Sucesos: SUCE-05 Cuento del tío

Una maniobra delictiva, una estafa de novedosas características, es motivo de una profunda investigación policial. Aún cuando el secreto de sumario impone las lógicas reservas del caso y los detalles se desconocen todavía, trascendió que el fraude afecta tanto a particulares como a reconocidas instituciones y empresas de nuestra región.

Hábiles timadores que ofrecen préstamos con mínimos requisitos, encuentran a sus víctimas entre quienes, urgidos por necesidades monetarias imperiosas, olvidan medir la consecuencia de sus actos.

La oferta que se hace pública a través de distintos medios de comunicación es amplia, generosa y tentadora en tanto no pone reparos ni tan siquiera a los morosos o insolventes cuyos nombres engrosan las listas del Veraz.

A quien quiera, con o sin garantías, con o sin recibo de sueldo o firma, se prometen importantes sumas de dinero a cambio de cumplir con los pocos requisitos que una voz anónima dictará al interesado por telefonía celular.

La estafa se pondrá en marcha cuando -no en todos los casos la maniobra es igual-, el incauto cliente deposita en una cuenta bancaria una suma supuestamente destinada al pago de un seguro, de un trámite administrativo o al pago anticipado de los intereses que genere la deuda contraída.

En definitiva la estafa se concretará cuando el solicitante advierta en que el crédito en cuestión era una mentira y que los timadores se quedaron con la plata anticipada.

Aunque parezca mentira el artilugio funciona y más de una vez el propio damnificado terminará encubriendo al estafador cuando éste le exija, como un requisito más, que pague un aviso -poniendo su dinero, su cara y su nombre-, para sostener en el tiempo la publicidad de la engañosa oferta.