De la Redacción de El Litoral - [email protected]
La sede de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) y el secretario general del mismo gremio, Sergio Marchi, junto a otros directivos de la entidad fueron agredidos por simpatizantes de Platense que habían ido a reclamar para que el gremio levantase la inhibición que pesa sobre el club.
A primera hora de anoche llegaron dos micros cargados, aparentemente, con unos 70 simpatizantes de Platense, que empezaron a reclamar el levantamiento de la inhibición que le impide al "Calamar" contar con los refuerzos que consiguió esta temporada. Y los mismos hicieron destrozos en el frente de la sede de la calle Salta, lanzando piedras y otros objetos contundentes en represalia por la medida tomada por Agremiados, que reclama que los directivos cancelen una deuda a futbolistas de la entidad.
Cuando salieron Marchi y otros directivos de la entidad, fueron atacados por los "barras". Vecinos del lugar intentaron separarlos ante la falta de efectivos policiales. La semana pasada, Platense propuso poner como garantía una serie de documentos, pero Agremiados rechazó la iniciativa y, por ello, el "Calamar" tuvo que enfrentar a Quilmes con un elenco compuesto en su mayoría por juveniles.
Ahora, los dirigentes ofrecieron como aval de pago un terreno que posee el club en Benavídez, pero Marchi se negó también y, por ello, hasta el momento, Platense deberá enfrentar a Ferro con un equipo similar al que debutó con Quilmes.
La historia empezó cuando Agremiados no aceptó una prórroga para que el club saldase una deuda de 1.500.000 pesos con 32 ex jugadores del club. Por esa deuda, Platense está inhibido para realizar incorporaciones y ventas, y sus refuerzos (Mauricio Hanuch, Rafael Tabárez, Osvaldo Centurión, Walter Zunino, Néstor Villalba, Maximiliano Badell y Damián Casalinuovo) no están habilitados para jugar en la "B" Nacional.
Para intentar destrabar la situación, sus dirigentes ofrecieron ante Agremiados poner como garantía al predio que el club tiene en Benavídez, pero el sindicato de los futbolistas lo rechazó. Entonces, la barra brava intentó resolver la cuestión tratando de amedrentar a los dirigentes de Agremiados. Los dos heridos, cuyos nombres no trascendieron, hicieron la denuncia en la comisaría 16. Del mismo modo, el secretario general, Sergio Marchi, se reunió con el ex juez Mariano Bergés para realizar la denuncia en la misma comisaría 16ª de Constitución.
Sergio Marchi, secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, aseguró que unos 70 hinchas del Club Atlético Platense se hicieron presentes en la sede del gremio para "increpar y pegar", a los dirigentes del sindicato que allí estaban presentes, por considerarlos causantes de la inhibición que pesa sobre el club y que no permite la habilitación de las flamantes incorporaciones.
"La barra de Platense apareció por el gremio, nos vino a increpar y a pegar. Acá había varios jugadores de Platense, incluso, chicas embarazadas y jugadores de otros clubes, chicos chiquitos", dijo Marchi en declaraciones a Radio La Red.
Y agregó: "Unos 70 barras bajaron de dos micros y se nos querían meter en el gremio. Nos agarramos a piñas, hubo palazos, piedrazos y puntazos".
Por otro lado, el dirigente descargó su bronca con la Policía Federal y el gobierno de la Ciudad: "La Policía desapareció del lugar cuando llegaron esos micros y apareció recién cuando todo terminó. Quiero ver qué hace (Mauricio) Macri con esto, acá matan a cualquiera, están esperando que maten a alguien", sostuvo el secretario general de FAA con respecto a la responsabilidad de los uniformados y del gobierno de la Ciudad en el caso.
Y siguió con sus verborrágicas declaraciones: "Quiero ver qué hacen los maricones de los dirigentes de la AFA. Ellos apañan a los barras, ellos saben que el club les debe 1.500.000 pesos a 32 ex jugadores de la institución".
Por otro lado, Marchi aseguró que había avisado a la AFA y a Platense que "esto iba a pasar. Quiero que el presidente de la AFA (Julio Grondona) ponga las pelotas sobre la mesa, hoy nos cagaron a piñas", prosiguió el dirigente.
En el momento de la agresión, Marchi aseguró que eran seis o siete los dirigentes presentes en la institución y que debieron defenderse peleando contra 70 barras.
"Voy a hacer la denuncia a la fiscalía acompañado por el doctor (Gonzalo) Bergés porque no confío en la comisaría de la zona", indicó.
Por último, Marchi manifestó que, "si los dirigentes de Platense son gente de bien, tienen que identificar a los agresores porque ellos los conocen".
El presidente de Platense, Adolfo Donzelli, señaló a Radio Ciudad que el club les pidió a sus abogados que se pusieran al tanto de la situación. "No sé nada, hemos mandado nuestros abogados, pero yo recién me entero de todo por los medios. Repudiamos la violencia; con la gente de Agremiados tenemos una relación normal, no sé qué fue lo que pasó", dijo Donzelli.
Y agregó: "Los abogados me contaron que había gente que aparentemente era nuestra y quisieron pegarle a la de Agremiados. Yo tengo la renuncia a disposición; si en algo ayuda, me voy a casa y listo. No creo que nadie del club haya mandado a esta gente porque en Platense no hay oposición política, ni siquiera hubo elecciones", añadió.
"Platense le debe $ 1.500.000 a Agremiados, $ 3.000.000 a la AFA y $ 500.000 a la DGI. Las deudas vienen porque se gastaba más de lo que entraba. Ahora hay que volver a remar, pero llega un momento en que te cansa. Estamos terminando una auditoría interna, después pasaremos todo al Tribunal para que tome conocimiento", continuó.
"Yo entiendo a Agremiados, a los futbolistas que quieren cobrar. El gremio tiene que defender lo suyo, pero nosotros hoy no podemos hacer milagros", concluyó el presidente de Platense.
Durante esta fecha, por disposición de la AFA, los equipos de Primera División saldrán a la cancha con una bandera que dirá: "Que vuelvan los chicos a las canchas. No a la violencia". Menos mal que Platense juega en la categoría de ascenso.