César Miño
En la agradable tarde de la víspera se desarrollaron los encuentros correspondientes a la quinta fecha de la zona Campeonato del Regional del Litoral 2008 , organizado en forma conjunta por las Uniones Rosarina, Santafesina y Entrerriana de Rugby.
En ese contexto, la reedición del derby local concluyó con una inobjetable victoria de Santa Fe Rugby Club ante el Club Universitario de Santa Fe por 39 a 5, cifras que no hacen más que denotar Äen buena medidaÄ las notorias diferencias expresadas en el campo de juego.
Es que más allá que el rendimiento del vencedor poseyó no pocos altibajos, las acciones reflejaron las antagónicas realidades que ostentan estos tradicionales adversarios de nuestro medio, quienes llegaron a la cita con expectativas ostensiblemente diferentes en cuanto a la competición propiamente dicha.
Quien haya estado presente en derredor de la impecable cancha principal de Sauce Viejo, seguramente no dudará en aseverar que lo mejor del anfitrión se observó en los algo más de treinta minutos iniciales del cotejo. Es que en ese lapso, Santa Fe Rugby Club lució en plenitud, prevaleciendo en absolutamente todas las facetas del juego: léase obtención, control, recuperación y utilización de la pelota.
Por ende, no extrañó el 20 a 0 a favor en ese tramo, que inclusive pudo ser aún más expresivo, de no mediar alguna imperfección en la definición o un par de oportunas coberturas defensivas de su clásico rival. Sin embargo, desde allí hasta el cierre del primer tiempo comenzaron a irrumpir ciertas desconexiones, que perjudicaron lo que hasta allí había sido un accionar casi impecable.
Esta circunstancia, además de otorgarle un poco de "oxígeno" a su desorientado adversario, permitió que con la convicción que lo caracteriza, Universitario aprovechara la primera ocasión propicia que tuvo y lograra apoyar el que a la postre sería su único try del partido, a través de un acierto en un line-out próximo a la meta local.
Más allá de que el 20 a 5 lucía inobjetable y otorgaba cierta tranquilidad, resultó por demás de elocuente que la notoria pérdida de calidad en la que deambuló la primera mitad del segundo tiempo, obedeció a que las otroras insinuantes impericias del vencedor se pronunciaron. Sobremanera, a partir de la toma de decisiones incorrectas desde la gran cantidad de pelotas de calidad que generó un pack de forwards que fue "dueño y señor" de la tarde de Sauce Viejo.
Entonces, con las permanentes interrupciones Ägeneralmente a partir de errores en el handlingÄ el juego no sólo perdió categoría, sino que hasta transitó por una especie de "levedad de medio campo", que obviamente deterioró la imagen tan fructífera del grueso del primer tiempo.
Sin embargo, para beneplácito de los simpatizantes locales, poco a poco Santa Fe Rugby Club fue saliendo del "letargo" y comenzó a reencontrarse con la precisión y el vértigo de la etapa precedente, ayudado por el desgaste que en su adversario ocasionó el ineludible hecho de haber tenido que jugar mayoritariamente en función defensiva.
En entonces, a partir del try-scrum apoyado a los veintidós minutos (un premio más que merecido para el excelente desempeño del pack anfitrión), se pergeñaron numerosas jugadas que derivaron en dos nuevas conquistas; las que sin dudas pudieron ser varias más, en un contexto de partido absolutamente resuelto desde muchísimo antes.
Los párrafos finales podrían dedicarse en remitirse Äcomo al comienzo de este textoÄ en refrendar que el encuentro tuvo un trámite que en general resultó acorde a lo esperado, atendiendo al presente disímil de ambos protagonistas.
Santa Fe Rugby Club disfrutó con serenidad de las mieles de un triunfo cómodo y merecido, del que fundamentalmente debe rescatarse la saludable sensación de poder expresar Äaún con intermitencias notoriasÄ el juego deseado por propios y extraños. El que, de mantenerse en esta instancia decisiva que resta, permitirá cimentar su irremediable condición de candidato a mantenerse Äcomo mínimoÄ en el selecto sitial que ocupó en las ediciones precedentes del certamen.
Universitario, por su parte, afronta las dificultades de poseer un plantel que no sólo está en formación; sino que a esta altura de la temporada luce diezmado por lesiones y/o bajas (por diversos motivos) de varios de sus más calificados integrantes, lo que sin dudas erosiona severamente sus posibilidades.
El match se disputó en la cancha principal de Sauce Viejo, ante un regular marco de público, con el correcto referato del rosarino Gustavo Romanini.