Las reiteradas trabas e intervenciones en los mercados granarios locales, con epicentro en el comercio de trigo, determinó que Brasil, el principal comprador histórico del cereal argentino, no sólo se abasteciera en otras plazas sino que además potenciara su propia producción del grano para este ciclo.
Los analistas del circuito granario nacional definieron como "papelón histórico" a la actitud comercial dispuesta por el gobierno nacional, que mantuvo cerrados los registros para exportar el cereal durante más de un año y acotaron que ésta decisión del Ejecutivo brasileño, "podría extenderse a otros productos si se reiteran los incumplimientos".
"No habría que sorprenderse porque un país que no cumple con sus compromisos externos se aísla del circuito internacional", sostuvo el analista agropecuario Alejandro Ramírez. El especialista puso de relieve que la prueba más contundente de otras derivaciones de esa actitudes locales "la da el impulso brasileño por aumentar su producción triguera y dejar entrever que, en poco tiempo, estaría en condiciones de autoabastecerse".
"Los brasileños no se quedaron quietos y pusieron en marcha una estrategia a largo plazo en búsqueda del autoabastecimiento de trigo. Brasil consumo entre 9 a 9,5 millones de toneladas del cereal, de los cuales produce alrededor de 3,5/5,5 millones de toneladas (variando según el año, clima y políticas económicas)", explicó Ramírez.
La cifra entre lo que producen y lo que consumen siempre generó un déficit, cifra que todos los años determina que la molinería del Brasil recurra a la importación del cereal y, durante los últimos 30 años, siempre compraron ese faltante en Argentina.
Lo hizo por "cercanía, fletes, por conocer la calidad del cereal, y por estar dentro del Mercosur, ya que trigos de otros orígenes tributan un arancel del 10,5 por ciento. Pero lamentablemente, desde hace 2 años, los molinos brasileños se encuentran "agredidos' por dos situaciones muy claras", puntualizó el analista.
Por un lado, al ver que la Argentina no les vendía trigo -que había en stock-, salieron a comprar el cereal de otros orígenes como Estados Unidos, Canadá, Australia y hasta Francia, con el consabido costo mayor que esto conlleva. Pero la otra situación, que es la que más disputa y enojo genera, según el analista, "es que los molineros argentinos aprovecharon esta oportunidad, intentando enviar mayores cantidades de harinas manufacturadas en nuestro país, con destino a esa plaza".
De esta forma el perjuicio parece ser doble, pero los brasileños actuaron rápidamente y comenzaron a poner en marcha un plan de expansión del área triguera y de mejoramiento de los rindes por hectáreas. Para esto, según datos que maneja el técnico y el sector exportador, Brasil está invirtiendo mucho dinero en capacitación, en mejorar la calidad de los terrenos -el PH de la tierra del Brasil debe ser modificado para poder hacer trigo-, en crédito de expansión, y en todo tipo de ayuda a las necesidades puntuales de los productores trigueros brasileños. Así es como ya para este año se estima que Brasil tendrá una producción de 1,8 millones de toneladas más que en el ciclo anterior, mientras que en Argentina "continuamos discutiendo si el precio interno es correcto, si los fertilizantes subieron mucho, la oscura comercialización y la falta de volumen en los mercados de futuros", reseñó.
"Por más que la Argentina produzca este año 11 millones de toneladas de trigo, en el mercado internacional no vamos a influir en nada"... decía un veterano operador de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Esa afirmación está basada en lo que pasa en el mundo: Brasil cosechará más trigo, la Unión Europea y Estados Unidos también; Australia ya garantiza una cosecha cercana a los 25 millones de toneladas, contra los 11,5 millones de toneladas que produjeron el año pasado, según datos de los analistas del circuito granario local. Mientras el mundo muestra ese escenario, los excedentes de la zafra triguera local se colocarán en mercados "dispuestos a lidiar con nuestras incongruencias exportadoras", resumió Ramírez.
El retroceso
del precio de los granos en la Bolsa de Chicago impactó fuerte en las valores de la soja argentina, que concluyó ayer con importantes pérdidas en el mercado local. Las fábricas pagaron $ 860 por tonelada de soja con entrega en el corto plazo en las terminales de San Lorenzo, San Martín, Ricardone, General Lagos, Villa Gobernador Gálvez, San Jerónimo y Timbúes, $ 40 menos que anteayer. El mismo valor ofrecieron los exportadores en Arroyo Seco.
La cobertura con maíz de este ciclo caería en más del 10 por ciento, respecto de la campaña anterior, como consecuencia de la menor superficie que se cubrirá debido al fuerte aumento que muestra este año el valor de los insumos esenciales para sembrar el grano.
A esa situación se suman dos dificultades adicionales, una incontrolable como es la prolongada sequía que impide que los suelos tengan la humedad necesaria para recibir la semilla, y otra, provocada por la incertidumbre que se mantiene entre los productores acerca del escenario comercial que tendrá la próxima zafra maicera.
A la fecha se lleva sembrado 1,4 por ciento de la superficie apta con destino a grano comercial, tentativamente estimada en 2,85 millones de hectáreas y las coberturas se concentran en el centro y norte de Santa Fe (siembras tempranas) y lotes aislados en Entre Ríos.
En la zona Núcleo Norte, sólo se han sembrado lotes puntuales y tempranos al este en el sur del departamento entrerriano de Victoria, al límite de la humedad necesaria en el suelo para la implantación, según datos relevados por técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Hacia el Centro Norte de Santa Fe, en tanto, se recibieron lluvias que, aunque ligeras, permitieron continuar con las coberturas tempranas que, hasta el fin de semana, alcanzaban el 95 por ciento de lo estimado para esta campaña.
El gobierno provincial extendió la declaración de situación de emergencia y/o desastre agropecuario a distritos de los departamentos de San Cristóbal, San Justo y Garay, "a raíz de la prolongada sequía que padece una extensa región del centro norte" de la provincia.
Los distritos son los de Moisés Ville, Colonia Clara, Constanza y Soledad, del departamento San Cristóbal; San Justo, Naré, San Bernardo, Angeloni, Videla, Esther y Cayastacito, del departamento San Justo; y todos los distritos del departamento Garay, para el período que comprende del 1º de abril al 31 de diciembre de 2008.
La ampliación de la zona sujeta a asistencia fue fijada a través del decreto 2052, rubricado por el gobernador Hermes Binner y los ministros de la Producción, Juan José Bertero, y de Economía, Ángel Sciara. "Los daños registrados son comparables a los observados en los departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado, que determinaron el dictado del decreto Nº 1.238/08", se señaló.
Asimismo, a los productores que posean certificado de emergencia se les prorrogará el calendario del Impuesto Inmobiliario rural de la siguiente manera: la segunda cuota de 2008 vencerá el 28 de febrero de 2009; la tercera, el 16 de abril de 2009; y la cuarta, el 30 de julio del año próximo.