De la redacción de El Litoral
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En su primera visita a Santa Fe, la presidenta del Conicet, Marta Rovira, se reunió con el gobernador Hermes Binner y con el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia, David Asteggiano, para coordinar acciones conjuntas. Además, mantuvo un encuentro con los directores de los institutos de investigación para analizar el funcionamiento de los Centros Científicos Tecnológicos, que se crearon a fines del año pasado para promover la descentralización del organismo.
Rovira se recibió de física en la Universidad de Buenos Aires y se doctoró en el país. Con más de tres décadas de trayectoria como investigadora y varios cargos ejecutivos en su haber, se convirtió en la primera mujer en conducir los destinos del organismo científico público más importante de la Argentina.
La científica no aspiraba a estar al frente del Conicet porque "cuando se hace investigación lo que se quiere es lograr resultados, no obtener cargos. No era mi objetivo; nunca pensé que iba a llegar acá. Lo acepté porque siempre me identifiqué con el Conicet", afirma Rovira, quien se desempeñó durante nueve años como directora del Instituto de Astronomía y Física del Espacio.
Creado por Bernado Houssay en 1958, el Conicet tiene hoy 127 institutos a lo largo y ancho del país, en el que trabajan 5.300 investigadores, 5.700 becarios y 2.300 técnicos.
En diálogo con El Litoral, Rovira analizó las fortalezas y debilidades del sistema científico y se refirió a las políticas que impulsará durante su gestión. "Algo que quiero hacer, y es un trabajo que estamos empezando, es vincular al Conicet con otros organismos públicos para que haya una relación más estrecha entre los investigadores y las necesidades de la sociedad; que no se vea al Conicet como algo cerrado, en donde los científicos hacen investigación para su gratificación o sólo porque les gusta", sostuvo la funcionaria.
Rovira no se despegará de la política de su antecesor, Eduardo Charreau, y seguirá promoviendo la incorporación de investigadores y becarios y la transferencia en todas las disciplinas. Una de sus metas será "que la sociedad vea que lo que se hace en el Conicet sirve para mejorar la calidad de vida de la sociedad".
Para promover el desarrollo del conocimiento y no depender de otros países, la funcionaria cree que "hay que hacer ciencia básica", condición sine qua non para realizar investigación aplicada. "Yo creo que hay que buscarle la vuelta para que esa ciencia básica tenga transferencia", afirmó.
Del sistema Rovira pondera la calidad de la ciencia que se produce, las condiciones para investigar, el estricto sistema de ingreso al Conicet y la mayor vinculación y transferencia tecnológica que se dio en los últimos años. Y señala como gran falencia el déficit de infraestructura. "Hay que construir más porque en estos últimos años ingresaron a razón de mil becarios por año y cerca de 500 investigadores; los institutos nos están quedando chicos. Por eso un tema importante para el Conicet es tratar de conseguir fondos para infraestructura", sostuvo.
Para suplir en parte esta falencia el gobierno nacional anunció en febrero un Plan Federal para la Ciencia y la Tecnología que prevé un desembolso de 450 millones en los próximos cuatro años para realizar 50 obras -varias del Conicet- en 11 provincias.
Los subsidios del Conicet llegarán a más científicos y se fomentará con más recursos el abordaje de proyectos grupales. "Se trata de que se formen grupos de investigación y no que sean investigaciones tan aisladas. Pensamos que es mejor que la gente trabaje en grupo porque si no se van abriendo cada vez más líneas de investigación y cada uno hace temas distintos", afirmó Rovira.
El presupuesto para el 2009 del Conicet marcará en cierta medida los límites de acción del organismo. Este año, la institución dispone de 700 millones de pesos, un presupuesto abultado por las cifras pero nada holgado si se tiene en cuenta que "el 90 % se fue en sueldos y el otro 10% se utiliza para mantener los institutos, invertir en mantener las relaciones internacionales, viajes y un montón de cosas más. La relación tendría que ser un poco distinta", sostuvo Rovira, quien afirmó que aunque los recursos alcanzan para investigar "sería mejor si hubiera más dinero para invertir en esos gastos y no tanto en sueldos".
Japón invierte el 3,13 % de su PBI en ciencia y tecnología, EE.UU el 2,66 % y Canadá 1,98%. ¿Qué la Argentina invierta el 0,5 % de su PBI refleja la importancia que le da el Estado a la ciencia? "Siempre se habla de que el país va a tender al 1%, esperemos que se consiga", afirmó Rovira, quien dijo creer que "la ciencia no fue un tema prioritario para ningún gobierno"
La elevación de rango de la Secretaría de Ciencia y Tecnología mantiene viva la expectativa de que el sector gane protagonismo. "Al crearse el ministerio nos hace pensar que nos van a apoyar más. Hace cuatro meses que estoy y todavía no hubo grandes cambios para nosotros. Recién estamos empezando a discutir el presupuesto del año que viene", adelantó Rovira, quien afirma que el sistema científico "está bien" pero "podría estar mucho mejor si se dan más fondos".