De la redacción de El Litoral/DyN
El ex subsecretario de Transporte Aerocomercial y dirigente sindical aeronáutico, Ricardo Cirielli, advirtió que el gobierno nacional "no puede ser cómplice" del vaciamiento de Aerolíneas Argentinas y afirmó que "la presidenta tiene el poder político" para evitarlo.
Sin embargo, señaló que "hay que ver si (la mandataria) tiene la voluntad para hacerlo" y al mismo tiempo responsabilizó al ex presidente Néstor Kirchner de complicidad con el manejo irregular de la aerolínea, al estimar que "si hubo un funcionario que se equivocó lo tendría que haber echado".
Cirielli también embistió contra el actual secretario de Transporte, Ricardo Jaime, a quien calificó con ironía como "el mejor empleado de este gobierno y de Néstor Kirchner, mejor que Moreno". Agregó que Jaime "hace todo lo que Kirchner le pide" y por ello, "como empleado, Kirchner no lo va a echar nunca, salvo que sea desleal con él".
El secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico señaló que "en enero del 2004" le remitió a Jaime una nota "explicándole todo el vaciamiento de Aerolíneas de parte del grupo Marsans", y dijo que el actual jefe del área de transportes "no hizo nada al respecto".
Cirielli hizo sus declaraciones ante el plenario de las comisiones de Transportes y Presupuesto de la Cámara Baja, donde se analiza el acuerdo entre el gobierno y Marsans para la reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral.
Allí cuestionó el proyecto oficial de compra de la empresa y reclamó que "el Estado Español se haga cargo de la deuda de Aerolíneas Argentinas", ya que a su entender "el grupo Marsans no hizo nada" de lo que se había comprometido al asumir el control de la aerolínea y "robó el dinero que el Estado español le entregó para que se hiciera cargo de Aerolíneas".
En ese sentido, afirmó que "el grupo Marsans hizo una doble estafa" tanto al Estado español como al Estado argentino y dijo que "Antonio Matta Ramallo es un delincuente, que en España ya tiene una condena por un año y seis meses de prisión" por una figura similar a la que en la Argentina se considera administración fraudulenta.
"No estoy para nada de acuerdo con pagar los 900 millones de dólares" por la recuperación de la empresa, señaló Cirielli. Y sostuvo que "no podemos aceptar que delincuentes nos roben y que tengamos que hacernos cargo de sus deudas", así como alertó sobre el último acuerdo firmado entre el gobierno y la empresa española.
Al respecto, dijo no concebir "cómo se llegó a un acuerdo de esta naturaleza" que, según su opinión, se firmó "con un delincuente y dos imputados (por la conducción del grupo ibérico)" y que "nos deja 900 millones de dólares de deuda, todos los juicios civiles que tiene Aerolíneas y encima pretenden que paguemos".
"No hay que pagar nada y meterlos presos y, si hay funcionarios en la Argentina que son responsables, hay que meterlos presos", arremetió el sindicalista. Para el ex funcionario hay que establecer los grados de responsabilidad "de Marsans" y "de los funcionarios de ambos gobiernos".
En cuanto a Jaime, lo calificó de "incapaz que se rodea de inútiles" y sostuvo que "el problema es que responde a una política del ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner". También, mencionó al ex jefe de gabinete Alberto Fernández, a quien responsabilizó de haber negociado en España su desplazamiento de la subsecretaría, un aumento de tarifas y subsidios al combustible.
Denuncia y expropiación.
El radicalismo denunciará penalmente a funcionarios del gobierno y al grupo Marsans por vaciamiento de Aerolíneas Argentinas, y presentó un proyecto de ley para expropiar sus bienes y crear una nueva empresa aérea de bandera. "Los argentinos no podemos pagar los platos rotos de una mala administración", advirtió el titular del partido y senador nacional Gerardo Morales; ratificó sus acusaciones a Jaime y a la firma española, las que llevará ante la Justicia en lo Criminal y Correccional Federal para que investigue la "administración fraudulenta de los recursos que el Estado nacional cedió a Marsans".
La mayoría de los gremios aeronáuticos expresó su aval al proceso de reestatización de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral, con excepción de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico y el ex subsecretario de Transporte, Ricardo Cirielli.
Los sindicalistas hablaron por el "rescate" para la continuidad de unos 9 mil puestos de trabajo. El titular la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, Jorge Pérez Tamayo, afirmó que "mientras (AA) estuvo a cargo del Estado cumplió sus funciones como línea de bandera", pero "las dejó de cumplir con Marsans".
Remarcó que "las líneas aéreas no tienen ganancias ni acá ni en ningún país"; tras reseñar la pérdida de bienes y rutas, cuestionó a Marsans y rescató a Jaime.
El secretario general de la Unión del Personal Superior y Profesionales de Empresas Aerocomerciales, Rubén Fernández, aseveró por su lado que para su gremio "el proyecto de reestatización de la compañía es el único camino que tiene el país para seguir manejando su empresa de bandera" y afirmó que "ninguno de los gobiernos" pasados está "libre de culpa".
El gremialista se manifestó en contra de que el Estado se haga cargo del pasivo de 900 millones de dólares y denunció que entre las maniobras de Marsans "todos los ingresos por venta en Europa no fueron ingresados a la contabilidad".
Por los aeronavegantes, Ricardo Frecia respaldó el proyecto reestatización del gobierno, "proceso que se nos decía hasta hace pocos años imposible" y afirmó que se está "ante una oportunidad histórica".