestó la santafesina.
También sus apreciaciones sobre la villa y la relación entre los demás atletas captó su atención. "Al igual que en Atenas, hace cuatro años, es una vivencia inigualable. Lamentablemente, los chicos argentinos no pudieron lograr un pasaje a semifinales en natación, por lo que es obvio que me gustaría ser la que rompa con esta mala racha y conseguir ese lugar. De todas maneras, sé que tengo que hacer la mejor carrera de mi vida, intentar bajar mi marca y luego veré si eso me alcanza, de acuerdo a lo que hagan las otras, para estar en la siguiente instancia", agregó.
Más allá del resultado final, su participación en los Juegos Olímpicos por segunda vez consecutiva y el orgullo de llevar la representación de Santa Fe a este máximo nivel mundial ya la hacen merecedora de los mayores elogios.
La japonesa Asami Kitagawa pudo clasificarse a la final de los 200 metros combinados, luego de un mano a mano con la representante de Italia, Evelin Verrazsto. Ambas nadadoras igualaron sus marcas en las semifinales de esta especialidad y debieron arrojarse nuevamente al natatorio para definir a la octava finalista.
Michael Phelps volvió a confirmar su condición de favorito en estos juegos, tras conquistar un nuevo oro en los 200 metros libres, batiendo el récord del mundo, con un tiempo de 1:42:96. Con esta victoria, se convirtió en el quinto deportista en conseguir 9 doradas en los juegos olímpicos, registro que también ostentan Paavo Nurmi, Mark Spitz, Larisa Latynina y Carl Lewis.
La mega estrella estadounidense suma tres oros en Beijing y, de ganar las 5 competencias que le restan, se convertirá en el segundo deportista masculino más ganador de medallas en la historia de los Juegos Olímpicos modernos, quedando a una de Nicolay Adrianov, el hombre que más preseas posee (15), con la salvedad de que el atleta soviético las obtuvo sumando oros, platas y bronces, y el estadounidense lo hará contabilizando sólo oros.
Por otro lado, la norteamericana Natalie Coughlin finalizó en lo más alto del podio en la prueba de los 200 metros espalda, seguida por la zimbabwense Kristy Coventry y Margaret Hoelzer de Estados Unidos.
Mientras que en los 100 metros espalda, Aaron Peirsol fue el mas rápido de todos, llevando un nuevo oro hacia Estados Unidos y quebrando su propia marca mundial (52:54); a su vez, el australiano Leisel Jones fue quien se llevó el galardón más alto en los 100 metros pecho, estableciendo un nuevo registro olímpico.