La CGT se fue de la Casa de Gobierno "conforme" con la receptividad de sus reclamos, al tiempo que insistió en que se le dé "prioridad" a un aumento para las asignaciones familiares.
Así lo explicó Héctor Daer, secretario de prensa de la central obrera, vocero del encuentro del consejo directivo de la CGT que encabeza Hugo Moyano con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
Sin embargo, la reunión, que fue la continuidad del primer encuentro que la central obrera había tenido con la presidenta, no arrojó ningún resultado concreto para los sindicalistas y algunos de los asistentes no dudaron, extraoficialmente, en calificarla como "tensa" en algunos de sus tramos.
Desde la CGT plantearon como prioridad un aumento en las asignaciones familiares, la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y el desfinanciamiento de las obras sociales. También solicitaron un aumento en las jubilaciones, previo al tratamiento de la ley de movilidad en el Congreso (ver aparte).
Pero la respuesta del gobierno, más allá de la promesa de "estudiar" cada uno de los temas, puso un tope a cualquier consideración: "Tenemos que ser responsables fiscalmente", dijo Massa.
"Nosotros siempre tenemos algún grado de urgencias", intentó contemporizar Daer con respecto a la respuesta que esperaban del Ejecutivo nacional, pero "nos vamos conformes" porque "el gobierno comprende y notamos ejecutividad", dijo. Sin embargo, Daer insistió en que no se habló de abrir nuevamente paritarias ni de un incremento salarial de emergencia.
El encuentro comenzó pasadas las 20.30 y concluyó después de las 22. Pese a que Daer pasó revista a lo tratado y se encargó de remarcar que "avanzamos" en el temario, trascendió que en la hora y media que duró la reunión hubo muchas discusiones.
Un ejemplo de cómo se desarrollaron las conversaciones fue cuando Daer señaló que "el gobierno comprende" las inquietudes de la central obrera, pero lo que hay que generar ahora son "medidas fundamentales".
Según el vocero sindical, los cuestionados índices de inflación difundidos ayer no fueron considerados en el encuentro, aunque la necesidad de una "adecuación de los ingresos" en función del mayor costo de vida estuvo incluida como fundamento del pedido de aumento de asignaciones familiares.
"Todos los productos que hacen al consumo diario sufrieron variaciones. El gobierno tiene que hacer un monitoreo más firme, a efectos de contener este proceso de inflación", había sostenido un rato antes de entrar el secretario adjunto de la central obrera, Juan Belén, que tampoco se privó de apuntar que el Indec "perdió credibilidad".
Por parte del gobierno hubo silencio, aunque se supo que -dado el efecto en las cuentas públicas que tienen los reclamos efectuados- la respuesta oficial está supeditada a una decisión política de la presidenta.
Moyano llegó al encuentro con Massa acompañado por su segundo, el metalúrgico Juan Belén, Omar Viviani (taxistas), Juan José Zanola (bancarios), Andrés Rodríguez (estatales), Armando Cavalieri (mercantiles) y Gerardo Martínez (construcción). Estuvo presente también el secretario de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.
Detrás
El secretario adjunto de la CGT, Juan Belén, negó hoy que en la reunión de ayer haya habido tensiones. "Fue una muy buena reunión y normal. Fue tranquila y se desarrollaron los ítems que estaban en la agenda, como el incremento de las asignaciones familiares", añadió. Si bien descartó que se haya discutido sobre los polémicos índices del Indec, admitió que "hay preocupación entre los trabajadores" por la inflación, al sostener que "vamos detrás de ella se recompongan o no los salarios".