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El proceso aperturista fue aniquilado por las tropas del Pacto de Varsovia
Checos y eslovacos recordaron el fin de la Primavera de Praga
40 años pasaron del día en que fuerzas rusas, alemanas, húngaras, polacas y búlgaras entraron en Praga para aplastar el proceso aperturista que se desarrollaba en la entonces Checoslovaquia. Miles de jóvenes con banderas checoslovacas rodearon a los tanques rusos en Praga. Foto: AGENCIA AFP

El presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, aseguró que los intentos reformistas conocidos como la Primavera de Praga no pretendían reformar el socialismo, sino establecer "un sistema completamente distinto".

EFE-AFP

La República Checa y Eslovaquia recordaron ayer la noche del 20 de agosto de 1968, cuando las tropas del Pacto de Varsovia irrumpieron en territorio checoslovaco para poner fin al proceso aperturista conocido como Primavera de Praga.

La operación Danubio contó ese primer día con unos efectivos de 100.000 soldados, 2.300 tanques y 700 aviones de los ejércitos de la antigua Unión Soviética (URSS), la República Democrática Alemana, Hungría, Polonia y Bulgaria, y que crecieron, en días sucesivos, hasta totalizar 750.000 soldados y 6.000 tanques.

Las víctimas de aquella operación bélica ascendieron a 108, según datos publicados recientemente en Praga por el Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios (USTR).

Entre los actos de conmemoración que se realizaron, se destacó una reunión del presidente de Eslovaquia, Ivan Gasparovic, con su homólogo austríaco, Heinz Fischer, que honraron en Bratislava a las víctimas de aquella ocupación militar, que duró hasta el 27 de junio de 1991, cuando el último soldado ruso abandonó la entonces Checoslovaquia.

Ambos dignatarios honraron asimismo la memoria de Alexan Dubcek, entonces secretario central del Partido Comunista Checoslovaco, y que había iniciado años atrás, junto con otros líderes e intelectuales, un proceso de revisión de los postulados marxistas, introduciendo algunos elementos de la economía de mercado.

Por su parte, el jefe de Estado checo, Vaclav Klaus, también recordó la dramática fecha con Fischer en la localidad de Mikulov, a través de la cual pudieron entonces escapar a Austria cientos de miles de refugiados checoslovacos.

El Senado checo auspició una conferencia de historiadores militares que abordaron la fuerte ola de emigración, su impacto en la sociedad, y el tratamiento de la ocupación en la prensa.

Participaron en ella el entonces alcalde de Viena, Helmut Zilk y la rusa Natalije Gorbanevska, que protestó el 25 de agosto de 1968 en la plaza Roja de Moscú contra la invasión de Checoslovaquia.

Un sistema distinto

Durante uno de los actos, Vaclav Klaus negó que los cambios de aquella época pretendieran establecer lo que se ha venido en llamar "socialismo con rostro humano" y afirmó que lo que intentó la sociedad checa fue transformar todo el sistema.

"No fue una lucha entre comunistas mejores y peores, sino un intento nacional de transformar el país" e instaurar otro régimen, matizó Klaus.

En un debate televisivo encuadrado en los actos de conmemoración del 40º aniversario de la invasión de tropas del Pacto de Varsovia que acabó con el proceso aperturista, el mandatario checo negó también el concepto de Primavera de Praga.

En ese sentido, Klaus aseguró que el desarrollo político que culminó con los cambios aplicados en 1968 por el presidente checo Alexander Dubcek ya habían comenzado cuatro años antes, en un proceso mucho más amplio.

Klaus valoró la ayuda austríaca a los casi 200.000 refugiados checoslovacos que abandonaron su país rumbo a la república alpina, tras la invasión el 20 agosto de 1968.

"Todos valoramos que la puerta de salida a Austria se mantuvo medio abierta", dijo Klaus.

Fischer recordó que su país se portó de forma similar durante la invasión soviética en 1956 y durante la guerra de la antigua Yugoslavia a principio de los años noventa.

El socialdemócrata austríaco se refirió, asimismo, a la actividad humanitaria desarrollada por el entonces embajador en Praga, Rudolf Kirschlager, que "desoyendo la directrices de Viena extendió visados a muchísimas personas" para facilitar su salida del país.