Deportes: DEPO-04
Agustina De Giovanni terminó séptima en su serie
Lejos de su mejor performance
En la prueba clasificatoria de los 200 metros pecho, la nadadora santafesina no cumplió un buen papel, principalmente porque estuvo casi cuatro segundos por encima de su marca para acceder a Beijing. Después de la carrera, indicó que va a modificar la distancia en la que trabajará para Londres 2012.

No fue una buena competencia. Y para llegar a esa conclusión no basta con mirar el tiempo total, sino que lo importante es hacer un análisis de la forma en que nadó, la que se podrá entender a partir de los parciales.

Después de una largada estupenda, en la que se vio a la santafesina emerger en el primer lugar, en ningún momento se la notó cómoda en el agua, cumpliendo con el objetivo de poder nadar lo más estirado posible. Se la notó sin respetar la duración de los ciclos de brazada que uno espera y que sabe que Agustina podía lograr. No fue así.

Agustina llegó tercera en el primer parcial, con un tiempo de 34" 05. Lo que vino después fue tan irregular en el nado como en el tiempo. Si bien los segundos 50 no tuvieron una progresión acorde con el primer pase, los 38" 37 aún resultaban interesantes de seguir, al cerrar un pase en la primera mitad de la prueba de 1'12" 42.

A esta altura, antes de que saliera a nadar los terceros 50, uno podía pensar que estaba siguiendo a la perfección el plan de competencia: poder pasar un poco más arriba del registro de 1'11" que registró como parcial cuando mejoró su récord en marzo pasado.

Pero los segundos 100 metros fueron para nada buenos. No sólo que no sostuvo el parcial de 1' 20" que uno puede tomar como referencia del récord, lo que le habría permitido al menos estar unas centésimas arriba de su mejor marca, sino que terminó de desdibujarse en la segunda mitad, nadando en 1' 22" 42. Estuvo casi 4 segundos por arriba de la marca con lo que llegó a Beijing.

"El cronómetro no miente"

Por supuesto quem cuando uno no logra un buen rendimiento como el que espera, sobre todo en este tipo de eventos, son pocas las cosas que tiene para decir. Uno se dedica en forma repetida a encontrar las razones por las que las cosas no salieron. Por ello, respetamos los tiempos de Agustina y, después de un breve silencio a partir del cual ella sabía que las preguntas eran inevitables, tiró el primer concepto, contundente.

"Bueno, no hay mucho por agregar, el cronómetro no miente, no fue una buena carrera para mí", dijo la santafesina.

Ä¿Dónde estuvieron las razones?ÄMirá, ésta fue una prueba especial porque me di cuenta de que con cada pileta mis parciales iban desmejorando. En muchas competencias, vos nadás y, después, cuando estás afuera, analizás los parciales y recién ahí te das cuenta de que las cosas no salieron bien, como vos creías al momento del nado. No me pude acomodar ni en la primera pileta; fijate que hice una largada bárbara y, cuando terminó el parcial, ya estaba tercera. Ä¿Qué sensaciones tenés?ÄHay dos sensaciones que se le despiertan al deportista cuando las cosas no le salieron bien. Una es olvidarse rápidamente de la competencia; la otra es querer volver, subirse al cubo y poder intentarlo nuevamente. Eso es lo que me pasa ahora. ÄAlgo que quieras contarme que haya pasado y no se haya visto...ÄNo, nada que justifique la marca. Hubo detalles que me pasaron en las semanas previas, pero que en este momento no vienen al caso. Ä¿Y ahora?ÄAhora es el momento de aflojarse porque la carga anímica que uno lleva consigo es increíble. Además, a diferencia de Atenas hace cuatro años, tenía alguna esperanza de poder hacer algo bueno en estos Juegos. Lo que sí es seguro es que, a partir de ahora, cambiaré la distancia en la que voy a trabajar para los próximos años, que son los combinados. Es tiempo de darme una oportunidad en otro estilo.La zona mixta fue el lugar de la charla, ahí Agustina nos dejó "en caliente" lo que pensaba. Bastante atinadas sus palabras, después de cerrar un nuevo capítulo en su importante carrera deportiva.