La diputada oficialista Alicia Gutiérrez salió al cruce del proyecto de ley presentado por los justicialistas Jorge Lagna y Alberto Monti donde proponen la instalación y funcionamiento de canódromos en el ámbito de la provincia de Santa Fe, delegando a municipios y comunas la facultad para el otorgamiento de la autorización, habilitación y control. En cuanto a la construcción, mantenimiento y funcionamiento, proponen que estén a cargo de personas jurídicas sin fines de lucro.
Los justicialistas explicaron que "las carreras de perros, especialmente de Galgos, constituyen una práctica bastante común en el país, demostración de ello es la gran cantidad de provincias que han reglamentado la creación y funcionamiento de los canódromos. La excepción corresponde a Santa Fe que aún no ha generado una legislación que autorice, regule y controle esta actividad. La provincia es una de las mejores productoras de perros con alta capacidad corredora, producto de la excelente selección de los padres que realizan los criaderos particulares. Los santafesinos dueños de perros raza Galgo para competición deben recorrer largas distancias para ver correr sus animales en provincias vecinas".
Gutiérrez, en tanto, advierte que "curiosamente, se estima que el 90 % de los perros en refugios de la provincia de Santa Fe es de raza Galgo y sus cruzas. Los canes que no sirven a estos bochornosos intereses, se desechan. Por cada Galgo que se somete a competencias, se descartan otros siete", aseguró.
La legisladora presentó un proyecto el año pasando declarando a Santa Fe "provincia no eutanásica" prohibiendo la matanza y maltrato de animales domésticos y planteando, entre otras cosas, la utilización de la esterilización quirúrgica masiva, temprana, sistemática y gratuita, como método único para controlar la superpoblación de perros y gatos, proyecto que aún está esperando su aprobación.
Ahora, Gutiérrez advirtió que detrás de las carreras de Galgos se mueven muchos intereses y destacó que mientras los animales tienen una vida deportiva son cuidados por los dueños pero una vez que dejan su vida útil son apartados y desechados.
"La crueldad en esta forma de juego que demanda a los perros un esfuerzo físico desmedido es comparada con deportes sangrientos como las peleas de gallos o de perros, ambas ilegales. Como consecuencia de las carreras, este tipo de raza sufre una gran variedad de daños, abrasiones en las almohadillas de las patas, roturas de ligamentos, fracturas de patas, huesos y dedos rotos. Los Galgos corredores apenas llegan a alcanzar la edad de cinco años ya que generalmente son sacrificados, o en su defecto abandonados". Por último, señaló que la actividad "deliberadamente impulsa el juego y el beneficio económico de algunos, a costa de indefensos animales con una actividad reñida con la defensa de los animales".
Del cuerpo del proyecto de ley justicialista, se destacan los siguientes artículos:
* El sistema de apuestas se concretará a través de boletos que se adquirirán en las ventanillas habilitadas al efecto, o remates organizados por la empresa adjudicataria, prohibiéndose las apuestas o boleteadas por terceras personas ajenas a la organización.
* Los precintados boletos de ventanillas o remates serán numerados e impresos por la Municipalidad o comuna, la que determinará las condiciones en que la beneficiaria deberá ingresar los importes correspondientes.
* El total de lo ingresado en concepto de todo tipo de apuestas, se distribuirá un 65 % al pago de las apuestas ganadoras; un 5 % a favor del municipio o comuna autorizante y el 30 % a favor de la beneficiaria de la explotación, que será responsable directo del pago de premios a los ganadores y los costos de funcionamiento y mantenimiento en condiciones que garanticen el bienestar animal dentro de las instalaciones del canódromo.
* La recaudación por ventas de entradas será a favor de la beneficiaria de la explotación, estando a su cargo el pago de los impuestos tasas y contribuciones que graven su actividad, sean nacionales, provinciales o municipales.