La ministra de Salud, Graciela Ocaña, reconoció que la mortalidad infantil creció en el 2007, según los resultados preliminares de las estadísticas oficiales basados en datos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Al ser las provincias más ricas del país, la tendencia es que el valor total sea mayor que el de 2006 Äque fue del 12,9 por milÄ aunque ante una consulta de El Litoral, las autoridades señalaron que los indicadores están en etapa de estudio y evaluación.
"Todo indica que 2007 ha tenido un incremento entonces de la mortalidad infantil", declaró la ministra durante una rueda de prensa con corresponsales extranjeros. Según informó la agencia de noticias alemana DPA, la funcionaria señaló que las causas serían el invierno duro que se sufrió en 2007 y la falta de infraestructura hospitalaria suficiente para afrontar la epidemia de enfermedades respiratorias, entre ellas la bronquiolitis.
Ambos factores influyeron negativamente en las clases bajas, porque un niño pobre cuando es dado de alta va a un hogar sin calefacción y sin alimentación adecuada y "vuelve a las 48 horas peor de lo que se fue", lamentó la ministra.
En diálogo con LT10, Miguel Ángel Cappiello, ministro de Salud de la provincia de Santa Fe, expresó que "en el año 2007 hubo un aumento de la mortalidad infantil en la provincia de Santa Fe; pasó del 10,9 x mil al 11 x mil. Esto tuvo que ver con aquel brote de coqueluche que hubo en ese año, que causó algunas muertes infantiles. Este pequeño aumento, si bien no es tan importante, no deja de llamar la atención y poner en alerta todos los mecanismos".
Además, Cappiello agregó que "en cada uno de los lugares uno tiene que hacer análisis particulares. La provincia tiene una de las más bajas tasas de mortalidad infantil del país. Pero si usted analiza departamento por departamento se va a dar cuenta de que en el norte tenemos un alta tasa de mortalidad infantil, que puede llegar al 16 por mil y en los grandes centros urbanos estamos cerca del 10 por mil. Estamos trabajando para que en todos los lugares tengamos la más baja tasa de mortalidad infantil".
La ministra Ocaña en la rueda de prensa señaló que el sector de la salud argentino, que sufrió una importante falta de inversión durante la crisis de 2001, padece un "enorme déficit" de camas hospitalarias, una falta de recursos humanos Äen parte porque "vienen a llevarse profesionales bien formados con recursos públicos a otras partes del mundo"Ä, y una ausencia de articulación de los fondos y programas nacionales, provinciales y municipales.
El Estado argentino destina el 8 por ciento del PIB a la salud, presupuesto al que se suma el aporte de las 230 obras sociales sindicales y la medicina privada de pago. Cerca del 40 por ciento de la población argentina no tiene cobertura médica.
"Hace falta mucha inversión", señaló Ocaña, quien lamentó el fracaso del proyecto de ley que aumentaba los derechos de exportación a la soja y el girasol porque parte de esa recaudación, unos 3.000 millones de pesos según precisó, iba a ser destinada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la construcción de hospitales y viviendas.
"Esos hospitales hay que hacerlos y sin duda que la presidenta los hará, pero lo que se iba a ser en dos años se hará en el mediano o largo plazo, en vez de una solución más rápida vamos a tener una solución más lenta".
La ministra expresó en tanto su preocupación por la gran cantidad de abortos clandestinos que se realizan en el país, unos 400.000 frente a los 600.000 nacimientos anuales, y destacó su respaldo al programa de salud sexual y reproductiva.