Deportes: DEPO-05
Luego del festejo interminable por el triunfo de ayer...
Descanso con oro en la mira
Los integrantes del seleccionado argentino de fútbol celebraron con todo la victoria con goleada incluida sobre Brasil, pero a partir de hoy reposan para llegar en plenitud a la final del sábado, que intentará ser la revancha del duelo perdido en Atlanta 1996.

De la redacción de El Litoral

Los jugadores del seleccionado argentino de fútbol armaron un verdadero carnaval después de la histórica goleada ante Brasil, tanto en el vestuario como en el micro que trasladó a la mayoría de ellos hacia el hotel Park Plaza, donde se hospedan en Beijing. "Es un sentimiento, no puedo parar", fue el hit del vestuario. Uno de los momentos más emocionantes para los jugadores fue el festejo junto a Diego Maradona, quien cantó y se abrazó con la mayoría de ellos, no todos, porque Sergio Agüero, su yerno, Nicolás Pareja, Sergio Romero y Federico Fazio se lo perdieron por estar en el control antidoping.

"Diego en el vestuario era uno más de nosotros. Estaba como si hubiera jugado. La verdad es que es una alegría enorme que esté con nosotros y por eso le dedicamos también a él la victoria", dijo Pablo Zabaleta.

Ahora, Nigeria

El seleccionado argentino intentará el sábado próximo tomarse desquite de la derrota que le infligió Nigeria en la final de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, en el que el representativo africano marcó el gol del triunfo a minutos del final gracias a un desacertado intento por provocar el offside por parte del equipo de Daniel Passarella.

En aquel partido, Argentina estuvo dos veces al frente del marcador, 1-0 y 2-1, con los tantos de Claudio López y Hernán Crespo de penal, pero perdió sobre la hora cuando Roberto Sensini ordenó la salida defensiva para marcar el fuera de juego, pero quedó enganchado y habilitó a Emmanuel Amunike, quien convirtió el gol que les valió la medalla de oro. Celestine Babayaro y Daniel Amokachi habían marcado los empates transitorios de Nigeria. Esa fue la segunda frustración de Argentina en una final olímpica, luego de la caída del seleccionado ante Uruguay en Amsterdam 1928.

No obstante, hay un antecedente fresco, ligado al juvenil sub 20 en el mundial de Holanda 2005, cuando Argentina venció en la final a Nigeria 2 a 1. De aquellos planteles, 7 jugadores conforman el elenco olímpico nigeriano, en tanto que son 5 argentinos los que estuvieron presentes en aquel hito del fútbol juvenil nacional.

A descansar

Luego del enorme desgaste físico que supuso el duelo de semifinales ante Brasil, "los muchachos descansaron hasta tarde porque quedaron muertos", dijo una fuente del plantel que conduce Sergio Batista.

El técnico del equipo albiceleste podría decidir en horas de la tarde hacer "un trabajo regenerativo" en el gimnasio o en la piscina del hotel que los alberga lejos del ruido de la Villa Olímpica, residencia oficial de los deportistas. Aunque inicialmente se había deslizado que los muchachos efectuarían un entrenamiento liviano en un campo deportivo de Beijing, esta posibilidad quedó cerrada, según un dirigente de la concentración.

Incluso quedó desechada la posibilidad de que los jugadores hagan un paseo por la Muralla China o algún otro lugar histórico, o vayan de compras a algún centro comercial, ya que los propios futbolistas prefirieron quedarse a descansar y dormir.

El día de gloria de Agüero

El delantero Sergio Agüero tuvo ante Brasil su desquite personal, porque en estos Juegos Olímpicos de Beijing las cosas no le venían saliendo bien, pero tuvo en la noche de China, en lo que fue la mañana de Argentina, su momento de gloria, quedando con sus dos goles ante los "verdeamarelhos" para siempre en la historia.

"Había que ganar porque veníamos bien y hacerlo frente a Brasil nos da más confianza para la final. Ahora tenemos un día más de descanso y esperemos poder aprovecharlo", señaló Agüero después del partido.

El "Kun" fue el último jugador argentino en irse del estadio de los Trabajadores de Beijing y no por estar festejando, sino porque le tocó por cuarta vez someterse al control antidoping, algo que le impidió vivir la fiesta con sus compañeros en el vestuario y también poder estar junto a su suegro, Diego Armando Maradona.

"Estaba caliente porque me tocó el doping y no pude festejar. Escuchaba los gritos del vestuario y quería estar ahí. Por suerte sé que todos están tan contentos como yo", señaló el jugador del Atlético de Madrid. "Ya me tocaron cuatro controles, me toca siempre a mí. Los deben hacer mal porque no puede ser", agregó entre risas el ex jugador de Independiente.

El "Kun" tuvo un festejo particular, llevándose un dedo a la boca como si tuviera un chupete. "Lo del chupete es para el futuro que está por venir", contó Agüero, que reconoció estar contento porque su suegro "vino a ver la selección, me vino a ver a mí. Después del partido con Holanda me dijo cómo tenía que haber definido y hablamos de cosas del juego", confió.

Sobre su próximo rival, advirtió que "Nigeria es un buen equipo y lo estuvimos mirando, juegan bien, corren bastante y seguro que en la final tendremos que correr el doble para poder ganar", concluyó.

Batista: "Jugamos muy bien"

El entrenador del seleccionado olímpico argentino, Sergio Batista, sostuvo que lo más lindo de la victoria ante Brasil por 3-0 fue que se ganó jugando bien. "Se jugó de la manera en la que se juega históricamente en el fútbol argentino siempre, y se ganó jugando bien, eso es lo más lindo", agregó el entrenador, que reconoció que "nosotros tratamos siempre de jugar con nuestro estilo. Por ahí soy antiguo y trato de volver a las raíces de lo que es el fútbol argentino, porque eso es lo que siempre intentamos, porque está en nuestras raíces", señaló.

Después aclaró que "en los 90 minutos Argentina fue el claro dominador de las acciones y si bien se hicieron tres goles, pudieron haber sido más. Estábamos muy confiados porque creo ciegamente en este grupo. Te la digo así, con estos 18 jugadores me voy a pelear a Irak contra cualquiera", sentenció.

Sobre el próximo rival, Batista destacó que será "difícil, como lo son todos en este torneo y es algo que quedó demostrado en la fase de grupos, y después en los cuartos también. Acá nadie le regaló nada a nadie", enfatizó.

Por último, recordó el triunfo ante Brasil en Italia "90 como jugador, y recordó que "cuando le ganás a rivales así, la felicidad siempre es muy grande. Yo creo que la comparación va a estar, pero todo pasa por la felicidad que tenés después porque es un rival al que le tenés respeto. Yo creo que siempre hay que respetar a Brasil", concluyó.

Nigeria llega muy confiada

El seleccionado de fútbol de Nigeria, que dirimirá la medalla de oro ante Argentina el próximo sábado, saldrá a jugar de igual a igual a los conducidos por Sergio Batista, según advirtió su capitán Victor Obinna. Asimismo, destacó que sienten presión por ganar el oro, porque "en casa saben perfectamente de lo que es capaz este equipo y como ya ganamos la medalla de oro en 1996, están desesperados por lograrla otra vez".

Por su parte, el atacante Chinedu Ogbuke, que milita en la Bundesliga, autor de un doblete contra Bélgica, también quiere seguir escalando hasta la cima. "Hemos trabajado duro para llegar hasta donde estamos. Ganar el oro será inolvidable", comentó. Y luego agregó que "va a ser un partido especial porque no hay nada como ello, iremos en busca del oro. No podemos llegar a este nivel y hacer un papel secundario", completó, revelando que el once de Samson Siasia no saldrá a esperar a la Argentina.

Por último, el atacante del Lokomotiv de Moscú, Peter Odemwingie, único refuerzo mayor de 23 años, dijo que Argentina será un gran desafío. "Argentina, no cabe duda, va a ser un hueso duro de roer, pero ya pusimos en marcha nuestro motor y no lo vamos a apagar", declaró tras la práctica de este miércoles.