Los números son irrefutables y, teniendo en cuenta la historia y el presente, el resultado que podía darse esta tarde no cambiaba las cosas de fondo. Juan Martín del Potro ya ingresó en la historia grande del tenis nacional y también se convirtió en un serio oponente para cualquier jugador.
En la víspera, el tandilense logró su decimoctava victoria consecutiva ante un tenista realmente complicado, jerarquizado y bien posicionado en el ranking mundial (48 en la actualidad, pero mentiroso, ya que tiene nivel de top 20) como el alemán Tommy Haas (cuarto preclasificado), a quien despachó con una facilidad asombrosa por 6-2 y 6-1. Así, se clasificó para disputar la cuarta final de carrera, que le da la posibilidad de ganar el cuarto título de manera consecutiva, algo que entre los argentinos sólo logró Guillermo Vilas en aquella magnífica temporada 1977, cuando generó una gran cantidad de récords, algunos de los cuales aún hoy no han sido quebrados.
"Palito" ya se había convertido el fin de semana pasado en el primer Sub 20 en ganar el Abierto de Los Angeles en los últimos 17 años, con un antecesor de lujo: Pete Sampras, en 1991. Desde 2003, cuando Guillermo Coria se alzó uno tras otro con los títulos de Stuttgart, Kitzbühel y Sopot, ningún otro argentino había ganado tres torneos consecutivos. Pues bien, hoy buscaba superar esa marca.
Pero hay más. Sus primeros tres títulos fueron logrados en dos superficies distintas (lo que evidencia la ductilidad del bonaerense, virtud muy ponderada y trascendente en la actualidad), lo que no pasaba desde 1977, cuando el "gran Willy", después de ganar cuatro trofeos en fila sobre polvo de ladrillo, sumó un quinto título al hilo sobre el cemento de Johannesburgo.
Un dato más para realzar en su justa medida estos logros: hasta el momento, sólo Rafael Nadal (un fuera de serie, que a partir de mañana será número 1 del planeta) reúne más trofeos que él, con 8. Del Potro iguala con Novak Djokovic, Nikolay Davydenko y Andy Murray con 3. Todos éstos, dentro del top ten.
Por último, y siempre dentro del mismo sentido, cabe destacar que, además de sus consagraciones en tierra batida y en cemento, alcanzó la semifinal en césped (en Hertogenbosch, una semana antes de Wimbledon). Es decir que el piso no es una preocupación para el lungo de 198 centímetros.
Con Viktor Troicki no registra antecedentes en el circuito profesional. En caso de lograr una nueva victoria (la decimonovena al hilo), igualará la cuarta mejor serie invicta de tenistas argentinos en el circuito que consiguió el legendario Vilas entre noviembre de 1974 y mayo de 1975. Con 19 festejos sin interrupciones, se pondrá en fila detrás de Vilas (46, récord absoluto) y José Luis Clerc (28).
Sobre su gran momento, Delpo destacó que, "cuando te sentís bien, cómodo con tu juego, con tu entrenador, se hace más fácil ganar. Sé que tengo buenas armas, un buen servicio, y es más sencillo para mí", resumió Del Potro tras la semi. Hoy iba por algo grande en serio.