Cultura: CULT-02 Fernando Birri: "Una estrella"
Por Amílcar Damián Renna

Qué se le podría decir al maestro Fernando Birri, alguien sobre quien se ha escrito tanto (no en su ciudad natal, sino en el exterior que es donde se lo valora como él se merece), salvo traer a colación lo que han dicho los grandes, como cuando Gabriel García Márquez lo sentenció como "gran papá del Nuevo Cine Latinoamericano". O como se lo presentara en oportunidad del IX Festival del Nuevo Cine en La Habana: "Titiritero y poeta. Actor y pintor. Cineasta precursor y visionario. Lúcido teórico de las imágenes en movimiento. Educador y pedagogo. Transmisor de experiencias, que en el campo de la cultura escrita y audiovisual lo hace único".

Qué podría decirle a quien, desde temprana edad publicara libros, fuera marinero, luego fundador y director de grupos teatrales como el Retablillo de Maese Pedro, Teatro Universitario del Litoral y constituyera el Cine Club Santa Fe.

A quien estudiara en el Centro Sperimentale di Cinematografía de Roma junto a Gabriel García Márquez y luego regresara a su Santa Fe en 1956 para fundar el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral. A quien dirigiera alrededor de quince películas. A quien fuera redescubierto en numerosas retrospectivas en festivales y encuentros internacionales de cine de los últimos años como Benalmádena, Pessaro, Lille, Mérida, la Cinématheque Francaise en Paris, Horizonte en Berlín, Salvador de Bahía, Bilbao, Bogotá, el Nacional Film Theatre de Londres, Milán, Nueva Delhi.

Qué decirle a quien realizara algunos guiones para sus películas en compañía de célebres escritores como García Márquez en "Un señor muy viejo con unas alas enormes", o como cuando en el '99 presenta "El siglo del viento", basado en el tercer libro de la trilogía "Memoria del fuego" de su gran amigo Eduardo Galeano, donde el uruguayo presta su voz para narrar este documental-ficción, el que pretende ser un noticiero, y como tal, está realizado en formato de video, confirmando la idea de Birri acerca de que el soporte no es importante, como tampoco los prejuicios de los cineastas.

Qué se le podría decir a quien fundara en la Universidad de los Andes de Mérida, en Venezuela, el "Laboratorio Ambulante de Poéticas Cinematográficas Cátedra Glauber Rocha" para desplazarla después a Roma, Bilbao, Ciudad de México, Managua, Bogotá, Medellín, Luanda, Maputo, Estocolmo, Goterburg, Buenos Aires. A quien entre 1986 y 1990 se dedicó a fundar y dirigir la Escuela Internacional de Cine y TV de Tres Mundos (América Latina y el Caribe, África y Asia) en Cuba, donde enseñaran Francis Ford Coppola, Costa Gavras, Ruy Guerra y nuestro Pino Solanas, entre otros.

Qué podría decirle yo, un simple santafesino, a quien, como a muchos otros, no tuvimos la capacidad de conservar, de cuidar, de valorar. Qué se le diría a quien, a pesar todo, volvió a su ciudad en 2004 para la inauguración del Instituto de Cine y Artes Visuales. A quien la ciudad no cuidara sus bienes, los que terminaron tirados y sin el resguardo que se merecen en una estación de trenes abandonada. Qué le diría a quien tuvo que entregar toda su obra filmográfica, escritos y pinturas a la Biblioteca de la Brown University de Providence, EE.UU., porque durante 15 años estuvo intentando con todas sus fuerzas dejar su legado artístico aquí, en su ciudad natal, la que en vez de agradecerle semejante homenaje optó por darle la espalda.

Yo no sé qué podría decirle, lo único que me viene a la cabeza para dirigirme a este maestro y gran amigo es Perdón... perdón por ser tan ignorantes, perdón por ser un pueblo que sufrimos de una resignación muy cercana a la servidumbre. íQué se nos puede pedir que defendamos nuestro patrimonio cultural, cuando ni siquiera somos capaces de defendernos cuando desde el poder pisotean nuestros derechos más básicos!

Cada santafesino desde su lugar de ciudadano o funcionario público, en funciones o no, sabrá cuál es la cuota de culpa que le cabe. Yo desde mi lugar y embargado por la culpa y la vergüenza, no puedo más que pedirle perdón.

Fernando Birri

"Yo nací -írespetadme!- con el cine"R.A.

Saliste de aquel río, / de sus largos e internos litorales, / en donde casi pierde las orillas, / gran Paraná argentino, / de ciudades y selvas, / insomnes yacarés, pájaros arcoiris / troncos rebaladores por sus aguas, / hombres en soledad o fustigados. Todo aquello por siempre permaneció en tus ojos / hasta el día en que luego, / algo más tarde, / lo volcaste en la luz, / en las movidas susurrantes penumbras en las salas del mundo". "Hoy, / con tus llovidas barbas de monje tibetano, / tu recogida trenza y altura conseguida, / puedes mirar, mirarte / y ver cómo te miran y sienten al unísono / en tus vivos espacios de imágenes tangibles".

Rafael Alberti, Madrid, Otoño de 1983