Exequiel Kay
La comisión directiva del Club Deportivo Central Helvecia realizó aclaraciones con respecto al proyecto socioeducativo que se lleva a cabo en esa localidad a través de la Asociación Nacional Polideportiva para la Integración Social (Anpis), de origen italiano, y con la colaboración de distintos actores sociales, bajo la coordinación de Gustavo Reggiani.
Las características del mismo habían sido difundidas en ediciones anteriores de El Litoral. Los integrantes de la nueva comisión de la entidad deportiva han "heredado, junto a sus socios, verdaderos dueños de la institución", este proyecto, "desconociendo los detalles". El descargo llegó a este diario mediante una nota firmada por Alberto Prieto y Lindor Vázquez, presidente y secretario, respectivamente.
En primer término, recordaron que la comisión directiva que integran tomó posesión el 3 de junio pasado, "luego de ser elegida por unanimidad en la asamblea ordinaria del 15 de mayo". Y agregan que "desconocíamos el proyecto en cuestión, como así también los socios, porque la anterior CD no consultó ni solicitó autorización, como dispone el Estatuto Social.
"Con Gustavo Reggiani tuvimos un único encuentro el 1º de julio, oportunidad en que llegó a nuestra sede social para abonarles a los profesores del equipo de capacitación el contrato que finalizó el 30 de junio. Que, interrogado sobre aspectos de financiación del proyecto, nos manifestó que su continuidad no estaba asegurada por el cambio de orientación política en el gobierno de Italia, dado que la ONG Anpis recibe ayuda económica a través del Consulado", dice textualmente.
Los referentes de Central Helvecia advierten, además, que "la obra que se está realizando en el predio del Club no tiene etapas y que tanto la ONG como el ex presidente del Club presente en la reunión desconocen si existen planos de construcción que permitan hacer una evaluación de cuánto se necesitará invertir para continuarla y finalizarla".
Luego, señalan haber tomado nota de "algunas desprolijidades en la implementación del proyecto" y ejemplificaron: "No hay personal técnico responsable de controlar la cantidad y calidad del material de construcción empleado. Se hizo una sola compra de material en Helvecia, cuya factura fue extendida y abonada por la ONG. Que se efectuó otra compra en un comercio del ramo de Santa Fe, pero ignoramos qué material y cuándo será enviado a Helvecia. Que se desconoce la existencia de planos de instalación eléctrica, agua potable, sanitarios, indispensables para asegurar la salubridad de los menores que involucra el proyecto.
"La realidad actual ÄañadenÄ nos presenta la construcción de un galpón a medio techar, sin contrapiso, ni revoques, ni aberturas, ni cielorraso, emplazado en un lugar no aconsejable por falta de consulta a los socios y cuya continuidad no está asegurada por no existir acta de compromiso que obligue a las partes. Sólo la comuna asumió su compromiso censando a los menores en riesgo, facilitando su salón comunitario emplazado en el barrio para las actividades de los profesores contratados y aportando la mano de obra".
Finalmente, ante las publicaciones de El Litoral, las autoridades de Central Helvecia afirmaron sentirse "en la obligación de deslindar responsabilidades en cuanto a lo que se ejecutó del proyecto y su continuidad, aclarando que esta CD no ha recibido aporte en dinero ni material por parte de la ONG responsable del proyecto".
De qué se trata.
A través de la Asociación Nacional Polideportiva para la Integración Social (Anpis), y con la colaboración de actores sociales, en el barrio Santa Teresita, de Helvecia, se lleva a cabo un proyecto que tiene como principal objetivo el desarrollo de acciones orientadas a mejorar la prevención, atención y el mantenimiento del bienestar mental de la población radicada en este área, en especial, de los niños de entre 4 y 12 años.