Mediante un proyecto aprobado en la última sesión del Concejo, autoría de la concejala Alejandra Obeid -Frente para la Victoria-, el Ejecutivo local quedó facultado a realizar las acciones necesarias para restablecer el aporte en dinero que el Estado provincial hacía mensualmente a la asociación civil "Dignidad y Vida Sana". La suspensión del cobro ocurrió en febrero de este año, por lo que se pretende que, en caso de reanudarse, sea retroactivo a ese mes.
Actualmente la planta está ubicada en calle Chaco 4040 desde que la Municipalidad otorgara en comodato el espacio en 1998. Los aportes realizados, provienen del Fondo de Reparación Histórica del Conurbano -Ley Nacional 24.443/94-.
La edil explicó oportunamente que la entidad que desarrolla el servicio de recuperación de residuos sólidos urbanos de la ciudad es la alternativa que tienen sectores muy postergados y desfavorecidos "para trabajar y es el modo de resolver las necesidades básicas insatisfechas".
Según Obeid, el proyecto de Dignidad y Vida Sana demostró, al cabo de 11 años de gestión, que es posible llevar adelante un emprendimiento socialmente organizado para aglutinar el trabajo anárquico o individualista de los cirujas, es decir que, "está ampliamente justificado su desarrollo como inversión social, totalmente alejada de concepciones economicistas que privilegian la rentabilidad económica por sobre la social, poniendo de lado el concepto de comunidad organizada".
Además agregó que, la de la ciudad de Santa Fe, es una de las tres plantas modelo del país tal como se habría ratificado "en el último plenario de gestión de los residuos sólidos urbanos, organizado por la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación".
Actualmente, la asociación Dignidad y Vida Sana recibe en la planta diariamente la cantidad aproximada de ocho a nueve toneladas de residuos húmedos -13 camiones diarios- y al cabo de los años es un apoyo destacable de la planta del relleno sanitario.
"Queremos pedirle a Binner que vuelva a conceder esos fondos a la asociación civil para seguir con la inclusión social y la dignificación de esos 110 ex cirujas jefes de familia", manifestó Obeid cuando hizo uso de la palabra para argumentar su pedido.
El aporte de dinero, se hacía recibía mensualmente, ayudaba a los integrantes de la entidad que además venden lo que se recicla en la planta.
"La asociación civil se creó hace unos 10 años y quiero rescatar su mayor objetivo que fue transformar al ciruja en un trabajador y hacer de la clasificación de las residuos sólidos urbanos una oportunidad", señaló la autora del proyecto.
Según Alejandra Obeid, el gobernador cortó los aportes sin dar demasiadas explicaciones; "muchas veces escuchamos o vemos gente que se llena la boca hablando de la inclusión social y está bien porque hay que discutirlo, pero también hay que apoyar esas iniciativas más cuando tienen estos antecedentes", disparó la concejala.
Sobre los fondos que se reparten dijo que son 200 pesos que se le entrega a cada familia, de un total de 24 mil pesos que estaba aportando a la provincia, más entre 100 y 200 pesos que perciben los clasificadores de lo que apartan y venden de la basura reciclada.
"Para los clasificadores significa mucho tener capacitación sobre asuntos administrativos. Imagínense lo que es que alguien que recolectaba basura en el viejo volcadero integrar hoy la comisión directiva de una institución, hacer trabajos administrativos, confeccionar registros, estar organizado, comercializar y tener bancarizadas sus cuentas", mencionó la edil y agregó que "con el aporte de la provincia en diferentes gestiones y el aporte del gobierno de la ciudad, 110 cirujas se transformaron en clasificadores que hoy en día tienen un trabajo digno que debe ser reconocido".