Escenarios & Sociedad: SOCI-02
"LEONERA" LLEGA AL AMÉRICA
Retrato de una madre en prisión
La quinta realización de Pablo Trapero es presentada esta semana por Cine Club. Protagonizada por Martina Gusmán, narra la cruda experiencia de una joven universitaria que es enviada a la cárcel acusada de asesinato. Allí atraviesa su embarazo y la crianza de su hijo, al tiempo que lucha por alcanzar la libertad.

De la redacción de El Litoral

"Leonera", la quinta realización del argentino Pablo Trapero llega esta semana a la cartelera del América, presentada por Cine Club Santa Fe. La dramática experiencia de una joven mujer que atraviesa su embarazo y su maternidad en la cárcel es el eje argumental de esta cinta protagonizada por Martina Gusmán, la uruguaya Elli Medeiros y el brasileño Rodrigo Santoro.

De reciente paso por el Festival de Cannes, esta nueva obra del autor de "Mundo Grúa" y "El bonaerense" tiene como artífice a Julia. Ella es una estudiante universitaria que amanece cierto día rodeada por dos cuerpos ensangrentados: uno aún vive y el otro ha muerto. De uno de ellos, Julia está embarazada. Tras ese episodio, es enviada a prisión. Allí conoce a Marta, una reclusa que ya ha criado dos hijos dentro de la cárcel, y encara el reencuentro con su madre Sofía.

Tras el nacimiento del niño, Tomás, la crianza dentro de la cárcel se vuelve difícil. "Sin embargo, Julia comienza a sentirse madre casi sin quererlo. Comprende que lo único que le importa es la nueva criatura que ahora la acompaña, que no hay para ella más vida que la de ese niño", señala la sinopsis del filme.

Pasan algunos años, y la protagonista se convierte en una heroína dura, que luchará incansablemente por alcanzar su libertad y la de su hijo.

DURO TRABAJO

De fuerte potencia narrativa, la película refleja el mundo de las mujeres tras las rejas. La sensibilidad, el amor y los planteos morales se vuelven nudos temáticos de "Leonera". Apoyado en el notable trabajo de Gusmán, el filme "distó mucho de esa experiencia más tranquila y controlable que buscaba Trapero. Implicó una larga investigación, un acercamiento abierto al ámbito en el que iba a transcurrir el relato, y lidiar con el enjambre burocrático y logístico que significa filmar en cárceles verdaderas", expresaron en su momento desde la producción.

En relación al retrato que se construye sobre el universo carcelario, el cineasta, por su parte, supo expresar que "sin ánimos de idealizar, tengo que decir que me sorprendí: así como encontramos gestos de solidaridad entre internos, los encontramos también entre internos y celadores. Uno ve que es muy duro el trabajo para los empleados del Servicio Penitenciario (SP). Si las escuelas y los hospitales están olvidados, imagínate lo olvidado que puede estar el SP. Muchas veces la gente del SP tiene a sus propias familias adentro. Y seguro que la mayoría no soñaban de chiquitos que querían ser guardiacárceles, sino que determinada realidad social los ubicó en ese lugar. Muchos te lo dicen: yo tomé este camino porque el otro camino que tenía es el que tomó un primo y él ahora está de ese lado y yo de éste".

"SON MÁS BRAVAS"

Previo a su interpretación del personaje de Julia, Gusmán mantuvo una serie de entrevistas con mujeres presas. "Le pregunté al director del penal por qué estaba presa esta chica y me dijo: "Porque mató a su hijo' -relató la actriz-. Tuvimos una charla de cuatro horas en la que me relató que el crimen en sí mismo para ella estaba en black out; que asume que mató a su hijo por lo que le dicen, pero que no se acuerda de nada, y pensé: "Si me está mintiendo es una psicópata terrible, pero si me dice la verdad, es de un nivel de angustia insoportable. Entré creyendo que no iba a poder escucharla siquiera, y terminé casi consolándola, mientras ella, llorando, me decía: "Si es verdad o mentira, ¿qué importa?, si yo voy a cumplir la condena; voy a tener que estar acá 20 años. Pero necesito tener la imagen de mi hijo muerto y entender por qué lo maté...'".

Además de esa vivencia, Gusmán reflexionó sobre el significado del título del filme. "Las internas madres con hijos en las cárceles son más bravas, tienen una cosa de leonas con la cría; están más alertas, violentas -destacó-. Ahí es donde se producen los motines más seguidos y violentos. Es un poco ley de la selva. Hay un cúmulo de indignación, de resentimiento, vergüenza; una actitud violenta ante las circunstancias que están viviendo, y de culpa porque sus hijos están viviendo esa situación por ellas".

Funciones Mañana a las 20.15, el viernes a las 18 y el sábado a las 17.30, en el América.